2 de noviembre del 2016 00:00

Críticas a la ID por su papel en el frente de centro-izquierda

El 1 de octubre pasado se oficializó a Paco Moncayo como candidato por el Acuerdo. Foto: Archivo / EL COMERCIO

El 1 de octubre pasado se oficializó a Paco Moncayo como candidato por el Acuerdo. Foto: Archivo / EL COMERCIO

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Ana María Carvajal
Redactora
politica@elcomercio.com (I)

A 10 días de que el Acuerdo Nacional por el Cambio inscriba a sus candidatos para presidente, vicepresidente, asambleístas nacionales y provinciales y parlamentarios andinos, surge una preocupación en el sur del país.

El prefecto de Zamora Chinchipe, Salvador Quishpe, manifestó que Pachakutik, “no firmará un cheque en blanco con nadie”. Está molesto porque, a su criterio, Wilma Andrade, presidenta de Izquierda Democrática (ID), deja la impresión de que “quiere que Pachakutik esté bajo el mando de ellos y eso no es posible”.

Quishpe recuerda que tras la designación de Paco Moncayo como el candidato único de la tendencia de centro-izquierda, se planteó a Lourdes Tibán como su compañera de fórmula. La asambleísta ganó las primarias de Pachakutik y era una precandidata en el Acuerdo.

Pero esa opción fue descartada porque Moncayo planteó la necesidad de buscar equilibrio regional y paridad de género, buscando a una mujer costeña para completar el binomio. Él está en libertad de presentar opciones al Acuerdo para que allí se defina en una asamblea de grandes electores, entre el 7 y el 10 de noviembre.

En ese contexto, el Prefecto amazónico plantea apoyar el nombre de Alba Gómez, presidenta de la Cámara de Comercio de Portoviejo. Su interés es ayudar a “corregir errores” para fortalecer el Acuerdo. En agosto del 2015 “caminamos desde la Cordillera del Cóndor a Quito. Necesitamos a nuestros representantes para poner en marcha la agenda que planteamos”.

Por eso cuestiona que haya listas separadas para asambleístas nacionales. Y afirma que en ciertas provincias no se estructuran las listas, porque la ID pide los primeros lugares.

Andrade cree que es una reacción normal cuando se arman alianzas, porque cada una apoya a su gente. Pero descarta que la ID esté “mirando por encima del hombro” a Pachakutik, como dice Quishpe.

Ella recuerda que la ID se sumó al Acuerdo por Moncayo, pues él era el coordinador de la alianza y él dejó ese cargo para aceptar la candidatura.

“Al inicio dejamos sentado que nosotros en la lista nacional íbamos solos”, porque el método webster permite representación minoritaria y amplía la posibilidad de lograr más curules en el 2017, agrega.

El analista político Santiago Basabe considera que el Acuerdo debe recordar que la ID abandera la candidatura de Moncayo, lo cual le pone en ventaja, pero cree que estas diferencias son reconciliables.

Pero no hay un protagonismo excesivo de la ID, según Cecilia Velasque, subcoordinadora de Pachakutik. Ella agradece que Quishpe haya dejado en claro que su preocupación es personal. Dice que Moncayo y la ID recibieron las bases programáticas de Pachakutik, y “accedieron a cogobernar en sentido horizontal y de forma equitativa”, si el candidato llega a Carondelet.

Velasque señala que Pachakutik es fuerte en 12 provincias y, hasta ayer, se planteó que en siete el movimiento vaya en solitario. “Se analizan las mejores opciones, para ubicar a cada candidato según sus posibilidades”. Entre sus bastiones están Cotopaxi, Orellana, Morona Santiago, Zamora Chinchipe. La idea es superar el 5% de votos y así mantener con vida al movimiento.

De allí que Andrade señala que “no hay de ninguna manera una imposición”. Ella considera que lo importante es que todas, incluida Unidad Popular y otros grupos locales, buscan ganar las elecciones y para ello dialogan sin usar las decisiones como camisa de fuerza.

La crítica de Quishpe se suma a Carlos Pérez Guartambel, de Ecuarunari, quien pidió a Moncayo explicaciones sobre la reciente alianza con Centro Democrático (CD), del prefecto del Guayas, Jimmy Jairala, por haber sido aliado del Gobierno.

Velasque atribuye estas dudas a que, por la distancia de sus provincias con Quito, no han podido estar en todas las reuniones con el Acuerdo.

Basabe agrega que la llegada de CD sí puede generar fricciones, no solo por su reciente cercanía directa con el Gobierno sino por la historia de Jairala. “Empezó como legislador por el Roldosista, luego fue su presidente nacional luego estuvo con Uno, el exPartido Conservador, en el plebiscito hizo campaña por el No y luego se unió al Gobierno. Tiene una carrera zigzagueante y eso está causando más fricciones que beneficios”, señala.

En contexto

El Acuerdo Nacional por el Cambio definirá una fecha entre el 7 y el 10 de noviembre para hacer una asamblea en la que se defina el vicepresidencial. Desde Pachakutik hay una serie de cuestionamientos a la forma en que se definen las candidaturas y alianzas.

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