24 de November de 2009 00:00

El desecho minero tendrá tratamiento

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Redacción Machala 

El proyecto de construcción de un área de confinamiento para los desechos mineros que se generan en los cantones Zaruma, Piñas, Atahualpa y Portovelo está en fase de difusión en El Oro. 

La propuesta es habilitar un espacio para recoger técnicamente los desechos tóxicos, por ahora estos son depositados directamente en el río Amarillo.



100 plantas
de procesamiento de minerales están registradas en la provincia de El Oro.El año pasado, la Prefectura y el Ministerio del Ambiente acordaron ejecutar la obra con un presupuesto de USD 1 594 000. 

El diseño y los estudios de impacto ambiental del proyecto estuvieron a cargo de  la Universidad Técnica Particular de Loja. La información ya se empezó a difundir entre los involucrados.

El fin de semana pasado se difundió entre los alcaldes  Danilo Mora (Zaruma), José Ruilova (Atahualpa), Joseph Cueva (Piñas) y entre los  concejales de Portovelo.

El alcalde de este último cantón, Julio Romero Orellana, no asistió.  La razón es que no está de acuerdo con que la obra se levante en un predio de su jurisdicción, según lo ha dicho por más de una vez en sus intervenciones públicas.

En marzo del año pasado, el Ministerio del Ambiente enjuició a Romero por la contaminación del río Amarillo. El proceso aún está en los juzgados y el Burgomaestre tiene prohibición para salir del país.   

Está previsto que la construcción se ejecute en un área de 30 hectáreas. El terreno escogido está ubicado en El Tablón, a las afueras de Portovelo, a 2 km del río Amarillo. En este lugar se depositarán las 1 200 toneladas de desechos que arrojan las 100 plantas de procesamiento (molinos), ubicadas actualmente en el sitio El Pache, en Portovelo.

Los molinos se asientan en 3 km a lo largo de la margen del río. Estas aguas se utilizan para regar varias hectáreas de cultivos de la zona.  

Francisco Gordillo participó en el estudio. Para él, el lugar escogido para el tratamiento de los desechos tóxicos es el adecuado. “Allí existe poca biodiversidad, por lo cual el impacto ambiental será bajo”.  

La obra tendrá una vida útil de 30 años. El prefecto Montgómery Sánchez insistió en que es una prioridad.

Los dueños de los molinos comprometieron su apoyo. “El proyecto es autofinanciable, porque los desperdicios pueden ser recuperados si se utiliza la tecnología adecuada”, indicó Rodrigo Figueroa, presidente de la Asociación de Propietarios de Plantas de Beneficio de El Oro.

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