17 de March de 2010 00:00

En Cuenca hay 3 000 citados por no reciclar

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Unos 600 estudiantes de 20 colegios de la capital azuaya (distribuidos por zonas) recorren la ciudad, para constatar si las familias cumplen con el reciclaje de desechos.

Cuando comprueban la infracción, un  funcionario de  la Empresa Municipal de Aseo de Cuenca (EMAC) emite boletas a los culpables. Allí advierten y citan a una comparecencia.

En el juzgamiento informan al infractor sobre su error, la multa que debe pagar y cómo se clasifica  la basura. En caso de reincidencia, el citado debe pagar USD 20 por no separar los desechos y USD 100, por lanzar fundas con desechos desde casas o edificios. 

“Esos valores podrían aumentarán si hay  una segunda  reincidencia”, dice el gerente de la EMAC, Diego Andrade.  Desde la semana pasada, la entidad  extendió 3 000 boletas de advertencia, como parte de la campaña de socialización del reciclaje.

Aún no hay multados por esa infracción, pero sí por otras como de dejar desechos en zonas  prohibidos. José Chiqui canceló  USD 20 por botar la basura en  la avenida 24 de Mayo y calle Puyo.

 Vicente Farfán pagó USD 60, por depositar escombros en la margen del río Tomebamba. Sus juzgamientos se  basaron  en una ordenanza que regula y controla la disposición de los desechos y  que rige desde abril del 2000, pero se aplica a medias.

“Por ello,  no se recicla   y las cifras lo confirman”, dice Andrade. Solo ocho de las 385 toneladas de basura que genera al día la urbe son de material reciclado. Es el mismo porcentaje (2%) del 2004, cuando se inició  la campaña sobre el manejo de la basura.

Según Andrade, desde la semana pasada, con las citaciones, el porcentaje subió a 10 toneladas. Ese material se distribuye entre las dos asociaciones existentes en Cuenca, para su comercialización. La idea  es llegar a 30 toneladas hasta finales de  año.

Según Gissela Zhingri y Galo Chimbo, alumnos del colegio Antonio Ávila, la mayoría  desconoce el proceso. En sus visitas, ellos  hablan sobre la importancia del reciclaje para  conservar el  ambiente y advierten a las familias sobre la vigencia de las multas.

Los estudiantes retornan a la siguiente semana al  sector donde  se entregaron las boletas de comparecencia preventiva, para constatar si hay un cambio de actitud. El dinero que se genere por las multas se reinvertirá en el arreglo de parterres y  espacios verdes.

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