5 de December de 2009 00:00

El ciudadano es un rebelde con causa

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Redacción Quito

 Para Paola Romero participar en la marcha que causó el derrocamiento del ex Presidente Abdalá Bucaram, el 5 de febrero de 1997,  fue una experiencia inolvidable. Romero nació en  el centro de la ciudad  hace 29 años y en ese entonces tenía 12.

 A pesar de que en aquel momento era adolescente, cuenta que la sensación que decía tener la mayoría de sus acompañantes en la marcha era de patriotismo. Ese 5 de febrero, más de 2 millones de personas se volcaron a las calles para protestar por un Régimen desprestigiado.



Los partidos y los votos  
En el país existían    10 partidos políticos, de los cuales la Izquierda Democrática,  Movimiento  Democracia  Popular   y la Unión Demócrata Cristiana son de origen quiteño. 
Según datos del  Consejo Nacional Electoral, el ausentismo  en las votaciones de Quito  en este año se mantuvo en el 24%. 
En la urbe hay 33  juntas parroquiales rurales. El Conajupare las coordina. En ellas se realizan reuniones mensuales para analizar pedidos de los moradores. Hay federaciones de estudiantes secundarios y  de universitarios.Mujeres, niños, ancianos, jóvenes quiteños bloquearon todas las arterias. Allí -dice Romero- me encontraba yo, gritando a viva voz: “que se vaya Bucaram”.

 La joven dice que en ningún momento se sintió  obligada a salir a las calles. Más bien recuerda  que a pesar de su edad  sintió la necesidad de participar en el proceso de cambio del país. “No dejaron de tomarme en cuenta por mi juventud. Sentí que debía ir por  las cosas que se sucedieron   con esa administración”.

  Sensaciones similares dice haber sentido Patricio Rodríguez hace nueve años, cuando los quiteños salieron a las calles  para apoyar  el derrocamiento del ex presidente Jamil Mahuad.
Para él, los quiteños son gente muy involucrada en los acontecimientos políticos del país. “Los ciudadanos hemos tenido el valor para salir a protestar cuando las cosas no nos parecen correctas y se necesitan cambios”.

El 21 de enero de 2000 salió rumbo a la Plaza de la Independencia para sumarse a las miles de personas que fueron para ver la caída del ex Mandatario.

Rodríguez se emociona mientras relata las cosas que vio, escuchó y sintió en las calles. “Sentimos que triunfábamos”.

Manuel Quintero también cree que hubo una victoria  cuando el 20 de abril de 2005, la denominada ‘Rebelión de los Forajidos’  destituyó al ex presidente Lucio Guitiérrez. 

Quintero recuerda haberse mantenido de pie afuera de radio La Luna, en la avenida América, durante más de ocho horas. En ese tiempo, las protestas dejaron como consecuencia cientos de heridos, un periodista muerto y una estudiante de 15 años que perdió un ojo.

 Estos tres mandatarios han sido depuestos en los últimos 30 años, desde el retorno a la democracia en el Ecuador.

 Sin embargo,  la quiteña Ana Lucía Ruales considera que a pesar de que en la ciudad se han realizado tres golpes de Estado, los quiteños no son personas que se interesan tanto por la política.

A su forma de ver, las ocasiones en las que los quiteños deben ser unidos y actuar es cuando se organizan  reuniones o comités barriales. En esos sitios -sigue- es cuando realmente se ve a quienes sí están interesados en los cambios de un país.

Ruales cita un frase para graficar su teoría: “ la limpieza y la solidaridad empieza en la casa de uno mismo, yo no veo que los quiteños se interesen  en el mejoramiento de la cultura de la urbe”.


 ‘La cercanía con el poder favorece’

Punto de vista  Farith Simon / Politólogo U. San Francisco

Estar tan cerca de la sede del Estado y de los organismos de poder  hace que la gente viva la cotidianidad de la política. Eso  porque, además, es una ciudad marcada por la presencia de burócratas y personas vinculadas al poder.  Esta es una ciudad en donde constantemente hay movilizaciones y no propiamente por razones quiteñas sino de gente de todo el país.

En la ciudad se viven de manera particular la política y las relaciones con el Gobierno. En el caso de los denominados ‘forajidos’ fue la clase media mayoritaria -que estaba indignada y molesta con el gobierno de Lucio Gutiérrez- la que se movilizó en la ciudad así como lo hizo en circunstancias anteriores.

Pero  la cercanía con  los poderes se da en el centro de la acción política. Yo no creo que sea solo un tema de los quiteños. Es el hecho de tener a un paso a la Presidencia y a las dependencias públicas.

Creo que hay diferentes situaciones en donde la gente sí participa, pero eso depende de los barrios. Ejemplos como ese encontramos en La Floresta, en los barrios del sur... o el caso de La Mariscal. Esas son zonas donde sí hay movilización ciudadana.

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