30 de marzo de 2015 19:33

La Fiscalía descartó suicidio y acusó a dos mujeres por crimen en Carapungo

Compartir
valorar articulo
Descrición
Indignado 10
Triste 5
Indiferente 1
Sorprendido 4
Contento 25
Sara Ortiz

Parecía un suicidio. La primera tesis que manejó la Policía fue que José Napoleón R., de 50 años, se había encerrado en un baño con un cilindro de gas y había fallecido por asfixia en una casa de Carapungo, en el norte de Quito.

El momento que hallaron el cuerpo sin vida, a las 20:30 del domingo, no se hallaron signos de violencia, salvo dos moretones en los brazos por las inyecciones que se aplicaba en las diálisis tres veces por semana.

El hombre vivía en Ibarra y viajaba a Quito cada fin de semana para visitar a su hijo de 5 años en la casa de su esposa, de quien se había separado meses atrás.

Durante las investigaciones, la familia de la víctima refirió que él se encontraba muy enfermo. “No habría podido cargar un cilindro de gas de 15 kilos desde el patio posterior y llevarlo hasta el baño social ubicado en la sala, en la entrada de la casa”, dijo el abogado de la familia, en la audiencia realizada la tarde de este lunes 30 de marzo del 2015, en Quito.

En la diligencia, la Fiscalía señaló a la esposa de la víctima y a su empleada doméstica como sospechosas de asesinato.

Según el fiscal Santiago Requelme, José Napoleón R. se había sometido a una extirpación de los riñones hace dos años, por lo que tenía una incapacidad física del 50%. "Es improbable que haya querido suicidarse de esa forma, y menos cuando desde hace dos años se hacía diálisis constantemente", alegó.

La esposa, de su lado, explicó que ayer él había llegado a su casa por la mañana y que se sintió mal, por lo que se quedó solo. Ella, su hijo y su empleada salieron a dar un paseo en el parque, almorzaron en un restaurante e hicieron compras en un supermercado. A su regreso -dijo- percibió un fuerte olor a gas en la vivienda y escuchó un murmullo, como silbido, que salía del baño.

“Estaba la puerta cerrada con llave, tuve que abrir con una cuchara”, dijo la mujer. Su empleada coincidió en que estuvieron fuera toda la tarde, hasta casi las 20:30. Al abrir la puerta, según sus testimonios, hallaron el cuerpo del hombre sin signos vitales, acostado junto al inodoro.

El abogado de la familia de la víctima dijo que meses atrás él recibió amenazas de su pareja y que era víctima de violencia doméstica. Presentó como evidencia una boleta de auxilio del 23 de junio del 2014 en contra de la detenida. Él había presentado el juicio de divorcio el pasado 20 de marzo.

“Yo no obtengo ningún beneficio de su muerte, yo necesitaba que él me ayudara económicamente para mantener a nuestro hijo”, dijo la esposa.

La jueza Ana Cristina Guerrón, de la Unidad de Flagrancias de Quito, consideró que existían indicios "suficientes" para presumir un asesinato. Ordenó la prisión preventiva de las sospechosas y abrió la instrucción fiscal que durará 30 días.

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (9)
No (1)