1 de julio de 2015 23:22

Correa advierte 'claros indicios' de oposición por derrocar a su Gobierno

Rueda de prensa realizada en la SECOM por parte de algunas autoridades para dar a conocer denuncias por presunta desestabilización del Gobierno. Foto: Patricio Terán / EL COMERCIO.

Rueda de prensa realizada en la SECOM por parte de algunas autoridades para dar a conocer denuncias por presunta desestabilización del Gobierno. Foto: Patricio Terán / EL COMERCIO.

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Agencia EFE

El presidente Rafael Correa denunció el 1 de julio del 2015 que hay "claros indicios" de que la oposición prepara tomar el jueves 2 de julio el palacio de Gobierno en Quito, con el interés de derrocarle del poder. Así lo informó el 1 de julio la agencia EFE.

"Lamentablemente tenemos claros indicios de que los golpistas (opositores de derechas) intentarán tomarse Carondelet (el Palacio presidencial)", escribió Correa en su cuenta de Twitter y advirtió de que sus adversarios "quieren, en base a la violencia, derrocar a un Gobierno de inmenso apoyo nacional e internacional".

El pronunciamiento de Correa se da en un momento en que los sindicatos (de izquierdas) y grupos de oposición de derechas han convocado para mañana a sendas movilizaciones en la zona central de la capital.

La tensión, asimismo, se da a pocos días de la anunciada visita del papa Francisco, quien tiene previsto llegar a Quito la tarde de este domingo y permanecer en Ecuador hasta el próximo miércoles, cuando prosiga viaje a Bolivia y Paraguay.

"Quisimos que esta semana bajen las tensiones", añadió el Mandatario, al señalar que por ello el oficialismo había suspendido una concentración política en Quito.

Según Correa, la marcha de los opositores y los sindicatos, que partirán de sitios distintos de una zona central de Quito, se unirán para intentar llegar hasta la Plaza de la Independencia, donde se encuentra la Casa presidencial.

"Ojalá la gente de buena voluntad no se deje engañar: esto nada tiene que ver con leyes", remarcó Correa al recordar que la oposición ha arreciado con manifestaciones desde hace dos semanas por oponerse a unas reformas legales sobre las herencias y la plusvalía.

Para el Mandatario, el supuesto plan de desestabilización "lo venían preparando desde hace tiempo", aunque las movilizaciones de la oposición de la semana pasada, según él, "fracasaron" en su interés de llegar al palacio de Gobierno, por lo que "lo intentarán mañana".

"Nosotros, a repletar la Plaza Grande (de la Independencia) desde las 16:00 (21:00 GMT), con música y alegría, pacíficos pero firmes. ¡Somos más, muchísimos más!", arengó el mandatario desde su cuenta en al red social.

La oposición intenta, "al menos mantenernos en enfrentamientos permanentes, como lo hicieron en Venezuela. No lo lograrán", remarcó Correa al identificar entre los cabecillas del supuesto plan desestabilizador a un excoronel del Ejército, Mario Pazmiño, y a un coronel policial, César Carrión.

También ubicó a "poderosos grupos económicos" y a periodistas opuestos a su gestión. "Deberían ser días de alegría. Lamento lo que sucede, pero defenderemos nuestra Revolución.

La historia nos juzgará. ¡Hasta la victoria siempre!", concluyó el gobernante. De su lado, el ministro del Interior, José Serrano, en una rueda de prensa dijo disponer de un texto sobre el supuesto plan de desestabilización atribuido a la oposición, que no se ha pronunciado aún sobre esa denuncia.

Los opositores, según Serrano, intentarían "tomar el Palacio" de Gobierno "por la fuerza", tras romper los cercos policiales que el Ejecutivo prevé instalar en los alrededores de la casa presidencial.

El ministro mencionó, por su parte, a los legisladores de oposición Andrés Páez y la indígena Lourdes Tibán, así como al excoronel Pazmiño, al momento de denunciar la supuesta conspiración.

Serrano dijo que las fuerzas del orden actuarán de manera ponderada y equilibrada ante las movilizaciones, pero remarcó que no se tolerarán actos vandálicos ni violentos. El Frente Unitario de Trabajadores (FUT), la mayor central obrera del país, ha convocado a una marcha de protesta contra las supuestas "políticas antipopulares" del Gobierno y por mejoras salariales, entre otros temas.

Mesías Tatamuez, alto dirigente del FUT, aseguró en un comunicado que la protesta de mañana será una acción de preparación de un paro nacional, cuya fecha no precisó. "Estas acciones del pueblo y los trabajadores constituyen un preludio de lo que será el paro nacional del pueblo", dijo Tatamuez y convocó a los ciudadanos a preparar la huelga nacional.

"Salgamos a manifestarnos contra el alto costo de la vida y por un salario básico digno que se equipare con el costo de la canasta básica familiar, que actualmente bordea los 654 dólares", precisó.

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