29 de agosto de 2015 00:00

Los centros de reposo de Los Chillos elaboran sus planes de prevención

En el centro de adultos mayores Mi Amigo Divino se preparó el kit de seguridad: mascarillas, pañales, medicinas y más. Foto: Alfredo Lagla/ El Comercio

En el centro de adultos mayores Mi Amigo Divino se preparó el kit de seguridad: mascarillas, pañales, medicinas y más. Foto: Alfredo Lagla/ El Comercio

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Valeria Heredia

Los centros de cuidado y reposo emplazados en Los Chillos y en Rumiñahui delinean sus planes de contingencia frente a una posible erupción del volcán Cotopaxi. Lo hacen aquellos que están en zonas consideradas de riesgo, ante un posible flujo de lahares y, también, aquellos que serían afectados por la caída de ceniza.

En las dos zonas se contabilizaron unos 24 centros. Estos acogen a adultos mayores y a personas con discapacidad.

A lo largo de las avenidas Mariana de Jesús y San Luis, en el sector de San Rafael (zona 1, considerada de riesgo), hay seis centros de estadía para adultos mayores. En estos conviven unos 115 adultos mayores. Ellos deberán ser evacuados hacia sitios seguros en caso de una erupción del coloso, que registró un incremento de su actividad desde abril pasado.

Los planes de contingencia elaborados en estos centros tienen como base el traslado de los residentes hacia sitios seguros y a las casas de sus familiares. Además, se evaluaron los diferentes escenarios que se manejan sobre el volcán, para reaccionar oportunamente.

Antonio Loya, encargado del centro Mi Amigo Divino, explicó que meses atrás diseñaron su plan de contingencia para los cuatro establecimientos en riesgo, que acogen a 80 adultos mayores. “El objetivo es que estén protegidos y se los lleve a sitios seguros: nuestro otro centro en Alangasí y a los albergues asignados”.

En el momento, han realizado varias acciones de prevención. Se preparó el kit de seguridad, que contiene: mascarillas, linternas, pañales, medicamentos, ropa, alimentos...Se hizo un simulacro para ver los tiempos de respuesta con los 27 trabajadores. “Nos demoramos 25 minutos en trasladar a los abuelitos hacia un lugar seguro. Debemos mejorar”.

Aquí, también se definió una línea de comunicación directa con los familiares. “Les informamos por medio de correos electrónicos y llamadas para que sepan los planes de contingencia y dónde serían reubicados sus seres queridos”.

Otro de los centros es Años Dorados. Eliana Crespo, propietaria, señaló que han tenido reuniones con entidades, como los Bomberos, para gestionar el transporte de los asilados.

Además, dijo que los 14 adultos mayores serían reubicados en el centro, localizado en Santa Rosa (sitio considerado seguro). “En alerta naranja, los reubicaremos para que estén protegidos. Se adecuó el centro para albergar a más personas”.

Las entidades de ayuda y socorro se alistan para apoyar a las personas de grupos vulnerables. Jorge Murillo, presidente de la Cruz Roja Rumiñahui, indicó que están capacitados para brindar ayuda a los pobladores, en especial, a los adultos mayores y personas con discapacidad. “Seguiremos en reuniones con las autoridades para concretar acciones”.

Los municipios de Quito y de Rumiñahui también definen su plan de trabajo. Maritza Herrera, jefa de Seguridad de la Administración Los Chillos, indicó que se trabaja para hacer capacitaciones y simulacros en estos establecimientos. “Levantamos la información para saber cuántas personas son y así ayudarlas”.

Los afectados por la ceniza

En Los Chillos y en Rumiñahui hay centros que serían afectados por la ceniza. Uno de estos es la Fundación General Ecuatoriana, que trabaja con 150 personas con discapacidad. Aquí se elaboró el plan de contingencia, que consiste en evacuar a los jóvenes y adultos hacia su punto seguro: el auditorio. Luego, se los cuidará hasta que sean trasladados a las casas de sus familias.

Valeria Bosquez, del área de Seguridad Industrial, indicó que el plan está elaborado para acogerlos durante dos días, ya que por su condición es difícil albergarlos. Hay especialistas para atenderlos. “No podemos tenerlos más de dos días, porque necesitan más cuidado y sus medicamentos”.

Indicó que se harán simulacros con los jóvenes y las personas del programa de empleo. Además, se colocará un sistema de alarmas, que se activará en caso de emergencia.

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