23 de septiembre de 2014 21:51

42 pedidos de hábeas corpus para alumnos

Los padres de los jóvenes arrestados por las protestas llegaron a la Corte de Justicia para pedir el hábeas corpus. Foto: Diego Pallero/ EL COMERCIO.

Los padres de los jóvenes arrestados por las protestas llegaron a la Corte de Justicia para pedir el hábeas corpus. Foto: Diego Pallero/ EL COMERCIO.

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Diego Puente. Redactor

Una máquina de escribir antigua salvó el día a los familiares de los detenidos en los exteriores e interiores del Colegio Mejía, el pasado jueves. Aunque con problemas por la antigüedad del aparato, una joven tipeó los nombres de 42 chicos procesados y elaboró certificados de buena conducta. Ese documento sirvió para que los padres de familia presentaran el hábeas corpus, un recurso legal que permite la libertad de quienes han sido arrestados con errores procesales.

Cerca de las 10:00, los parientes llegaron a la Corte de Justicia de Pichincha, en el norte de Quito, para entregar esa petición. En cuestión de segundos, frente a la entrada principal de este edificio se formó una larga fila. Llegaron familias de 42 de los 53 detenidos que son defendidos por el Colegio de Abogados de la provincia (el resto tiene defensores particulares).

Todos son mayores de edad y enfrentan la acusación de supuesto daño al bien ajeno, sancionado con penas de hasta siete años (art. 204 del Código Orgánico Integral Penal).

Minutos antes, los papás se habían reunido precisamente en la sede donde están los juristas que ahora los defienden.
Todos pedían que los manifestantes salgan libres. En este momento, ellos están en el Centro de Detención Provisional (CDP), una infraestructura que funciona junto al expenal García Moreno, en el Centro.

Gonzalo Realpe, director del Colegio de Abogados, indicó que se busca la liberación inmediata de los investigados. “(los pedidos) son en contra de la ilegítima, nula y abusiva orden de prisión preventiva”.

Por ello, también remitieron a los jueces que conocieron el caso una apelación en contra de esa orden de prisión.

Mientras el abogado explicaba el procedimiento que iba a realizar, Viviana Vega mecía a su nieto en sus brazos. Ella es suegra de un estudiante y dijo que él fue apresado en el interior del Colegio Mejía.“Lo apoyoporque es un buen muchacho. Él trabaja en el día vendiendo empanadas en el sur (de Quito) y en la noche asiste a clases”. Preocupada aseguró que el yerno es quien “solventa el hogar, compra los pañales de su hijo de dos meses”.

Dice que su yerno no es “instigador”, como lo manifestó ayer el ministro de Educación, Augusto Espinosa. Él indicó que “de 53 detenidos, apenas 37 son estudiantes. De ellos, 28 estudian en la nocturna, siete en la sección vespertina y dos en la matutina. De ellos ninguno estudia en el Mejía”.

Precisamente en los exteriores de ese establecimiento fue herido el policía Vicente T., quien tiene una lesión en su columna vertebral. Según el Ministerio del Interior, esto “podría afectar gravemente su movilidad”. Durante las protestas también fue herida Gladys C., de la Unidad de Mantenimiento del Orden (UMO). En un parte oficial se indica que la mujer “recibió un piedrazo en la cabeza. Producto de ello sufrió un trauma cervical”.

Según esta secretaría de Estado, 34 policías resultaron heridos en las manifestaciones desarrolladas entre el miércoles y jueves de la semana pasada.

Ese jueves fue arrestado el yerno de Vega. Desde ese día, la mujer dice que su cotidianidad cambió. Sale a las 06:00 desde La Comuna, en el norte de Quito, para dirigirse a realizar los trámites jurídicos que le han pedido. La acompañan su hija, de 18 años, y su nieto, de dos meses.La madre del apresado también hace más trámites.

Martha, madre de otro de los sospechosos de dañar bienes ajenos, va desde el sector de La Raya, en el sur, hasta el Colegio Mejía para completar los certificados de que su hijo asiste a clases. La mañana se la pasa entre el Colegio, la Unidad de Flagrancias y la Corte Provincial para conocer los avances en el caso de su vástago.

Lo último que sabe es que hoy está prevista la audiencia en la Corte Provincial. Allí, los jueces analizarán si aceptan o no el recurso de hábeas corpus.

Si el pedido no es aceptado, el grupo de arrestados deberá acudir a la audiencia de juicio directo que establece la nueva Ley Penal. Esa diligencia se realiza dentro de los 10 días contados desde la detención.

Martha contó que el domingo y el lunes logró comunicarse, vía telefónica, con su hijo que se encuentra en el CDP. Pero descarta que haya podido tener contacto físico. “No puedo verlo desde el jueves. Esto es muy desesperante”.

Ayer, en su cuenta de Twitter, la ministra de Justicia, Ledy Zúñiga, indicó que no se ha restringido las visitas. “Los detenidos por manifestaciones en Quito no están incomunicados, sus familiares los han visitado el domingo en el CDP…”.

La Secretaria de Estado indicó que está planificado que los familiares los visiten, nuevamente, hoy y el viernes, de 08:00 a 12:00, por turnos.

Mientras estos hechos sucedían durante el día, en la tarde en el sur de Quito los estudiantes del Técnico Sucre protagonizaron nuevas protestas. A las 16:00 intentaron cerrar la av. Maldonado. Pero los policías llegaron al lugar e impidieron que los chicos se agrupen.

Los estudiantes dijeron que hubo tres detenidos que fueron llevados a la Unidad de Flagrancias. Una persona que dijo ser madre de uno de los chicos llegó a la UPC en San Bartolo. Allí preguntó por su hijo y le dijeron que estaba en otra UPC. “Mi hijito me llamó al celular y me dijo que estaba con los policías. Ahorita me estoy yendo a buscarlo”. Estaba sola, tomó un taxi y se fue.

Mary Montesdeoca, tía de uno de los detenidos la semana pasada, se mostró inquieta ante lo que puede suceder. Contó que el chico tiene 19 años y que en este momento su pareja espera un hijo. “Tiene cuatro meses de embarazo y ahorita ella está en Cuenca. Se fue allá para evitar que pierda al bebé”.

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