22 de agosto de 2016 19:01

Semana decisiva para el pase de año de alumnos en la Sierra

Desde la vigencia de la Ley Orgánica de Educación Intercultural (marzo del 2011) hay tres oportunidades extras para aprobar el año: los exámenes supletorios, remediales y de gracia. Foto: Diego Pallero / EL COMERCIO

Desde la vigencia de la Ley Orgánica de Educación Intercultural (marzo del 2011) hay tres oportunidades extras para aprobar el año: los exámenes supletorios, remediales y de gracia. Foto: Diego Pallero / EL COMERCIO

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Diego Bravo

Le llama su “deporte electrónico” a jugar más de tres horas diarias en la consola de videojuegos. Diego A., de 16 años, admite que descuidó sus estudios por dedicarse a esa actividad y se quedó para los remediales de física y matemática.

Le fue mal en los exámenes finales. Al término del segundo quimestre obtuvo un promedio global de 5 sobre 10, que no le alcanzó para pasar el año. Ahora, él debe sacar 7 en el examen remedial para acceder a tercero de bachillerato.

Desde la vigencia de la Ley Orgánica de Educación Intercultural (marzo del 2011) hay tres oportunidades extras para aprobar el año: los exámenes supletorios, remediales y de gracia. Los primeros se tomaron a mediados de julio. Los segundos, según el cronograma del Ministerio de Educación para la región Sierra y Amazonía, deben rendirse desde el 22 de agosto hasta el 26 de agosto.

La tercera y última opción se tomarán cinco días antes del inicio del año lectivo, 5 de septiembre, en el caso de los planteles fiscales. La nota mínima a obtener es 7 sobre 10.

Fausto Guerrero es rector del Colegio Fiscal Eloy Alfaro, del barrio La Luz (norte de Quito). En ese centro hay 3 300 estudiantes que se preparan en las secciones matutina, vespertina y nocturna.

De ellos, el cerca del 11% rendirá los remediales. Se tomarán a las 07:00, 13:30 y 19:00 de mañana. La disposición general es que los padres no accedan al sitio en donde sus hijos darán las pruebas.

Lo mismo pidió Nelly Miño, rectora del Colegio 24 de Mayo (norte de Quito). Este plantel cuenta con 4 000 alumnos. Cerca de 400 de ellos se quedaron para los remediales. Una de las prioridades es que las materias se tomen por días. Matemáticas, en una jornada; lenguaje, en otra; física, en la siguiente. La idea es que los chicos no obtengan los test de forma anticipada.

Para que apruebe el año, los papás de Diego A. lo inscribieron en Ninive, un centro en Quito en donde se dictan clases de refuerzo académico para los alumnos. Johana Naranjo, gerenta de ese lugar, señala que física, química y matemática son las materias que más dificultades causan a los chicos del bachillerato. Al final de cada año lectivo, este centro tiene cerca de 120 chicos que se preparan en esas materias y para rendir los remediales.

El costo para recibir clases en Ninive es de USD 8 cada hora, pero se reduce a USD 5 si el alumno requiere más horas.

La tarde del jueves, cuatro chicos tomaban clases de física con el profesor Marlon Vaca, para rendir el examen remedial. Camila P., de 16 años, contó que es cansado estudiar esa materia y lo mismo informática. En el colegio le enseñaron Adobe Photoshop y no le gustaba memorizar la teoría. Siente pena al ver que sus amigas disfrutaron de sus vacaciones y salieron de viaje con sus familias, mientras que ella debe permanecer en casa. “Antes me iba a Milagro (Guayas) para descansar, pero me quedé”.

Santiago M., de 17, contó que no aprobó en química y física. La razón: “no me gustan esas materias”. Sus padres confían en él y le pidieron prepararse para aprobar el año lectivo. Estudia un promedio de cuatro horas al día y por las noches practica deporte para descansar. Lo hace para no saturarse con los estudios.

Según datos del Ministerio de Educación, en el ciclo 2014-2015 hubo 1,2 millones de alumnos de octavo de básica a tercero de bachillerato en la Costa, Sierra y Amazonía. El 75% aprobó sin problemas y el 23% rindió supletorios. Al final, el 2% perdió el año. Aún no hay cifras del 2015- 2016, que terminó a finales de junio en la Sierra y Amazonía del país.

Los datos de Educación muestran que, desde la aplicación del sistema de quimestres (2012-2013), 17% de los chicos, del régimen Sierra y Amazonía, rindió supletorios en ese período; en el 2013- 2014 fue el 7%, y en el 2014- 2015, 12%.

Para el exministro de Educación Fausto Segovia, “es momento de evaluar al modelo de evaluación”. Opina que el sistema de quimestres trae exceso de pruebas que genera confianza desmesurada al estudiante que finalmente se queda a supletorio, remedial o gracia. “Hay una apertura desmesurada”.

Eso sintió Diego A. cuando no le fue bien en los exámenes finales y pensó que pasaría en los supletorios. Pese a ello, sus padres le dijeron que confían en él y no le escondieron la consola de videojuegos.

Santiago M. reconoce que no se concentró para los supletorios, pues se dedicó a divertirse con sus amigos. En esta semana, ambos aspiran sacar buenas calificaciones y pasar al último año de bachillerato y luego terminar el colegio...

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