6 de February de 2015 21:40

El clima es extremo en el norte de la Costa: sequía e inundaciones

Las comunidades rurales de la parroquia Cube, en Quinindé (Esmeraldas), se quedaron aisladas, luego de un deslizamiento por las fuertes lluvias. Foto: Juan Carlos Pérez / El Comercio

Las comunidades rurales de la parroquia Cube, en Quinindé (Esmeraldas), se quedaron aisladas, luego de un deslizamiento por las fuertes lluvias. Foto: Juan Carlos Pérez / El Comercio

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Patricio Ramos y María Victoria Espinosa.

Mientras el norte de Esmeraldas está inundado y hay deslizamientos en Quinindé, en tres cantones de Manabí hay sequía.

Esos dos extremos climáticos se experimentan en esta zona en plena época invernal.

Las intensas lluvias provocaron el desbordamiento del río Verde sobre dos parroquias y recintos del cantón Rioverde.

En la parroquia Chumundé, una zona agrícola, ganadera y forestal, sus más de 2 433 habitantes quedaron bajo el agua desde la madrugada de ayer (6 de febrero).

Henry Bone, director de la Unidad de Riesgos del Cabildo, informa que las personas perdieron todas sus pertenencias.
La vía del recinto Guayabal, de la parroquia Chontaduro, quedó bajo tres metros de agua.

En Quinindé, una montaña de tierra y lodo tiene incomunicada a la parroquia rural de Cube. Las fuertes lluvias de la madrugada del viernes destruyeron una pared montañosa de la vía El Roto–Cube. Cayeron 2 000 metros cúbicos, que equivalen a 166 volquetas de 12 metros cúbicos. Por ello, los habitantes debieron salir a pie y cruzar por el lodo.

Los niños no asistieron a clases porque la unidad educativa República de Cuba se inundó. Allí estudian 490 alumnos en 10 grados. Según el padre de familia Rogelio Hernández, los pupitres y el material didáctico se dañaron con el agua.

También hubo otro derrumbe en el kilómetro 56 de la vía Esmeraldas – Quinindé, que cerró uno de los dos carriles. Maquinaria de la Prefectura evacuó los escombros de piedras, vegetación y lodo desde las 07:00 hasta las 13:00 de ayer.
Según el presidente de la Junta Parroquial de Cube, Ramón Giler, más de 40 familias resultaron afectadas por el desbordamiento del río en abril de 2014. “Nos prometieron una reubicación y hasta el momento no se da”, señaló.

Dolores Villegas, directora de la Unidad de Gestión de Riesgos del Municipio de Quinindé, aseguró que ya se hicieron los estudios.

El otro extremo vive Manabí. Ni una gota de lluvia ha caído en los cantones Montecristi, Jipijapa y Paján.

Tal es la falta de lluvias que en las comunas Las Lagunas y Aguas Nuevas de la parroquia La Pila (Montecristi) han muerto 100 reses. Este fenómeno se presenta desde diciembre del 2014, debido a la sequía, comentó Neptalí Santana, presidente de la Junta Parroquial. Los animales no tienen qué comer y simplemente se mueren, dijo Anelio Mantuano, ganadero del sector y presidente de la comuna Las Lagunas.

Anelio Mantuano, ganadero del sitio Las Lagunas, en Montecristi, ve morir a sus reses, porque no hay pastos. Foto: Patricio Ramos / El Comercio

Anelio Mantuano, ganadero del sitio Las Lagunas, en Montecristi, ve morir a sus reses, porque no hay pastos. Foto: Patricio Ramos / El Comercio

El panorama es desolador. Los restos del ganado muerto aparecen al filo de las vías y entre los matorrales. Las siete albarradas de agua que servían de bebederos para 1 000 reses están secas, comenta Miguel Anchundia Vásquez, otro ganadero. Él ha perdido cinco reses desde noviembre. El 5 de febrero, una res agonizaba frente a él. Aún tiene 15 animales, pero 10 podrían morir. No hay agua y el sol es candente.

Francisco Villafuerte dice casi gritando: “no es posible que la naturaleza se ensañe con nosotros, el trabajo de 20 años se lleva la sequía, es duro ver morir a los animales que uno los cría con dedicación y cariño, ahora estoy en la bancarrota, 10 caballos y 15 reses se me han muerto”.

Santana solicitó al Ministerio de Agricultura, Ganadería y Pesca, en Portoviejo, y a la Alcaldía de Montecristi la declaratoria de emergencia.

Los ganaderos empezaron a vender sus animales a los comerciantes que pagan USD 50 por res. Guillermo Anchundia Delgado vende sus reses. “Vendo una en USD 50 para comprar desecho de maíz en Santa Ana para dar de comer a las otras (11), es desesperante”.

Simón Alejandro Anchundia sale todos los días a Santa Ana a comprar pastura para el resto de animales, pues ya perdió cinco cabezas de ganado.

Xavier Valencia, coordinador zonal del Magap, indica que el problema está en Montecristi, Jipijapa y Paján, donde no llueve. “No tenemos problemas en el norte donde se han registrado precipitaciones”.

Escenario de pocas lluvias

Según el Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi), la falta de precipitaciones es evidente en la región Costa para el primer trimestre de este año, de acuerdo con el escenario previsto. En cantones como Portoviejo, Junín y Tosagua, según este estudio, hay hasta un 80% menos de lluvias. En esas condiciones también están Montecristi, Jipijapa y Paján. Lo mismo sucede en el cantón Eloy Alfaro y en la zona oeste de Naranjal, en Guayas.

La falta de lluvias en Manabí va a seguir en las próximas 72 horas, dijo Elizabeth Vélez, técnica de Pronóstico del Inamhi.
Al hacer un comparativo entre los distintos sectores de la Costa, Raúl Mejía, coordinador del Inamhi, explica que las zonas de más lluvias son las que están al interior y al norte del Litoral, es decir cerca de las estribaciones de la cordillera como en Los Ríos, Santo Domingo y parte de Esmeraldas.

En la Sierra norte y centro, y el Austro tampoco hay lluvias.
Juan Carlos Mestanza y Andrea Medina colaboraron

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