20 de March de 2015 20:54

Cuatro recomendaciones para circular bajo lluvia

En la avenida Velasco Ibarra hubo congestión vehicular por la mañana. Foto: Évelyn Jácome / EL COMERCIO.

En la avenida Velasco Ibarra hubo congestión vehicular por la mañana. Foto: Évelyn Jácome / EL COMERCIO.

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Erika Guarachi

Las constantes lluvias registradas desde inicios de mes tienen una constante: incrementan el riesgo de accidentes y, por ende, afectan el tránsito en la ciudad. La impericia y la imprudencia de los conductores se suman a esta situación.

Un choque en el sector de El Trébol, registrado la mañana de ayer, 20 de marzo del 2015, ocasionó demoras en la avenida Velasco Ibarra, sentido norte-sur. El tránsito fue lento, especialmente hasta el cruce con la avenida Pichincha. Para recorrer un tramo de 1 kilómetro se requirieron casi 13 minutos.

Otra fila de vehículos fue visible en la autopista General Rumiñahui, de El Trébol en dirección a Los Chillos. El flujo vehicular fue lento debido a un accidente que se produjo a las 09:30, aproximadamente. Trabajadores utilizaron escobas para limpiar la calzada.

En la av. General Rumiñahui hubo un accidente vehicular (abajo).

Similar situación ocurrió en el valle de Los Chillos. En la autopista General Rumiñahui, pasando el peaje, se observaron largas filas de vehículos.

Más al norte, una congestión más intensa que la de costumbre se registró en la avenida Eloy Alfaro, entre la calle De los Perales y la avenida De los Granados, de 06:30 a 08:30. Una vez que los conductores pasaban este tramo, el flujo vehicular hacia El Batán fue más rápido; la presencia de agentes metropolitanos influyó en eso.

En el sur, un tramo de la avenida Maldonado (entre la Villa Flora y El Recreo) registró tránsito lento al mediodía, en ambos lados. Los uniformados asignados pidieron a los conductores que no demorasen su permanencia en el centro comercial y en la estación del Trolebús.

La Agencia Metropolitana de Tránsito (AMT) registró entre el 1 y el 19 de marzo del 2015, 786 siniestros, en los que hubo 433 heridos y 11 fallecidos. Entre las causas están: no respetar las señales de tránsito, adelantar o rebasar un vehículo, conducir superando los límites de velocidad, conducir desatento a las condiciones de tránsito, no ceder el derecho de vía a peatones y a vehículos y conducir bajo efectos del alcohol.

Hernán Parreño, técnico del Inamhi, dijo que la lluvia estuvo presente en toda la ciudad. El sector de Iñaquito fue el que registró una mayor cantidad de lluvia (3 milímetros) y Tababela, Tumbaco y Cutuglagua (2 mm). Señala que las lluvias continuarán este sábado.

Las recomendaciones

Jesús Gómez, asesor técnico de Educación y Seguridad Vial de Aneta, estableció cuatro estrategias para que la lluvia no sea un problema al conducir un vehículo liviano. La primera es revisar las condiciones generales del automóvil antes de utilizarlo, en especial cuando los recorridos son largos.

Entre los aspectos de deben verificarse están el labrado y la presión de los neumáticos. Las ranuras de las llantas deben tener 1,6 mm de profundidad como mínimo. Pero recomienda que para circular en lluvias deberí an tener 3,2 mm.

Otro aspecto que incide en la adecuada adherencia del auto a la calzada, cuando llueve, es la presión de los neumáticos.

En el caso de los vehículos livianos es ideal que se circule con una presión de entre 30 y 32 libras. Esta condición, explicó, interviene en la forma en que maniobramos al vehículo; por lo tanto, es un factor que debe ser chequeado antes de partir.

Para los vehículos pesados, el experto sugiere revisar los valores que se encuentran en las llantas. Estos le indican cuánta presión es la aconsejada.

El comportamiento del conductor es algo que se debe cuidar al circular bajo la lluvia. La velocidad que se recomienda en vías como la avenida Simón Bolívar es de máximo 50 km por hora. Con esta velocidad se puede maniobrar en caso de alguna situación de emergencia.

Esta vía periférica es caracterizada por las curvas pronunciadas y por la alta accidentabilidad. Si se suma la lluvia, esta podría convertirse en un peligro para quien la recorra.

En vías urbanas también es aconsejable reducir la velocidad. Se advierte que se debe ir a no más de 40 km por hora.

Gómez explicó que si no se reduce la velocidad, puede generarse el fenómeno conocido como hidroplaneamiento.

Este se produce porque las llantas del vehículo no tienen adherencia a la calzada.

Recuerde prestar completa atención al manejar y no usar aparatos como el celular.

El utilizar adecuadamente el desempañador mejorara la visión de la vía y de los peatones.

Cuando llueve debe circular con las luces prendidas, no importa si es por la mañana, pues es imprescindible que los demás usuarios de la vía lo puedan ver.

En contexto

Exceso de velocidad, impericia, mala utilización de los carriles, poco mantenimiento preventivo del vehículo (especialmente de las llantas) y un inexistente manejo defensivo son las causas que incrementan el número de accidentes cuando se registran lluvias.

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