3 de enero de 2018 00:00

Más consumo impulsó el dinamismo económico

El consumo en hogares creció un 5,3% entre julio y septiembre del 2017, comparado con el mismo lapso del 2016. Foto: Archivo / EL COMERCIO

El consumo en hogares creció un 5,3% entre julio y septiembre del 2017, comparado con el mismo lapso del 2016. Foto: Archivo / EL COMERCIO

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Evelyn Tapia

La economía ecuatoriana creció un 3,8% en el tercer trimestre del 2017 si se compara con el mismo período del 2016, según los datos publicados por el Banco Central (BCE), el 2 de enero del 2018.

Las cifras se presentaron con cuatro días de retraso. El BCE dijo que esto se debe a que buscaba que la metodología para difundir los datos sea más detallada en una cita con prensa.

Se trata de un nivel de crecimiento interanual, que se equipara casi al alcanzado en igual trimestre del 2014, cuando Ecuador no atravesaba la crisis por la caída del precio del barril de petróleo.

Pero en relación con el segundo trimestre del año pasado, el crecimiento de los meses de julio, agosto y septiembre fue solo del 0,9%.

De hecho, en términos trimestrales fue el más bajo
del año pasado.

Para José Hidalgo, director de la Corporación de Estudios para el Desarrollo (Cordes), la explicación de ese resultado está en que los primeros meses del 2017 estuvieron fuertemente influenciados por un mayor gasto del Gobierno debido a la campaña electoral por la Presidencia y “no porque la economía creció o por mejores niveles de empleo”.

En cambio, aunque el tercer trimestre muestre un crecimiento de 3,8% en relación con igual período del 2016, se debe tomar en cuenta que ese fue un año de crisis económica. “El nivel de crecimiento del 2017 constituye apenas una recuperación de terreno perdido, más que un crecimiento real”.

Verónica Artola, gerenta del BCE, defendió las cifras alcanzadas y las atribuyó a un mayor nivel de consumo en los hogares, impulsado por un mayor otorgamiento de créditos de consumo desde la banca, un mayor nivel de las remesas y el ingreso de recursos provenientes del turismo.

La reducción en los niveles de inflación también incidió, según la lectura del Gobierno. Con menores precios hubo mayor capacidad de consumo en las familias, dijo Artola.

El sector empresarial ha tenido que sacrificar sus márgenes de ganancia, proponiendo ofertas y descuentos para incentivar el consumo, consideró Roberto Aspiazu, director del Comité Empresarial Ecuatoriano (CEE).

Aspiazu lamentó que el sector privado no pueda asumir el rol protagónico en cuanto a inversiones. “Mientras no haya un cambio en el manejo económico real, el sector empresarial no va a tener la confianza de invertir”, dijo.

Para Alberto Acosta Burneo, editor de Análisis Semanal, el crecimiento de 5,3% en el consumo de los hogares durante el tercer trimestre del 2017 obedece sobre todo a que el Gobierno siguió manteniendo un alto nivel de deuda para inyectar recursos al Estado.

Hasta noviembre del 2017, la deuda pública agregada total llegó al 46% del PIB.

El analista explicó que la liquidez que consiguió el Gobierno en los mercados internacionales se inyectó en la economía. Esos recursos generaron que el ecuatoriano cuente con un mayor poder de compra. Pero como la producción nacional no crece, la demanda de productos importados es la que aumentó, dijo Burneo.

Este es uno de los indicadores que sigue preocupando al Central. Las importaciones en el tercer trimestre crecieron 8,8%, mientras que las exportaciones decrecieron un 0,5%.

El aumento de la importación de bienes, dijo Artola, es uno de los factores que más pesaron en la balanza de pagos (registro de todas las transacciones monetarias producidas por un país), que al tercer trimestre registró un saldo negativo de USD 2 115 millones.

Daniel Legarda, presidente ejecutivo de Fedexpor, dice que el país necesita reducir sus costos de producción para volverse más competitivo.

Cordes proyecta que el 2018 tampoco tendrá un crecimiento sostenido, pues las cifras siguen apalancadas en el gasto y en la deuda, no en una mayor inversión en el país.

Según el BCE, la inversión bruta de capital fijo (FBKF) - es decir, inversión pública y privada- decreció un 2,3% entre julio y septiembre.

En contexto

El Banco Central proyecta un crecimiento del 1,5% en la economía durante el 2017. Según la gerenta de la institución, Verónica Artola, el país alcanzaría ese nivel incluso si en el cuarto trimestre la economía creciera un 0%. Adelantó que podría ser mayor.

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