21 de julio de 2015 17:54

'Cumbre de las conciencias' sobre el clima en París

(De izq a der, desde 2º izq) El presidente del Consejo Económico, Social y Medioambiental, Jean-Paul Delevoye; el exsecretario general de la ONU Kofi Annan; el presidente irlandés, Michael Higgings; el príncipe Alberto II de Mónaco; el presidente galo, Fr

Posan para una foto de grupo a su llegada a la inauguración de la Cumbre de Concienciación Climática en París. Foto: EFE.

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Agencia AFP
París

De Arnold Schwarzenegger al patriarca ortodoxo Bartolomé, pasando por sabios asiáticos, indios de la Amazonía y filósofos occidentales: unas cuarenta autoridades políticas, religiosas y morales se reunieron este martes en París en una “cumbre de las conciencias sobre el clima”.

Faltando cuatro meses para la crucial conferencia COP21 sobre el clima en París, la cita fue convocada tras constatar “que la crisis climática, y en sentido más amplio la ecológica, no solo se reduce a sus dimensiones científica, tecnológica económica y política” sino que se trata de una “crisis de sentido”, señaló el presidenta francés François Hollande.

El clima: “why do I care” (porqué me importa) es el eslógan de esta “cumbre” a la que asisten entre otros el ex secretario general de la ONU Kofi Annan, el pionero del microicrédito en Bangladesh y premio Nobel de la paz en 2006 Muhamad Yunus, y el fotógrafo brasileño Sebastiao Salgado.

El actor y exgobernador de California Arnold Schwarzenegger, que ayudó a organizar el evento a través de su red R20, transmitió por su parte un mensaje de video.

Todas estas personalidades “se reunieron para enviar un solo mensaje: hay que llegar a un acuerdo en París en la conferencia sobre el clima. No es una cuestión de jefes de Estado o Gobierno, sino de todos los habitantes del planeta”, destacó François Hollande.

El acontecimiento fue organizado por iniciativa del ex animador de televisión Nicolas Hulot, gran defensor del medio ambiente y enviado especial de Hollande para la protección del planeta.

“La crisis climática es la injusticia suprema”, dijo Hulot a los participantes, en referencia a las poblaciones víctimas de los cambios climáticos, que pueden estar en competencia por el acceso al agua u obligados a abandonar sus hogares.

Lo que estará en juego en París “es la paz o el conflicto, y vamos a escoger la paz”, proclamó, bajo una lluvia de aplausos.

Evitar el fracaso de Copenhague

La próxima conferencia sobre el clima reunirá bajo la égida de la ONU a sus 195 países miembros, del 30 de noviembre al 11 de diciembre en Le Bourget, al norte de París.

La comunidad internacional se fijó como objetivo limitar a 2ºC el alza de las temperaturas generada por las emisiones de gas con efecto invernadero, o en su defecto provocar un impacto grave e irreversible para el planeta.

Al mismo tiempo, también en París, representantes de unos cuarenta países, incluyendo unos treinta ministros, participaron en una sesión de negociaciones informales a puertas cerradas para intentar allanar las diferencias y facilitar la conclusión de un acuerdo en diciembre.

Reunidos desde el lunes, intentan llegar a soluciones de compromiso sobre dos cuestiones mayores: el objetivo del futuro acuerdo (limitar el alza de la temperatura global a 2ºC o 1,5ºC) y el reparto de esfuerzos entre países desarrollados y en desarrollo.

El objetivo es implicar a los políticos con la suficiente anticipación como para evitar un fracaso como el de Copenhague en 2009, en que los jefes de Estado intervinieron a último momento.

En la cumbre de las conciencias hablaron jefes religiosos. El cardenal de Ghana Peter Turkson, presidente del consejo pontificio Justicia y Paz, probable representante del Papa en la COP21, llamó a tomar el “camino difícil” de un “cambio de trayectoria”.

En la misma línea, el patriarca ecuménico Bartolomé, que ejerce una autoridad honorífica sobre todos los ortodoxos, destacó que “nuestra responsabilidad está a la altura de la emergencia”.

Los participantes de la cumbre se disponían a emitir un “llamado de las conciencias” dirigido a cada jefe de delegación participante en la COP21.

La jornada fue además ocasión de lanzar la iniciativa “Green faith in action”, que apunta a hacer que “las ciudades de peregrinación de todas las obediencias religiosas y espirituales sean sobrias en materia de carbono y resilientes a los cambios climáticos”. Se trata de La Meca, Tuba (Senegal) , Lurdes, Fátima (Portugal) , Amritsar y Benarés (India) .

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