21 de junio de 2014 21:33

30 comunidades de Chimborazo le agradecieron al sol por la cosecha

En la comunidad El Lirio, en Colta, representantes de 30 comunidades y cinco organizaciones indígenas festejaron el Inti Raymi.  Foto: EL COMERCIO

En la comunidad El Lirio, en Colta, representantes de 30 comunidades y cinco organizaciones indígenas festejaron el Inti Raymi. Foto: EL COMERCIO

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Redacción Sierra Centro

Los extensos sembríos de cebada y trigo en la comunidad El Lirio, en Colta, fueron el escenario escogido por representantes de 30 comunidades indígenas de Chimborazo, provincia andina del Ecuador, para cantar el Jahuay y festejar el Inti Raymi.

La ceremonia se efectuó este sábado 21 de junio del 2014 en cuatro sitios simultáneamente: Colta, Cacha, Sicalpa y Alausí. Se estima que en toda la provincia cerca de 500 personas participaron de la fiesta.

“Este es un día dedicado al Taita Inti (Dios Sol). Queremos agradecerle y que nuestros hijos aprendan estos rituales y de nuestra cultura”, dijo Julián Pucha, de la Organización de Chakareros de Chimborazo, que agrupa a cerca de 45 agricultores y hombres sabios de los 10 cantones de la provincia.

Celebración del Inti Raymi en Chimborazo. Foto: EL COMERCIO

En El Lirio, el acto se inició con una ceremonia de purificación. En el centro del cultivo, los Yachaks trazaron un círculo de flores y frutas, en el interior prendieron una fogata que representó al Sol. Después de agradecerle por el calor de cada día con oraciones en quichua, empezó la cosecha de la cebada.

Las mujeres formaron filas y empezaron cortar con una hoz las espigas doradas de cebada. Al mismo tiempo cantaban el tradicional Jahuay, un canto para agradecer a la madre tierra por la abundancia y la fertilidad.

“Antes, los patrones nos pegaban para que cosechemos. Nosotros nos animábamos cantando el Jahuay”, cuenta el Taita Manuel Bagua, de 82 años. Él, dirigió las canciones antiguas que hablan de la mujer, del agua, de los animales y de la tierra.

Un grupo de investigadores y documentalistas que trabajan en la preservación de este ritual en peligro de extinción, también acudieron a la ceremonia. Este evento se cumple cada año en la temporada de cosecha.

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