22 de enero de 2016 15:13

Correntadas y oleajes en la bocana del Puerto de Esmeraldas ponen en riesgo a pescadores

Un pescador del lugar señaló que la zona se torna peligrosa en invierno y a las embarcaciones se les torna difícil ingresar debido a las olas de hasta un metro. Foto: EL COMERCIO

Un pescador del lugar señaló que la zona se torna peligrosa en invierno y a las embarcaciones se les torna difícil ingresar debido a las olas de hasta un metro. Foto: EL COMERCIO

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Marcel Bonilla

Las lluvias que soporta la zona central de la provincia de Esmeraldas han provocado el incremento del caudal del río Esmeraldas, que desemboca cerca del Puerto Pesquero Artesanal y Comercial, en el noroccidente del Ecuador.

Las correntadas al chocar con el mar, sobre todo en aguajes, crean grandes turbulencias y olas, que impiden ingresar con seguridad a los pescadores que salen o regresan de faenar.

Hasta el momento dos embarcaciones han zozobrado intentando salir o ingresar del puerto. La primera fue una lancha de fibra de vidrio que regresaba de faenas de pesca, a eso de las 20:30 del 11 de enero del 2016.

En ella viajaban dos ocupantes (padre e hijo) cuando una ola viró la pequeña embarcación. Ambos cayeron al agua, agitada por el viento y las olas. Como resultado un menor de 12 años pereció ahogado.

El pequeño fue encontrado tres días después del evento, mientras que su padre lo hallaron cerca de medianoche de ese día cerca del Terminal Petrolero de Balao, a unas seis millas de la costa de Esmeraldas.

El pescador logró sobrevivir porque nadó, agarrado a una caneca de gasolina y cuando la corriente lo arrimó a la boya pidió ayuda a trabajadores que estaban sobre un remolcador de la Superintendencia de Balao.

10 días después, dos hombre que salían a faenar en la madrugada también fueron golpeados con una fuerte ola en el ingreso del puerto Pesquero, cerca al faro. Ambos nadaron junto a su canoa a remo hasta el enrocado donde se pusieron a salvo. Sus redes quedaron en el fondo de la bocana.

El pescador Ramón Estacio dice que la zona se torna peligrosa en invierno y a las embarcaciones se les torna difícil ingresar debido a las olas de hasta un metro. Se suman las turbulencias que hacen que las embarcaciones zozobren. Los representantes de la Dirección de Espacios Acuáticos (Dirnea) han pedido a los pescadores tomar las precauciones, sobre todo en la noche.

Ovidio Quiñónez, presidente de la Unión de Cooperativas Pesqueras de Esmeraldas, explica que los problemas que se están generando en la salida del puerto tienen que ver también con la sedimentación que hay en la bocana, producida por toda la arena y lodo que baja por el río.

Una parte se ha convertido en una especie de banco de sedimento de hasta 4 metros de profundidad, cuando ahí debe haber por lo menos 10 metros de calado. Por ahora se draga el canal de acceso del Puerto Comercial para las embarcaciones de alto calado, a cargo de la Autoridad Portuaria.

Los representantes de la Armada, Autoridad Portuaria de Esmeraldas, Superintendencia de Balao (Suimba) y la EP de Infraestructuras Pesquera ( IPEEP) analizan el dragado de la dársena del puerto, cuyo al costo sería de USD 1 millón.

Andrés Estrella, director de IPEEP en Esmeraldas, aseguró que están poniéndose de acuerdo para definir el dragado y prevenir eventos mayores con los pescadores.

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