4 de junio de 2014 14:46

Correa quiere que relaciones entre Ecuador y EE.UU. sean las mejores pero con respeto

Rafael Correa dió su informe semanal desde Ibarra. FOTO: José Mafla/El Comercio

Rafael Correa en uno de los enlaces sabatinos. Foto: EL COMERCIO

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AFP

El presidente de Ecuador, Rafael Correa, quien dispuso la salida de la agencia de cooperación USAID y de militares asignados a la embajada de Estados Unidos en Quito, expresó el miércoles 4 de junio que está dispuesto a mantener los mejores nexos con Washington pero con respeto mutuo.

"Estamos dispuestos a mantener las mejores relaciones con todos los países del mundo, pero en un marco de mutuo respeto y que tengan la representación diplomática necesaria", dijo el gobernante en un encuentro con la prensa extranjera en Quito.

En los últimos meses, Correa pidió la salida de militares estadounidenses por considerar injustificado y desproporcionado su número, lo que se cumplió en abril, y puso fin a las actividades de la USAID, acusada de financiar a la oposición y que abandonará el país en septiembre.

Washington a su vez anunció para septiembre el retiro del personal de una oficina que colabora en la lucha antinarcóticos.

Correa se refirió a que el "exceso" de efectivos "más parece ocupación que representación" y añadió que "cómo se puede tolerar un grupo militar de más de 50 personas en el país" y que Estados Unidos, con el pretexto de la política antinarcóticos, se "infiltraba" en Ecuador.

"Estamos dispuestos a recibir cooperación de todos los que más saben (...) pero no cualquier cooperación, eso es claro", manifestó el mandatario, apuntando que "antes la cooperación era limosna" y que su país requiere talento humano, becas y transferencia tecnológica.

Señaló que por el momento no dispondrá la salida de más personal de la legación norteamericana. "No todavía, a no ser que en el futuro descubramos una barbaridad más", enfatizó.

Correa ha admitido que hay una "mutua desconfianza" entre Washington y Quito y también ha exigido explicaciones por la participación de la CIA en un ataque colombiano, en 2008, contra un campamento de la guerrilla de las FARC en territorio ecuatoriano, según el diario The Washington Post.

La incursión, considerada por la OEA como una violación de la soberanía ecuatoriana, derivó en la ruptura temporal de relaciones diplomáticas entre Quito y Bogotá.

En ese marco, la subsecretaria de Estado adjunta para América Latina de Estados Unidos, Roberta Jacobson, visitará Ecuador en la primera quincena de julio, tras aplazar su arribo previsto inicialmente para el 6 de junio, y como antesala a la llegada del secretario de Estado, John Kerry.

Correa se refirió a Jacobson como "funcionaria de segundo nivel" y dijo que Kerry será recibido por el canciller ecuatoriano, Ricardo Patiño, descartando la posibilidad de recibirlos en su despacho.

"Los tiempos han cambiado. Aquí tienen un país soberano y el presidente no está preocupado de esos trámites burocráticos", añadió.

El vicecanciller Leonardo Arízaga dijo, en la misma reunión con la prensa extranjera, que "nos interesa conocer cómo va el proceso de reforma migratoria" en Estados Unidos, donde vive un millón de ecuatorianos.

Agregó que la agenda con Jacobson incluirá el tema comercial, cuando ese país es el principal socio comercial de Ecuador, y que Washington presentará planes de cooperación en ciencia y tecnología, los que serán examinados por Quito para ver si se ajustan a sus políticas.

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