2 de July de 2009 00:00

Denuncian contratos de salud entre la directora del hospital del IESS y sus familiares

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Redacción Sociedad 
sociedad@elcomercio.com

Para ingresar  al  centro de diálisis Contigo (18 de Septiembre OE2-118 y Versalles)   hay que pasar  dos pequeñas puertas de metal y una garita  de seguridad privada.
El  15 de abril,   el gerente de este centro privado,  Marcelo Espín Cunha, y el director general del   IESS, Fernando Guijarro, firmaron un convenio   para que  la clínica    atienda   a los pacientes   del Seguro   con    enfermedades renales. 

El  entendimiento   se suscribió pese a que  desde hace 11  años     Espín Cunha es esposo de la  actual directora del  hospital Carlos Andrade Marín, María Sol Larrea.
El    Grupo  Contigo tiene dos  establecimientos más que  atienden a pacientes del Andrade Marín.

Contigo Norte (ubicado en  El Inca  E2-25 entre Amazonas  y 10 de Agosto)  es  manejado por     Marcelo Espín Paredes,  suegro de Larrea. Mientras que         Contigo Sur   está representado por    Alejandro Espín,  cuñado  de la funcionaria.

Larrea reconoció este   parentesco, pero  dijo  que   los contratos no los firmó ella, sino el  director  del IESS, Fernando  Guijarro. Y   que  “no hay conflicto de  intereses”.

 Pese a ello,  la asambleísta  oficialista  y  ex  directora del IESS,  Betty Amores,  adelantó que  el caso va más allá de lo legal  y cae en lo ético.  “No puede haber injerencia entre la Directora  del hospital y personas que son  proveedoras”.  E insistió que  este tipo de  servicios  entregue el propio hospital.

Larrea  se reunió  hoy   por más de media hora con el presidente del IESS, Ramiro González. Cerca de las 13:00, los dos    se presentaron  y culparon al  subdirector de aseguramiento de Salud de Pichincha,   Jarvey Rivadeneira, de  escandalizar con   el tema. “Incluso sé que  el caso lo  llevó a la Contraloría”, señaló González.

Rivadeneira es precisamente el funcionario  que  controla  los convenios que el IESS firma  con los centros privados y  califica la calidad de atención que prestan.  Él   labora en el noveno  piso del  edificio Chimborazo del Seguro, pero hoy   no  habló. “No tengo  permiso para   pronunciarme”, indicó. Aunque González  adelantó que  será separado de sus funciones.

Este  Diario ingresó   hoy a  Contigo Centro, pero     no  estaba Espín Cunha.  Sin embargo,   antes de ello,  vía telefónica  él  señaló que  los contratos no son irregulares, porque  pasaron  por  un proceso de  acreditación (calificación de las clínicas) basado en   la Resolución CD 020 del  año 2002.

Datos del IESS revelan que los tres centros  Contigo cubren   al  25%  de  los  900 pacientes renales que el IESS  registra en Quito.

En   2008 cobraron  USD 3,5 millones y en el primer trimestre  de 2009  captaron USD 1 millón. Por cada paciente, el Seguro desembolsa   USD 1 200  cada  mes.  

En una publicación del domingo 17 de agosto de 2008,  este Diario  reveló que  en 1992  el Grupo Contigo  apenas contaba con 10  máquinas de hemodiálisis y ahora  suman 60, mientras que el Andrade  Marín   tiene 15. En ese  entonces, Espín Cunha dijo    que el acuerdo    con el IESS ayudó a     mejorar la   tecnología.

Contigo Sur     opera en el barrio Solanda (Quito).   Allí, Alejandro Espín  fue enfático  al decir    que no tiene relación laboral   con Larrea y que   dependen  del Seguro de Salud. Contrario a él,  Espín Paredes negó una cita   y colgó el teléfono. 

En tanto, el presidente de  pacientes de diálisis del hospital del IESS, Pablo Cabezas, pidió una   auditoría integral del hospital.

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