3 de November de 2009 00:00

La crisis frena la contratación temporal por época navideña

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Redacción Guayaquil 

Pegados en la pared, escritos con marcadores o en computador, cientos de anuncios pueden apreciarse en varios locales de la Bahía de Guayaquil (centro).
La cercanía de la temporada navideña moviliza a las empresas a distribuir solicitudes de empleo, sobre todo, para vendedores.

El pasado fin de semana, en la calle Chimborazo, por ejemplo, en una importadora china se solicitaba una “persona con experiencia en ventas”.



Más de la temporada
La semana pasada, la empresa de implementos deportivos Marathon Sports hizo una convocatoria para trabajar durante Navidad. Más de 1 000 personas hicieron una larga fila para optar por los puestos.
Un total de 402 965  desempleados se registraron en todo el territorio en el tercer trimestre de 2009, equivalente al 9,1% de desempleo, según elINEC. Hace un año era el 7,1%.En la avenida Olmedo, el almacén de ropa Chinita buscaba un joven entre 18 y 29 años, también con experiencia en ventas. En esa misma calle, en el local de Ecko Fashion un pequeño cartel pedía una señorita para atender el almacén. Para esta semana está prevista la selección.

En las dos sucursales de Alby Store (Bahía) también se colocaron anuncios para llenar las vacantes de cajera y vendedora. Las interesadas en los puestos debían tener entre 18 y 26 años.

Omel Cárdenas, del Departamento de Recursos Humanos, explica que todos los años, en octubre, se contrata personal temporal. Este año se contrataron 60 personas para llenar esas vacantes. El personal trabaja por la época navideña y se distribuye en los diferentes locales. “Solo las mejores se quedan trabajando hasta el Día de la Madre, el resto labora hasta después de fin de año”.

Según Cárdenas, el trabajo por temporada permite disponer de  un poco de dinero para las fiestas. “Antes del Mandato 8 se hacía como contrato temporal por horas, ahora se lo realiza de manera directa y se especifica el tiempo que van a trabajar con nosotros”.

En medio de las perchas de Calzado Denisse, aún está colgado un letrero naranja. “Se solicita señorita para ventas”, sentencia el anuncio. En ese almacén se contrató a tres personas la semana pasada. Perlita Merino, la propietaria, dice que el año pasado se escogió a nueve vendedoras para trabajar durante la época navideña. Pero debido al poco flujo de ventas este año redujo el número de contrataciones.

“El movimiento comercial empieza el 10 de diciembre, pero prefiere no adelantarse a los resultados. La gente no quiere pagar más de USD 25 por un par de zapatos. Pero a mí los nacionales me venden entre USD 22 y 29. y los importados subieron de USD 17 a 28. ¿Quién va a comprar a esos precios?”.

El ex subsecretario de Trabajo, Pedro Cruz, explica que la necesidad de vender más  obliga a los almacenes y empresas a ampliar sus plazas de trabajo, sobre todo para producción, distribución o venta de bienes y servicios.

Y esas aseveraciones se ven reflejadas en el aumento de empleos plenos en el Instituto de Estadística y Censos (INEC) al finalizar el año. “Pero esas cifras son un disfraz. Si se reduce el desempleo en el último trimestre del año es solo por una temporada. Eso hay que tener en cuenta”.

Cruz señala que la aplicación del Mandato 8 afectó a este tipo de contratación. “Era más fácil para un patrono o empleador privado contratar a través de terceros (tercerizar) al personal, reconociéndole todos los derechos.

Y terminada la eventualidad la empresa le pagaba su finiquito y no estaba sujeto a mantenerlo en su rol o darle un contrato permanente, como pasa ahora”. A su criterio, las empresas actualmente deben hacer la contratación, de forma directa, pero con la modalidad a prueba o como eventuales.

Pero esto no sucede en el comercio informal, como en la Bahía, donde hay ‘contratación en negro’, es decir, es de forma verbal y sin firmar un documento. De ahí que estos no se reflejan en las estadísticas oficiales.

Mientras tanto, el proceso de selección de empleados temporales arrancó en las cadenas de almacenes. En Casa Tosi, de Mall del Sol (norte), trabajaron el año pasado cuatro personas en cada una de las seis divisiones durante dos meses. Ese local tiene 38 trabajadores fijos. En cambio, en De Prati aún no se conoce el número de vendedoras que ingresarán a laborar. En 2008 se contrataron cuatro solo para la tienda de jóvenes del mismo centro comercial.

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