1 de septiembre de 2016 07:38

China detiene a activistas y disidentes para prevenir protestas durante G20

Un oficial de la policía monta guardia en un control de seguridad organizado para la celebración de la Cumbre del G20 en Hangzhou (China). Foto: EFE

Un oficial de la policía monta guardia en un control de seguridad organizado para la celebración de la Cumbre del G20 en Hangzhou (China). Foto: EFE

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Agencia EFE

Las autoridades chinas han detenido o forzado a "viajar" a activistas, disidentes y otros ciudadanos en varias partes del país para prevenir protestas durante la cumbre del G20 que se celebra este fin de semana en la urbe de Hangzhou, entre ellos el destacado defensor de los derechos humanos Hu Jia.

Como es habitual en este tipo de ocasiones, la policía trata de limitar los movimientos de cualquier ciudadano que pueda intentar denunciar la violaciones de derechos humanos frente a los líderes extranjeros que China ha comenzado a recibir de cara al G20, y casi 50 personas se han visto afectadas, según confirmaron activistas.

"(El Gobierno) quiere que el G20 sea todo un éxito y no permitirá ningún error", consideró el 1 de septiembre en declaraciones a Efe Hu Jia desde la ciudad de Zhongshan, en el sur del país, adonde la policía le forzó a viajar hace unos días.

Hu, que habitualmente se encuentra en Pekín bajo arresto domiciliario, aseguró que otros activistas también están en las mismas condiciones que él.

Frances Eve, investigadora de Chinese Human Rights Defenders (CHRD), explicó a Efe que la ONG para la que trabaja desde Hong Kong ha podido confirmar que al menos seis personas han sido arrestadas, forzadas a viajar o se encuentran desaparecidas, si bien precisó que la cifra real "puede ser mucho mayor".

Desde el colectivo de abogados e intelectuales Weiquan (literalmente "Salvaguardar el Derecho"), elevan esa cifra a 46, mientras que informan de que otras dos personas han sido agredidas y amenazadas en su domicilio.

"La policía aumenta su control para prevenir ataques terroristas pero también para evitar que peticionarios, activistas o disidentes aprovechen la cumbre del G20 para hablar de las violaciones de derechos humanos con canales de televisión de otros países", consideró Hu Jia, veterano defensor de los derechos humanos y de los enfermos de sida y hepatitis B, enfermedad que él mismo padece.

Las detenciones se han producido en la ciudad que acogerá la cumbre, Hangzhou, pero también en la cercana metrópolis de Shanghái (a 177 kilómetros), o en Pekín, como es el caso de Hu Jia.
"El G20 le ha dado la oportunidad a China de arrebatar derechos a activistas locales", denuncia en declaraciones a Efe el abogado chino Teng Biao, que actualmente se encuentra en Estados Unidos como catedrático invitado en la Universidad de Harvard.

Teng y otros disidentes chinos se reunieron el 6 de septiembre en Washington con la consejera de seguridad nacional de EE.UU., Susan Rice, para pedir que Obama trate con Xi lo que consideran la peor crisis de derechos humanos en China desde la matanza de Tiananmen en 1989.

"Creemos que la responsabilidad de Obama en su último viaje (a Asia) es sacar a relucir las violaciones de derechos humanos en China", apuntó a Efe de manera posterior al encuentro.

Teng esperó que Obama pueda reunirse con algunos prisioneros políticos o activistas detenidos en Hangzhou, y consideró que el líder estadounidense también debe pedir la liberación del disidente Liu Xiaobo, encarcelado desde 2009.

Liu, a igual que Obama, fue condecorado con el Nobel de la Paz, pero a diferencia del mandatario estadounidense, el disidente chino "recibió" su galardón desde la prisión china en la que aún se encuentra.

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