12 de April de 2015 19:16

13 de 22 cantones manabitas tienen plan de contingencia

En el margen de la vía costanera entre Manta y Puerto López se colocan piedras escolleras para reforzar la estructura y evitar que el golpe de las olas socave la carretera. Foto: Patricio Ramos/ EL COMERCIO.

En el margen de la vía costanera entre Manta y Puerto López se colocan piedras escolleras para reforzar la estructura y evitar que el golpe de las olas socave la carretera. Foto: Patricio Ramos/ EL COMERCIO.

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Patricio Ramos
Redactor (I)
pramos@elcomercio.com

El anuncio del Centro Internacional para la Investigación del Fenómeno de El Niño (Ciifen), en su boletín de abril puso en alerta a las entidades de Gestión de Riesgo y a los municipios de Manabí. La razón: el rápido incremento de la temperatura en el mar frente a las costas de Sudamérica, en el océano Pacífico tropical.

Ciifen menciona que entre abril y junio habrá déficit de lluvias en la parte sur de Centroamérica, en el norte de Sudamérica, en el sur de Chile y en el este de Brasil. Pero agrega que las precipitaciones aumentarán en el sur y oriente de Ecuador.

También, comunica que el calentamiento anómalo en las aguas del Pacífico Ecuatorial Central y Oriental se mantendrá el próximo trimestre.

En Manabí cuando circulan noticias sobre el calentamiento del mar, los pescadores y agricultores las relacionan con la posibilidad de lluvias de moderadas a fuertes. El pescador artesanal Kléver Cedeño cuenta que desde inicios de año el agua está caliente, las olas son fuertes y hay poca pesca de las especies de carne blanca.

Por eso, el Ciifen dice que las condiciones para un fenómeno de El Niño se acentúan. Este anuncio alerta a los técnicos de 13 de los 22 cantones de Manabí. Ellos tienen listos sus planes de contingencia para enfrentar posibles deslizamientos, inundaciones, aguajes o marejadas.

En lo que va del año, las arremetidas de las olas han afectado a la línea de playa desde el norte hacia sur de la provincia. El socavamiento de un tramo de un kilómetro de la vía en el sitio Las Piñas, suroeste de Manta, es reparado en estos días por personal y maquinaria del Ministerio de Transporte y Obras Públicas (MTOP) comenta Walter Villao, técnico del Municipio de Manta.

Para evitar que el oleaje dañe parte de la vía costanera se colocan rocas de piedra escollera que amortiguan el golpeteo de las olas y preservan la infraestructura vial, asegura Villao.

Los habitantes de Las Piñas y 10 poblados sobre la vía consideran que es oportuno que se realicen estas obras porque, según Mario Pachay, de Las Piñas, mucha gente de la zona vive de la venta de mariscos en crudo y cocinado. “Si la vía se cortase quedaríamos incomunicados y sin trabajo”, reseñó.

Los planes de contingencia toman en cuenta a los oleajes, especialmente en los nueve cantones situados a lo largo de los 350 kilómetros del perfil costanero de Manabí.

Daniel Ferrín, técnico de la Secretaría de Gestión de Riesgo (SGR) de Manabí, cuenta que solo 13 de los 22 municipios de Manabí presentaron sus planes de contingencia hasta marzo. En el momento, según Ferrín, el invierno no ha causado muchos daños en la provincia. Sin embargo, el funcionario dijo que en el feriado de Semana Santa, una fuerte lluvia causó el desbordamiento del río Buenavista, en Puerto López, y 12 familias fueron evacuadas.

Ferrín asegura que es importante que los municipios tengan planes para enfrentar emergencias por invierno, marejadas o sequías.

Así se activarán rápidamente los Comité de Operaciones Emergentes (COE) y acuden a esas guías de trabajo.

En Manta, según Miguel Camino, consultor urbanístico del Municipio, el plan de contingencia toma en cuenta incluso la posibilidad de afrontar un tsunami con una ola de hasta seis metros de altura.

Julio Celorio, del área de Gestión de Riesgo del Municipio de Portoviejo, comentó que en los próximos días se presentará el plan de contingencia, enfocado especialmente en posibles deslizamientos e inundaciones por el invierno.

El experto en riesgos naturales Roque Mendoza, asegura que en los municipios de Manabí hace falta que las autoridades asuman que la provincia es vulnerable ante la naturaleza.

Renán Alcívar, agricultor de la zona baja del valle del río Portoviejo, espera que las lluvias no sean tan fuertes en el próximo trimestre y así mantener a salvo las más de
2 000 ha de productos de ciclo corto, como maíz y sandía, que su gremio ha sembrado.

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