5 de September de 2014 00:05

Las cuatro cosas que se deben conocer del tranvía Cuatro Ríos de Cuenca

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Redacción Cuenca

La negativa a la construcción del tranvía Cuatro Ríos de Cuenca por parte de un sector de la capital azuaya se enfoca en temas como la posible alteración patrimonial, las vibraciones a las viviendas del trayecto, las pérdidas económicas al sector comercial en la zona del recorrido, la falta de espacios para el estacionamiento de vehículos y la tarifa.

Esta obra de ingeniería empieza en el sur de Cuenca, en la entrada a Baños, y termina en el norte, en el Parque Industrial. El recorrido de 22 kilómetros (ida y vuelta) cruzará por dos calles del Centro Histórico, las calles Gran Colombia y Mariscal La Mar.

Precisamente, de los dirigentes, habitantes y dueños de negocios de estas dos calles céntricas surgen las inquietudes y la oposición al proyecto que empezó a construirse en noviembre pasado. Esta obra costará USD 231 millones de recursos provenientes del Gobierno nacional y de un crédito de Francia.


Impacto al patrimonio arquitectónico

Con argumentos de posible repercusión al título de Patrimonio Cultural de la Humanidad que ostenta Cuenca desde 1999 empezó la oposición frontal a la construcción del tranvía, hace dos meses, por parte de los habitantes de las calles Gran Colombia y Mariscal La Mar.

La revisión del trazado fue una de las ofertas de campaña del actual alcalde, Marcelo Cabrera, recordó Fernando García, presidente del Comité Cívico Ciudadano. Para consultar de este particular Cabrera viajó a Paris, se reunió con autoridades de la Unesco y solicitó la presencia en Cuenca de un equipo técnico para que analice el tema.

Esa comisión estuvo en la ciudad hace tres semanas y hasta ahora no se conocen los resultados. Pero Cabrera dijo que ese informe no será vinculante y que cualquier decisión la tomará para beneficio de la urbe.

Sin embargo, respecto a este tema el exalcalde, Paúl Granda, precisó el trazado original fue producto de tres años de estudios de expertos internacionales, y que también se aprobó en función a la oferta y demanda de usuarios. El diseño comprende tendido eléctrico subterráneo a lo largo de las dos calles céntricas, para minimizar el impacto visual y paisajístico.

La máxima intervención (excavación) sobre las calles es de 50 centímetros de profundidad. Con estas características, desde la parte tecnológica el proyecto está concebido como rápido, silencioso, cómodo y seguro.


Las vibraciones

A lo largo de las dos calles céntricas (30 cuadras cada una) hay múltiples viviendas de adobe y bahareque que tienen más de 50 años de construcción. Los habitantes creen que el peso de más de 50 toneladas que tiene cada tranvía, pasando cada seis minutos, provocaría vibraciones en las viviendas que están en el trayecto. En total 14 tranvías circularían a la vez a una velocidad de 22 kilómetros por hora.

Pero según la exdirectora del proyecto, Patricia Cordero, no habrá vibraciones porque el proyecto contempla la colocación de un sistema de placas debajo de los rieles que distribuirán, amortiguarán y reducirán el peso de los vehículos. Sin embargo, por seguridad el contrato de la obra civil incluye un seguro para viviendas en caso de algún daño.


Pérdidas al sector comercial y estacionamientos

A lo largo de los 22 kilómetros de la ruta de tranvía hay un incuantificable número de tiendas, almacenes, farmacias, hoteles, negocios, en general, que se verían afectados económicamente durante la ejecución de las obras por los cierre al tránsito vehicular, principalmente. Pero además que dependen de espacios para el estacionamiento de vehículos para dejar a sus clientes (huéspedes) y descargar mercadería.

Dentro del proyecto no hay un estudio que dimensione esas pérdidas. Solo un plan que contempla la apertura de frentes y su tiempo de ejecución, como estrategia para que los dueños de negocios estén alertas a los cambios. Sin embargo, ese plan tampoco se cumple y la obra tiene más de seis meses de retrasos. El tranvía debe estar operativo a principios del 2015.

En todo el trazado, incluido en el Centro Histórico, se mantendrá un carril para los vehículos particulares. Sin embargo, el proyecto establece que para el parqueo de más de tres minutos hay zonas definidas en las calles transversales de la ruta.


La tarifa

De acuerdo con los estudios técnicos y financieros del proyecto, en el 2015 el tranvía debe operar con la misma tarifa del servicio urbano (25 centavos de dólar). Ese valor se estableció de acuerdo a la inversión de los USD 231 millones, cuyo 80% proviene del Gobierno nacional y la diferencia corresponde al crédito de Francia

Desde esa perspectiva se ve como un subsidio el aporte del Gobierno y lo que ingrese (USD 7,2 millones anuales) por el servicio servirá para el mantenimiento y operatividad del proyecto. Ese ingreso aumentará por año, por la demanda y crecimiento poblacional. En el 2020 se prevé recaudar USD 12,5 millones. En el primer año moverá 39 millones de pasajeros.

Pero Gerard Fernández, director de la Secretaría de Movilidad del Municipio de Cuenca, dice que esos valores no cubren la sostenibilidad del tranvía para los años venideros, si se quiere ampliar el sistema, reponer vehículos… Por eso no se descarta que la tarifa varíe cuando el tranvía inicie su operación o proponer un nuevo subsidio.

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