12 de mayo de 2015 21:10

Casas familiares, opción para alojar a los seguidores del Papa

Blanca Vinueza, desde hace 20 años, ofrece el servicio de hospedaje a turistas extranjeros. Foto: Paúl Rivas/ EL COMERCIO

Blanca Vinueza, desde hace 20 años, ofrece el servicio de hospedaje a turistas extranjeros. Foto: Paúl Rivas/ EL COMERCIO

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Ana Guerrero

Quito espera congregar a unas dos millones de personas en la misa campal que, por la visita del papa Francisco, se oficiará en el parque Bicentenario. Entre ellos estarán turistas nacionales y extranjeros que demandarán hospedaje. La cantidad aún no se establece.

En la urbe están registradas 26 882 plazas de hospedaje, distribuidas principalmente en hoteles. Pero estas no son la única opción, los pequeños hostales y las casas familiares se vuelven otra alternativa.

151 hostales están registrados. Si bien del segundo grupo no se tiene un listado oficial en Quito Turismo, es un servicio vigente que no está catalogado en la entidad municipal. Recién el registro se hará desde el 2016, con la categoría casa de huéspedes.

En el Reglamento de Alojamiento Turístico, del Ministerio de Turismo, la clasificación sí contempla: establecimiento para hospedaje, en la vivienda en donde reside el prestador del servicio; con habitaciones privadas y baño, puede ofrecer alimentos y bebidas. La capacidad mínima es de dos y hasta cuatro cuartos para el servicio.

En esta oferta, el huésped ofrece un valor agregado: un ambiente familiar. En ese grupo está el hogar de Blanca Vinueza, quien brinda el servicio de hospedaje a turistas desde hace 20 años. Los principales clientes son estudiantes de español, pero también recibe a todo tipo de turistas, generalmente por cortos períodos, algunos hasta por tres meses.

La casa de Vinueza, en La Floresta, cuenta con ocho habitaciones y seis baños. El ambiente es acogedor, donde un ligero aroma a chocolate caliente se percibe en las dos salas de estar.

La tarifa en la vivienda del norte de la urbe es de USD 15 e incluye el desayuno. Si el visitante opta por las dos comidas, el costo es de USD 20. Cuenta el arreglo de la habitación y el lavado de las prendas de vestir.

La mujer empezó con ese tipo de servicio porque, recuerda, hace dos décadas no quería dejar a sus hijos solos en casa. Actualmente, su familia es una de las que mantiene convenios con uno de los 11 planteles de español asociados en Quito.

infografía plaza hotelera

Rosa Proaño, de la Escuela Vida Verde, en el sector de La Floresta, dice que hay unas 100 familias que tienen acuerdos con las intituciones. Con ella trabajan 25 y en su casa también recibe a extranjeros. Tiene tres habitaciones. Para ella, estas viviendas son una opción para las personas que lleguen a ver al papa Francisco, en julio.

En la categoría hostales, solo en La Mariscal (centro norte) hay unos 30, agrupados en una asociación. Uno de ellos es Blue House, donde los dormitorios compartidos son la principal opción. Blanca Pozo es la dueña. Allí, los turistas lavan su vajilla y comparten un cuarto hasta con ocho personas.

Ocupar una habitación con desconocidos no es nuevo en Europa ni en países de Sudamérica, como Argentina, comenta Pozo. Sin embargo, los ecuatorianos y algunos turistas de la región todavía no se familiarizan. El costo es menor al de un cuarto privado. Tienen capacidad para 46 personas, en 10 habitaciones: cinco privadas y cinco para compartir (USD 28 y USD 11, respectivamente).

En Blue House hay expectativa por la visita del líder de la Iglesia Católica. El público que reciben es, principalmente, europeo y de EE.UU. Por el evento, esperan a sudamericanos.

En el Hostal Piamonte, en cambio, están acostumbrados a que sus clientes sean de la región: venezolanos y colombianos. Geovanny Jiménez, administrador, señala que la afluencia de gente por la llegada del Papa podría mejorar los ingresos de la temporada que, a diferencia de otros años, no ha sido tan buena. En estas fechas, las 12 habitaciones (44 clientes) solían estar llenas. Además, está la categoría hostal residencial con 184 sitios registrados.

La tasa estimada de ocupación hotelera en la ciudad, en el primer trimestre del 2015, fue del 56%. En el 2014, este rango estuvo en el 57%. El ingreso generado por servicio de alojamiento, el año pasado, alcanzó los USD 82,5 millones.
Según Quito Turismo, se ha hecho una diferenciación de los visitantes que llegarán, como, por ejemplo: entre 50 000 y
100 000 excursionistas y unas 500 000 que estarán un día.

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