13 de January de 2010 00:00

Los conductores de buses y los pasajeros irrespetan las paradas

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Redacción Quito

El bus urbano de placas PAI 724 circuló ayer por la avenida Maldonado, en el sur. A las 09:33, este Diario hizo un recorrido desde el puente de Guajaló hasta El Recreo, en sentido sur-norte. La unidad 2489 de la Cooperativa Transur 7 de Mayo, durante este trayecto, hizo siete paradas para hacer subir o bajar pasajeros.

En cuatro, de las siete ocasiones que se detuvo el bus, el conductor paró  junto a las señales de prohibido estacionar. Otras veces los pasajeros aprovecharon la mala sincronización de los semáforos para bajar o subir. Unos lo hacían por la puerta trasera y otros por la puerta delantera; no hay un  uso unificado.

Desde la parada ubicada en el puente de Guajaló ningún pasajero se subió o bajó de la unidad en los sitios permitidos. De hecho, en Guajaló, un policía al percatarse de la presencia de este Diario se acercó a los pasajeros que esperaban buses.

Allí informó a cinco personas  que el letrero de la parada permitida estaba ubicado 200 metros más abajo. Nadie hizo caso. Aunque en la parada permitida el  letrero es poco visible. Lo mismo ocurre en otras zonas donde  quedan pocas huellas de pintura ‘BUS’ sobre la calzada.

Fernando Delgado, pasajero de un bus urbano que se quedó 300 metros antes de la parada El Recreo, a las 10:00, contó que su costumbre es hacer parar al bus en plena esquina de su casa. “Hay que ser ágil para subir o bajar de la unidad. Cuando frena hay que caminar para adelante”.

A lo largo de la av. Maldonado, frente al Centro Comercial El Recreo, los buses urbanos se detienen en zonas prohibidas. Ayer, a las 10:10, el chofer del bus 2657 de la Cooperativa  San Pablo (PUS-016) se detuvo en mitad de la  vía, causando tráfico.

En menos de 45 segundos, cuatro pasajeros se bajaron de la unidad y cruzaron la vía a la carrera. Esto, según la Ley de Tránsito, no está permitido.

En el artículo 141, literal h, dice que el conductor que detenga o estacione un vehículo en lugares no permitidos, para dejar o recoger pasajeros o carga incurre en una contravención leve de tercera clase.

Cada infractor debería ser sancionado con una multa equivalente al 15%  de la remuneración básica unificada (USD 32,70). Además, 20 horas de trabajo comunitario y la reducción de 4,5 puntos en su licencia.

Según José Santamaría, presidente de la Cámara de Transportes Masivos de Quito, en el problema de las paradas la responsabilidad es compartida por los transportistas y los usuarios que incumplen el uso de los sitios determinados para las paradas.

Santamaría agrega que las autoridades, tanto del Municipio como de la Policía, exigen a los conductores detenerse en las paradas sin considerar que “muchas de ellas no existen y hay muy pocas en otros sectores”.

Conforme el Plan de Movilidad del Municipio, la ciudad cuenta  con 607 paradas de buses. De esta cifra, 427 son fiscalizadas por la  Empresa Metropolitana de Movilidad y Obras Públicas (Emmop-Q). Las paradas están ubicadas en los corredores viales y  en las avenidas De la Prensa, América,  Amazonas, De los Shyris y Gaspar de Villarroel.

En la intersección de la América y Colón hay casetas que tienen una visera, dos bancas y una paleta de información. A las 11:20, César Calispa, conductor de una unidad de la Cooperativa Quitumbe, se estacionó en la Colón, ayer. Allí, señaló como problema del irrespeto a las paradas, la presencia policial. “Uno llega a la zona permitida  para subir pasajeros, pero  el policía  nos obliga a todos los choferes a seguir circulando”.

La Alcaldía y el Concejo Metropolitano anunciaron, en octubre del año pasado, un proyecto para mejorar el uso de las paradas y aumentar la infraestructura de las casetas.

Carlos Páez, secretario de Movilidad, explicó que el plan está en marcha y que tiene  tres fases. La primera, consiste en un estudio de las rutas de los buses, con el fin de instalar la infraestructura y eso está a cargo de la Gerencia de Gestión de la Movilidad. 

La segunda etapa consiste en la optimización del funcionamiento de las rutas; y la última, es un rediseño de rutas para un mejor control de las unidades.

Mientras el plan avanza, en el sector de La Marín, cada día, se observa a los conductores incumplir la normativa. En la av. Pichincha, por ejemplo, ayer se escuchaba a los ayudantes   las frases “suba, suba rapidito”. 

A la falta de control a choferes de buses y pasajeros se agrega el poco control al transporte pesado. Los vehículos de carga pesada y mediana pueden circular de 20:30 a 06:30 y de 09:30 a 16:00 por las vías de paso y acceso a la ciudad.

Eso se determina en la Ordenanza 0147. Pero ayer, en la av. Maldonado, a las 10:00, circuló una plataformas sin que ningún policía sancione.   

Los consejos

Busque las zonas donde estén los letreros que indiquen las paradas permitidas de los buses .No espere a los buses en vías estrechas y de circulación rápida. Cuando se suba a una unidad no se quede en la puerta.

Es necesario  que el pasajero  anuncie con tiempo su parada. Así evitará  que el conductor frene  bruscamente y el conductor busque la parada. Puede utilizar el timbre de la puerta trasera para bajar.

Nunca baje de un bus urbano si este no se ha detenido bien. Si viaja con un infante no permita que él sea el primero en pararse cerca de la puerta, corre el riesgo de caerse. Observe la vereda antes de bajarse.   

En caso de que el bus se detenga en la mitad de la vía no se baje. Pídale al conductor que le deje a un lado de una acera. Tampoco pida que le dejen en una intersección, eso genera congestión vehicular en la vía.

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