19 de enero de 2018 00:00

143 casas están abandonadas en el Centro Histórico de Quito

El martes anterior, una vivienda ubicada en las calles Maldonado y Morales colapsó por la lluvia. Foto: Eduardo Terán / EL COMERCIO

El martes anterior, una vivienda ubicada en las calles Maldonado y Morales colapsó por la lluvia. Foto: Eduardo Terán / EL COMERCIO

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Evelyn Jácome
Redactora (I)

Es como una esponja. La porosidad del adobe hace que el agua filtre por sus milimétricas grietas y termine debilitando el muro. Por eso las consecuencias de una canaleta con falla o un tejado roto son graves. 12 casas antiguas colapsaron por la lluvia en el 2017.

En la última semana tres viviendas de adobe se vinieron abajo, una de ellas patrimonial.

La primera, el domingo, en La Comuna; otra, el martes, en La Ronda y la última ayer, en El Dorado. Chistian Rivera, técnico de Riesgos de la Secretaría de Seguridad, revela que las tres tenían algo en común: falta de mantenimiento.

El invierno pasado, el Instituto Metropolitano de Patrimonio (IMP) recibió más de 500 reportes de daños en casas patrimoniales. Muchas estaban en buen estado, pero la gente, preocupada al ver alguna grieta que no representaba un daño estructural, lo reportó.

Este año el invierno es más agresivo. Los registros del Inamhi señalan que en varios puntos de la ciudad la cantidad de lluvia incluso duplicó lo esperado para el mes, pese a que apenas han pasado 18 días.

La mayor cantidad de colapsos estructurales son del Centro Histórico. Las primeras casas de lo que hoy es la capital, empezaron a cobrar vida allí, y aún conservan paredes gruesas de tierra cruda, estructura de madera y techos de teja. De los 8 611 bienes considerados de importancia patrimonial en el Distrito, más de 6 000 están inventariados, y de ellos 4 999 están en el Centro Histórico.

El estado de esas viviendas patrimoniales no es el óptimo. El concejal Jorge Albán cuenta que según un estudio de esos bienes al que tuvo acceso cuando fue miembro de la Comisión de áreas históricas de la ciudad, 800 bienes patrimoniales estaban con un deterioro significativo, abandonados o con ocupación mínima.

Angélica Arias, directora ejecutiva del IMP, asegura que al momento se realiza una nueva evaluación, de donde se desprende que 143 casas patrimoniales están abandonadas, y 85 están en mal estado, es decir que tienen afectación en la estructura. Sin embargo la gran mayoría de bienes se encuentra en estado regular o bueno: el 97,42 %, y pueden ser intervenidas sin necesidad de mayores inversiones.

La mayor parte de las casas abandonadas está en ruinas

La mayor parte de las casas abandonadas está en ruinas

Arias advierte que el levantamiento del estado de edificaciones está en constante revisión y los datos no son exactos y que, incluso, algunos dueños no permiten el ingreso de los técnicos para su valoración.

De los inmuebles patrimoniales, 100 son monumentales, es decir iglesias o conventos que están siempre monitoreados, en buen estado y algunos siendo intervenidos. Pero el 95% del resto de bienes está en manos privadas y es responsabilidad de los propietarios darles mantenimiento.

El IMP lleva a cabo cuatro proyectos que ofrecen beneficios al dueño de una casa patrimonial que quiere adecentarla. Tienen que ver con arreglo de cubiertas, fachadas, intervenciones internas. El año pasado estos beneficiaron a 165 familias y el Municipio invirtió cerca de USD 3 millones.

La mayor parte de las casas abandonadas está en ruinas. No reciben mantenimiento y su vulnerabilidad es enorme.

Jacobo Herdoíza, secretario de Territorio, explica que hay cuatro razones por las cuales la gente abandona el Centro y las casas no reciben mantenimiento.

La primera es el alto costo de rehabilitación. Las reparaciones de humedades, los cambios de cubiertas son caros.

Otro motivo es que el marco regulatorio para aprobar las intervenciones es lento y costoso. Las otras razones giran en torno a problemas de herencias y falta de estímulos.

El urbanista Enrique Salazar añade otras razones: esa zona no cuenta con parques, juegos infantiles, centros médicos, parqueaderos, ni calles amplias y adicionalmente es una zona con fuerte contaminación. Pero principalmente, dice, hace falta un plan sólido que lo revitalice.

Arias explica que el nuevo plan del Centro Histórico hizo un diagnóstico profundo y contempla varias áreas de intervención. Se están llevando a cabo programas como la peatonalización, se apostó a mejorar la movilidad con la construcción de la parada en San Francisco y la repotenciación de dos centros comerciales.

El objetivo es darle vida al territorio con actividades culturales. Entre otras medidas, asegura Arias, se van a aumentar dos incentivos adicionales que buscan apoyar a los comercios, y asegurar los bienes inmuebles.

En Contexto

El 1,7% de las casas inventariadas como patrimonio que se ubican en el Centro Histórico de la ciudad, se encuentran en mal estado, según datos del Instituto Metropolitano de Patrimonio. Es decir, tienen afectaciones estructurales y son inseguras.

Recomendaciones para cuidar una casa patrimonial

Revise periódicamente  si las tejas están movidas o rotas. Si están desplazadas ubíquelas en su posición. Si están rotas, cámbielas por otras.

Revise que los canales y bajantes funcionen correctamente. Retire tierra, basura y hojas acumuladas. Luego riegue agua por el ducto.

Si la estructura de madera de la vivienda está expuesta a la lluvia, puede cubrirla con plástico mientras logra colocar una cubierta.

Revise las tuberías para asegurarse de que no haya fugas. Retire las chilcas y plantas que estén junto a las paredes para evitar humedad.

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