15 de septiembre de 2014 20:39

Cibernarcos usan más redes, blogs y foros para vender droga

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Javier Ortega. Redactor (I)

La negociación de la droga se realizaba esencialmente en la red. La organización delictiva usaba diversas plataformas de Internet para comercializar los alcaloides: webs de anuncios, foros, redes sociales y blogs.

Luego de concretado el acuerdo, la cocaína era llevada desde países sudamericanos, entre ellos Ecuador, hasta Madrid y Barcelona (España).

Información difundida desde ese país revela que la organización delictiva ofrecía estupefacientes desde los primeros meses del 2013. Durante más de un año, agentes españoles siguieron los pasos a un grupo de cibernarcos y el 9 de agosto pasado los capturaron. Uno de los sospechosos es un ecuatoriano detenido en el aeropuerto de Guayaquil que intentaba viajar con nueve kilos de droga.

El Ministerio del Interior español se refiere que esta red delictiva utilizaba a personas que trasladen pequeñas cantidades de narcóticos y encomiendas para trasladar el alcaloide de uno a otro continente.

Un mes después de esa operación, policías antinarcóticos de Ecuador aseguran a EL COMERCIO que el envío de paquetes con droga oculta es un mecanismo frecuente utilizado por las mafias.

Los productos que más se empleaban para esconder los narcóticos son los alimentos: quesos, cuyes y en latas de atún, advierte un informe del Ministerio del Interior ecuatoriano.

Según los investigadores, por lo general, las personas que dejan encomiendas contaminadas en las oficinas de correos utilizan nombres falsos. De ahí que la Policía revisa con frecuencia los paquetes sospechosos. “Con la autorización (de los gerentes de correos), se abre cartones, bolsos, fundas y todo tipo de encomiendas, con el fin de que no exista la mínima posibilidad de que se exporte droga”, precisa Interior.

No obstante, hay paquetes que sí llegan al destinatario. En los seguimientos que se hizo al grupo de ‘cibernarcos’, los agentes españoles localizaron diversas publicaciones en la red.

“Vendo cocaína traída desde Bolivia y países aledaños, con 95% de pureza, realizamos envíos a España y Francia”, “Entregas con total discreción y trato exclusivo”. Solamente whatsapp o e-mail son algunos de los anuncios que encontraron en la plataforma digital.

Pero hay webs que ofertan alcaloides de forma más reservada y exclusiva. En julio del 2012, Nicolás Christin, académico de la Universidad Carnegie Mellon (EE.UU.) publicó un informe denominado ‘Viajando por Silk Road: un análisis de un gran mercado online anónimo’.

Se trata de una plataforma digital que en español se la conoce como Ruta de Seda. A ese sitio únicamente se puede acceder por un navegador conocido como Tor y que impide rastrear las direcciones IP de las computadoras.

Durante ocho meses, Christin recopiló datos y detectó que esa página, con 30 000 y 150 000 clientes activos, se utiliza como un gran mercado negro para la compraventa de todo tipo de sustancias estupefacientes (marihuana, cocaína, éxtasis, heroína, fármacos). También comprobó que los ingresos totales de las ventas ascendían a USD 1,2 millones al mes. De esa cifra, USD 92 000 se llevaban los administradores de la página como comisión.

En su informe, que fue reeditado en noviembre del 2012, advierte que las ventas y el número de usuarios en el mundo es cada vez mayor.

La compraventa de narcóticos en esa plataforma es sencilla. De hecho funciona igual que páginas legales. El cliente compra el narcótico y el vendedor lo envía al domicilio, a través de las oficinas de correos.

Otra de las dificultades para localizar a los usuarios de Silk Road es que las transacciones se las hacen con bitcoins, una moneda virtual. De esta forma –precisa el académico- no queda rastro de la operación, pues no hay depósitos bancarios.
Ecuador no aparece entre los países que utilizan esta plataforma anónima. Los policías antinarcóticos tampoco han detectado ofertas de alcaloides a través de foros o redes sociales, como ocurre en España.

La referencia que hay es el caso en el que fue arrestado un ecuatoriano, hoy investigado.

Un agente que habló con este Diario menciona que con frecuencia se han detectado expendedores de droga al menudeo usando tarjetas de presentación. El uniformado recordó que en marzo del 2013 se allanó un inmueble en San Juan (centro de Quito) en donde encontraron pequeñas dosis de marihuana y tarjetas con las leyendas ‘Gringo Cannabis Club’ y ‘Gringo privado’.

Un giro al lenguaje

La aparición de nuevos tipos de delitos relacionados con la tecnología también obligó a usar nueva terminología en torno a estos temas. Cuando en agosto se reunieron en Quito expertos internacionales, ellos hicieron referencia por ejemplo a los ciberpolicías.

Es decir, son agentes de carne y hueso que hacen de “piratas buenos”. Pero también es común hablar de cibercrimen, ciberdelincuencia.

La agencia AFP dice que el agente es formado en “ethical hacking”. Esta es una especie de manual de prácticas éticas para infiltrar correos y redes sociales sin generar colapsos como los que realizan los piratas informáticos. Esto lo dijo Fredy Bautista, jefe del Centro Cibernético Policial de Colombia.

En un caso de cibernarcos, los policías españoles bautizaron a la redada internacional como Tweetredada. Desde su puesta en marcha en enero de 2012, este ataque a la droga activada por la Policía Nacional en las redes sociales ha permitido detener a más de 500 implicados en el tráfico de estupefacientes.

De hecho, los mismos mecanismos que ahora usan las redes delictivas son aprovechadas por los investigadores para que la gente denuncie.

EN CONTEXTO

Dentro de los nuevos delitos relacionados con la tecnología también están los llamados sexting (intercambio de fotos con contenido sexual), grooming (difusión de imágenes íntimas de niños) y pornovenganza (método de represalia por traición o ruptura de relaciones”.

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