10 de abril de 2017 22:53

Creo-SUMA montó un dispensario médico y un comedor frente al CNE

A diario se surte productos que trae la gente que apoya su reclamo

A diario se comparten alimentos con la gente que permanece en el lugar. Foto:Diego Puente/EL COMERCIO 

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Diego Puente
Redactor (I)

En dos carpas se almacenan atunes, panes, gaseosas, sacos de arroz, agua, colchones, frazadas… sobre la 6 de Diciembre, en el norte de Quito, se montó una especie de comedor que abastece a los manifestantes que reclaman por los resultados electorales del balotaje.

Manuela Baquerizo, de 21 años, está atenta a los pedidos. Le piden chocolate caliente o arroz. Ella está dentro de la carpa separada por rejas de las personas que quieren algo para sacarse el frío de la espalda y del pecho. La joven ha sido voluntaria desde hace ocho días, cuando iniciaron las protestas.

Los víveres son donaciones de quiteños, dice Ramiro Zumárraga, presidente de Creo de Sucumbíos, quien también se encontraba ocupado la noche del lunes, calentando humitas para los comensales.

Existe un dispensario médico improvisado que se ubicó detrás de la tarima en donde los políticos pronuncian sus discursos

Existe un dispensario médico improvisado que se ubicó detrás de la tarima en donde los políticos pronuncian sus discursos. Foto:Diego Puente/EL COMERCIO


El dirigente dice que la carpa se instaló hace una semana. Comenta que a diario se surte con productos que trae la gente que apoya su reclamo. Esta tarde llegaron aguacates, sandías y gaseosas. Los panes no faltan al igual que el arroz con pollo.

En un rincón se instaló una cocina industrial que es usada por dos mujeres de Esmeraldas. Ellas son las que preparan la comida para cerca de 100 personas que duermen en el campamento cada noche.

Quito y el clima ha pasado factura a más de uno. Cristóbal Mendoza, de Manabí, se resfrió y tuvo complicaciones en la noche. Salió de su carpa y acudió a un dispensario médico improvisado que se ubicó detrás de la tarima en donde los políticos pronuncian sus discursos.

Miguel Frías es auxiliar de medicina y presta la atención a los enfermos las 24 horas del día. Aclara que él no receta sino prescribe la medicación de los médicos que suelen turnarse. La noche del lunes atendió a una persona de la Costa, que no quiso ser identificada. El paciente tenía fiebre y mareo. En la cama de la tienda se lo acostó para que descansara. Un médico estaba en camino para evaluarlo.

La protesta del lunes no fue igual a la registrada ocho días atrás. La gente no estuvo en la misma cantidad y los discursos de ciudadanos y de políticos fueron menos combativos. En la pantalla gigante que permanece en las rejas que separan a los manifestantes de la Policía se siguen proyectando imágenes contra el Gobierno.

Los manifestantes dicen que no importa el clima y que estarán presentes hasta que se abran todas las urnas, como lo pidió el presidenciable de Creo-SUMA, Guillermo Lasso. Incluso prometen quedarse en la vía y no salir de la ciudad por el feriado.

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