6 de April de 2010 00:00

Las clases comenzaron con tropiezos

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Redacción GuayaquilLa lluvia acompañó a los estudiantes en su primer día de clases en Guayaquil. Con  paraguas y chompas, niños y adolescentes retomaron su rutina  ayer. En las calles, el movimiento comenzó antes de las 06:00. Los buses escolares recorrieron las principales avenidas. Y en las  veredas aledañas a los  planteles  los alumnos aceleraban el paso para no mojar sus uniformes. Celia Pin se despidió de su hija, Lissette Naula, en la puerta principal del Colegio  Rita Lecumberri, ubicado en  el centro.   Ahí, la joven de 16 años se reencontró con sus compañeras de curso.  Algunos estudiantes llegaron empapados al Colegio Vicente Rocafuerte.  En el   salón de actos del plantel,  la rectora Carmen López dio la bienvenida a los chicos de sexto curso.  En tanto,   en algunas escuelas fiscales la jornada estuvo marcada por los problemas causados por la  infraestructura. Esquivando los charcos de agua, la pequeña Tania Murillo ingresó al salón de tercero de básica en la Escuela Víctor Emilio Estrada. Una cerca de  planchas de zinc   delimita el patio del establecimiento. Debajo de los portales, los niños  miraban   los fierros retorcidos, las fundas de cemento y los bloques que cubren el área donde antes estaban sus  aulas.El plantel entra en el convenio  de remodelación escolar entre  el Ministerio de Educación y  la Universidad de Guayaquil. Su directora, Celeste Ladinez, explicó  que la obra concluirá en mayo.  Hasta entonces, los 300 alumnos serán distribuidos en los pocos salones disponibles, ya que no logró    alquilar otro local. Gladys Proaño guió a   su nieta Diana hasta la clase de   cuarto de básica.  A ella le preocupaba      que el    área de construcción estuviera  a  un costado de su  aula  de clases.  En la Escuela Olga Aguirre Torres,  Suburbio de Guayaquil, padres y niños  encontraron las puertas cerradas.   A través de una rendija observaron los escombros  de los salones, que fueron demolidos para su reconstrucción. En la pared, un cartel anunciaba que las clases se dictarán en la Escuela Alicia Arévalo, aledaña al local.  Lo que más incomodó a los padres de familia  fue el cambio de horario. La escuela es matutina, pero las clases serán  de 13:00 a 18:00. La  subsecretaria   de  Educación del Litoral, Mónica Franco, señaló, por su parte, que las molestias son leves y que el 95% de los locales  escolares  de Guayaquil  ha sido reparado. Para demostrarlo, inauguró   el nuevo año en la Escuela República de Panamá, en Sauces I (norte).  Las paredes recién pintadas de verde y los pupitres de colores recibieron a los 500 alumnos.  Carlos Hernández, representante de la Unidad de Vinculación con la Comunidad de la U.  de Guayaquil, ejecutora de los trabajos,  explicó que  47 locales aún son intervenidos y que estarán listos hasta el 28 de mayo. El inicio del año  escolar en la   Costa coincidió con la   salida de Raúl Vallejo del Ministerio, que ahora estará a cargo de Gloria Vidal. Franco recalcó que el traspaso no implicará cambios  de funcionarios ni del  modelo educativo que aplica el Gobierno.

Los reclamos El Unión Nacional de Educadores de Guayas  anunció una movilización para  protestar  por la falta de mobiliario, según explicó William Pazmiño, presidente del gremio. Como respuesta, la Subsecretaría de Educación respondió que hasta fines de abril entregarán 20 000 kits de mobiliarios para las escuelas fiscales. El arreglo de los locales de la zona rural de Daule y Guayaquil  es  parte del plan para este año.

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