12 de July de 2009 00:00

La crisis Quito-Bogotá tocó fondo con el caso Santos

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Redacción Judicial

Colombia está convencida de que detrás de la orden de prisión planteada en contra de su ex ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, hay una calculada maniobra política de Ecuador.



Dos lecturas  de Angostura
Colombia justificó el bombardeo del  1 de marzo de 2008  en Angostura, dentro de su política de guerra preventiva. En la base estaba el líder de las FARC, Raúl Reyes, considerado terrorista por Bogotá y buscado por crímenes de lesa humanidad. Ecuador reclamó la violación de la soberanía y, en ese sentido, la OEA lo  respaldó. 
Ese ataque violó la carta de la OEA respecto a la  inviolabilidad del territorio de un Estado parte del organismo. Transgredió el Derecho Internacional Humanitario, al haber abandonado a  tres heridos después del bombardeo.  Según forenses franceses, allí también fueron ejecutados miembros de las  FARC que  estaban heridos.Y lo grave de esa percepción no es que  nuevamente  muestra que  los criterios  de los dos países en torno al bombardeo del 1 de marzo son encontrados,     sino que, por el caso Santos, la crisis diplomática entre Quito y Bogotá alcanzó su peor momento,  16 meses después de la ruptura de relaciones.

Desde que Santos, de vacaciones en Londres, calificó a la orden de prisión en su contra como una  “agresión a Colombia”, logró un espaldarazo político del  presidente Álvaro Uribe, quien cerró filas a su favor, y capitalizó un sentimiento nacionalista a favor de su ex Ministro, precandidato  a  sucederlo en la Casa de Nariño.

“Entonces, ¿ahora a través de patrañas, de piruetas judiciales, nos quieren imponer el imperio terrorista de las FARC? De ninguna manera lo aceptamos”, dijo Uribe, frente a la acción judicial.

 En Bogotá,  la arremetida contra Ecuador continuó. El jurista colombiano,   Abelardo de la Espriella, pidió procesar a Correa en la  Corte Penal Internacional, por  supuestos nexos con las FARC. Y enjuició  a dos ex funcionarios.

 Para el fiscal general Washington Pesántez, la demanda en esa Corte no cabe, por el fuero. Identificó a De la Espriella como defensor del estafador David Murcia Guzmán, creador de la empresa de piramidación  DMG.

“Habría que decir  que la acusación contra Correa  no es sino una acrobacia de los testaferros del paramilitarismo y terrorismo de Estado”, dijo el Fiscal.

Para el ex canciller Francisco Carrión, la prisión contra Santos “es totalmente jurídica y no pasa por el tema político. No creo que esa resolución se debe tomar como una agresión contra el pueblo del vecino país, como ha dicho el Régimen de Colombia”. 
  


“En Ecuador
se garantizará una adecuada defensa y el debido proceso al acusado".
W. Pesántez / FiscalLos  hechos evidencian que detrás del enjuiciamiento a Santos hubo más que  los 16 minutos que duró la audiencia de formulación de cargos, el  lunes 29 de junio   en Nueva Loja, Sucumbíos.

El  proceso fue llevado por la Fiscalía desde el 8 de marzo de 2008,      para investigar  la muerte de 25 personas en el bombardeo de Angostura.

Durante 15 meses se recopilaron evidencias hasta que el fiscal Carlos Jiménez concluyó la fase de indagación reservada, imputó a Santos y solicitó su prisión preventiva, para garantizar su presencia en los 90 días que durará la instrucción fiscal.

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