11 de agosto de 2014 10:59

Un club estudia la actividad paranormal en los cementerios de Santo Domingo

Tour paranormal en Santo Domingo. Foto: Cortesía Fausto Quintana

Tour paranormal en Santo Domingo. Foto: Cortesía Fausto Quintana

Compartir
valorar articulo
Descrición
Indignado 0
Triste 0
Indiferente 1
Sorprendido 6
Contento 0
Bolívar Velasco. Redactor

Eduardo veía sombras inusuales en su cuarto y soñaba con imágenes sangrientas que imposibilitaban su descanso nocturno. En los 15 días que pasó en vela, por esas escenas de terror, no podía concentrarse en sus estudios universitarios.

Se vio forzado a desertar del club ‘Tour Paranormal’ de Santo Domingo, en el occidente del Ecuador, con el que solía ingresar a los cementerios tres veces a la semana para investigar la actividad paranormal.

Cada que llegaba a casa se repetían los movimientos inusuales en su ropa, ventanas y puertas. Incluso sentía que le susurraban al oído. Eduardo cuenta que hizo una limpia en su departamento y planeó una misa para despojarse de los espíritus que no lo dejaban en paz.

Hace un año y medio volvió la calma a su entorno y con ello el fin a sus miedos. Pero sus excompañeros Fausto Quintana y Alejandro Burbano aún lo sienten.

Quedaron como los únicos investigadores del club porque están convencidos, que luego de la muerte, algunas almas penan porque en vida no concluyeron algunos objetivos. Los testimonios y viejas leyendas de personas que aseguran ver espíritus del más allá los motiva a documentar esas suposiciones.

Tour paranormal en Santo Domingo. Foto: Cortesía Fausto Quintana

Se escabullen en las tumbas mientras cae la noche. Usan linternas, filmadoras, cámaras fotográficas y su intuición para captar sonidos, sombras e imágenes extrañas en movimiento.
Al camposanto central de Santo Domingo ingresan los miércoles, jueves y viernes. Lo recorren todo porque no siempre los fieles difuntos están de ‘ánimo’. De hecho en los dos años que tiene de creado el club ‘Tour Paranormal’ han registrado 42 videos.

El más reciente fue hace una semana y es el de una niña con vestido y cabello negro que aparece entre las cruces pálidas de un cementerio del kilómetro 14 en la vía al cantón El Carmen.

Quintana indica que la encontraron al retorno pues cuando accedieron al camposanto no hallaron rastros de nada. En la víspera sintieron nauseas, dolores de cabeza, la piel erizada y temor. Es como siempre les pasa en todas las excursiones y desde cuando iniciaron el proyecto. “La idea es esa. Sentir pánico pero persistir en las investigaciones”, comenta Alejandro Burbano.

Eso precisamente es lo que muestran en los videos que cuelgan en el canal de you tube paranormal1. Ahí están sus investigaciones con un promedio de 600 visualizaciones. Ambos se turnan para filmar, editar y hacer el intro de la producción. Lo preparan en el software Sony Vegas donde seleccionan los clips de video, colocan caracteres y hacen un croma con la silueta de los presentadores, que son ellos mismos.

No son expertos en la edición de videos ni sus estudios superiores tienen que ver mucho con eso, pero lo aprendieron en tutoriales on line.

Fausto Quintana estudia derecho en la Universidad de los Andes y Alejandro Burbano Comunicación Social en la Universidad Católica de Santo Domingo.

Quintana es el ideólogo del proyecto y lo empezó cuando hizo prácticas de medicina forense en la morgue del cementerio Tsáchila.

Entonces vio por primera vez la sombra de una mujer que le intentaba decir algo. Desde ese episodio promueve hicieron de las investigaciones paranormales un pasatiempo.

No tienen técnicas específicas para investigar pero afirman que la base de sus estudios es la psicofonía. Se trata de una teoría de los sonidos de voces de origen electrónico que se registran en grabadoras. Otra de las prácticas de su trabajo consiste en colocar una linterna sobre las tumbas y pedir al unísono si hay alguien está ahí. Los ‘caza fantasmas’ como se los conoce en Santo Domingo no huyen cuando reciben las respuestas.

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (1)
No (0)