3 de October de 2014 16:56

De celestes y rosados al ‘radiant orchid’

El rosa es muy popular aún, pero ahora se matiza con blancos y texturas. Foto: cortesía Ana María Hanze

El rosa es muy popular aún, pero ahora se matiza con blancos y texturas. Foto: cortesía Ana María Hanze

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Redacción Guayaquil (I)

Cuando se trata de habitaciones de bebés, las apuestas más comunes en color son el rosado para las niñas y el celeste para los niños. Sin embargo, la tendencia actual sugiere reinventar estos espacios, saliéndose de lo tradicional para inyectar a esas estancias energía, personalidad y vitalidad.

Para la diseñadora de interiores Ana María Hanze, no debe existir límites cuando se trata de la paleta de colores para los cuartos de los más pequeños. Aunque sí es recomendable guiarse por el sexo del recién nacido.

“La variedad es tan amplia como la naturaleza. Inspiraciones para la selección de la paleta nacen de los accesorios que la mamá ha adquirido para vestir la cuna, de alguna fotografía, una imagen que les traiga a los padres un recuerdo especial...”.

Samantha Penilla, de la empresa guayaquileña de interiorismo La Mustache, dice que hoy, con la integración de las redes sociales, se pueden conocer nuevas tendencias.

Este 2014, por ejemplo, el pantone del año (color de moda) es el ‘radiant orchid’. Pero Penilla asegura que no debe haber inclinaciones para decorar bajo algún color específico, solo porque esté de moda.

La decoración de interiores -opina- debe crear espacios perdurables en el tiempo, que abarquen por lo menos cinco años. Por eso, ya no existen límites para decorar habitaciones de pequeños. Se pueden escoger los tonos grises, negros, rojos, turquesas… para ambos géneros. “Solo es cuestión de saber acoplarlos”, acota la experta.

En mueblería, Hanze propone romper un poco los esquemas e incorporar accesorios que no son necesariamente infantiles y que se encuentran en otros ambientes de la casa.
Mesas de noche, lámparas, ‘pufs’, repiseros, espejos… pueden aportar un aire diferente a la estancia del bebé.

Para la diseñadora, hay que pensar en otras alternativas, pues muchas veces se consideran únicamente elementos cliché, que se asocian con bebés.

También hay que pensar en la funcionalidad. Por ejemplo, Hanze decoró hace poco un cuarto de bebé usando el color azul como base. La idea es que esa pieza luego se convierta en una habitación de huéspedes.

Por su parte, Penilla opta por algunos artículos tradicionales pero con un toque renovado, como las cenefas y los chandeliers.

En el local Febraio, de propiedad de Penilla, presentan cenefas con tapizado capitoné. Este tipo de detalles da un aire de frescura a objetos clásicos, convirtiéndolos en puntos que llaman la atención en una estancia.

Esta diseñadora dice que la clave está en la creatividad. Una opción es decorar las paredes con diseños creados con viniles o crear un papel tapiz personalizado. Un detalle diferente y original puede generar un impacto y crear un ambiente distinto y original.

La iluminación de un cuarto infantil es esencial en la decoración. Se deben crear ambientes agradables y adaptar la luz en función de cada sector de la alcoba: zona de juegos, cuna, mesa para cambiar pañales...

El quid está en que en cada uno de ellos, el infante se sienta cómodo y sin luces que le distraigan o le molesten.

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