4 de septiembre de 2016 00:00

Cocinas de inducción se venden a domicilio

Blanca Amaguaña explica los detalles de las cocinas a Mariana Guamangallo, en Quito. Foto: Paúl Rivas / EL COMERCIO

Blanca Amaguaña explica los detalles de las cocinas a Mariana Guamangallo, en Quito. Foto: Paúl Rivas / EL COMERCIO

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Redacción Negocios

La jornada de Blanca Amaguaña comienza todos los días a las 15:00, en Cumbayá, en el nororiente de Quito. Ella es parte de un equipo de 70 vendedoras a escala nacional que comercializa, puerta a puerta, cocinas de inducción de la marca local Ecasa.

El pasado viernes, en el barrio de Santa Rosa, a pocos metros de la autopista Simón Bolívar, encontró a su primer cliente.Como parte de la rutina, Amaguaña se puso un chaleco verde de seguridad, con los logos de la empresa y un gafete de identificación. 


Sacó de su mochila folletos informativos, formularios y tocó la puerta de una casa al borde de la carretera de tierra. Mariana Guamangallo, su potencial cliente, le permitió pasar.
 Ecasa adoptó la estrategia de ventas puerta a puerta en 2014 para incrementar las ventas de cocinas de inducción.

“La gente ya tiene una cocina que funciona y el trámite toma tiempo, entonces no tenían el incentivo para ir a comprarla”, explica Mario Esteban Espinosa, gerente general de Ecasa. 


Los Almacenes de Electrodomésticos Tu Casa y los distribuidores de Motsur también adoptaron el formato. 
A escala nacional existen unos 2 000 vendedores que buscan compradores puerta a puerta y la meta es duplicar ese número.

Hasta el 28 de agosto pasado se vendieron más de 437 500 cocinas de inducción en el país; de esa cifra, el 95% correspondió al formato puerta a puerta, indicó Pablo Zambrano, gerente del Programa de Cocción Eficiente (PEC). 
La rutina de Amaguaña es la misma en cada visita. Se presenta y explica modelos, precios y condiciones del producto.

El pasado viernes le mostró a Guamangallo tres planchas encimeras o empotrables y una adicional que incluye horno eléctrico. Los precios varían desde los USD 153 a 585. 
La principal duda de su posible compradora fue un eventual incremento en el costo de la planilla de luz. Amaguaña le explicó que estas cocinas son más eficientes y el consumo adicional de electricidad está subsidiado por el Estado. 


Además, parte de la estrategia es ofrecer facilidades de financiamiento. Los clientes pueden diferir el pago a 36 meses a través del Sistema Informático del Ministerio de Electricidad y Energía Renovable. Los pagos son cargados a la planilla de luz mensual y varían de USD 4,76 a USD 18,20 por la cocina completa.


Debido a que este electrodoméstico ya no paga impuesto al valor agregado (IVA), pero sí una tasa de interés por el pago diferido, el precio final de la cocina de inducción de Guamangallo subiría a USD 650 si opta por el financiamiento. 
Esto no convenció a la compradora, quien decidió costear la cocina con recursos propios “para ahorrar un poco”. 


La venta se cerró con la entrega de la copia de la cédula a color y una firma en el formulario de aprobación. La cocina le llegará en dos días y la empresa eléctrica se contactará en ocho días para realizar la instalación. Además, recibirá un juego de ollas de regalo. 
Amaguaña cree que la contracción económica ha afectado sus ventas este año.

En el 2015 solía vender de 40 a 45 cocinas por semana, pero este año bajó a entre 15 y 20.
Ecasa tuvo que reducir el equipo de ventas nacional de 300 vendedores en febrero pasado a 70 en este mes. “Hemos visto una considerable reducción de ventas”, agregó Julio Díaz, gerente propietario de Almacenes de Electrodomésticos Tu Casa, quien contó que redujo su equipo de ventas de 32 a 16 entre el 2015 y este año.


Pero el gerente del PEC consideró que las cifras de ventas se vienen recuperando y que son positivas comparadas con la comercialización de cocinas a gas. Así, hasta el 2013 se vendían unas 120 000 cocinas a gas al año; en el 2015 se vendieron 210 000 cocinas de inducción y este año se espera superar las 260 000.

De ellas, el 70% es de fabricación nacional y el 30% restante es importado. 
Para Amaguaña y los empresarios de línea blanca, la esperanza de que las ventas incrementen está en el anuncio del Estado de que no importará más cocinas chinas e impulsará la producción nacional. Tras visitar casi 20 viviendas, sin que todas le rindan clientes, y caminar unas seis horas, Amaguaña terminó su jornada con dos ventas.

Tips sobre las cocinas de inducción


Para tener financiamiento puede consultar a la empresa eléctrica local o pedir crédito en el almacén de su elección.


Con la empresa eléctrica las mensualidades de la cocina de inducción se pueden diferir en la planilla de luz.


Un técnico de la empresa eléctrica visitará su domicilio y verificará datos, medidor y conexiones eléctricas.


Si no tiene medidor para 220 voltios, la empresa eléctrica lo instalará sin costo. El tomacorriente sí cuesta.

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