3 de October de 2014 21:26

La ‘Pepa de Oro’ atrae el interés del turista

Los turistas conocen sobre la producción de las plantas de cacao en viveros que se desarrolla en la hacienda Camino Verde, como parte de la ruta turística. Foto: Enrique Pesantes / EL COMERCIO

Los turistas conocen sobre la producción de las plantas de cacao en viveros que se desarrolla en la hacienda Camino Verde, como parte de la ruta turística. Foto: Enrique Pesantes / EL COMERCIO

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Juan C. Mestanza. Coordinador
jcmestanza@elcomercio.com

La posibilidad de conocer las investigaciones alrededor de la producción del cacao es algo que llama la atención al turista, especialmente extranjero. Este, no solo quiere ingresar a una hacienda para conocer el trabajo de siembra y cosecha.

La ‘Pepa de Oro’, uno de los frutos representativos como marca de Ecuador en el mundo, es fuente de inspiración del recorrido turístico Ruta del Cacao, en Guayas. Una nueva opción que se suma a la oferta de la ruta, promovida por la Dirección de Turismo de la Prefectura del Guayas, es la hacienda Camino Verde. Está ubicada en el cantón Balao, en el sur del Guayas.

Visitarla es introducirse en un ambiente en el que predomina lo natural y lo orgánico. A través de un trabajo de investigación permanente de más de una década, Camino Verde se ha convertido en un ejemplo de producción cacaotera a escala local, nacional e internacional.

De esa hacienda han surgido varios premios internacionales por la producción del cacao. Uno de los más significativos se obtuvo en el 2011 en París. La hacienda ganó el International Cocoa Awards por la muestra de una pepa, que fue ganadora del premio Floral.

Eso marca la fama de la hacienda, especializa en el cacao fino de aroma. Su administrador Vicente Norero cuenta que en el 2013 llegaron a Camino Verde unos 4 000 visitantes interesados en el agroturismo, una tendencia mundial.

Norero explica que Camino Verde es el resultado de más de 10 años de pruebas, investigación, resolución de problemas y el trabajo con los principales fabricantes de chocolate del mundo.

“Todo comienza en nuestro vivero con el mejor material genético original. En este proceso se ha tenido en cuenta cada detalle para que nuestro producto final sea el resultado de un proceso que respeta la tierra, controla el consumo de agua, utiliza biofertilizantes, proporciona trazabilidad de sus árboles, y logra una óptima fermentación y el secado de los granos”, comenta a un grupo de turistas y operadores en una fresca mañana, tras una ligera llovizna.

Los visitantes ven con especial atención el trabajo en el vivero de la hacienda. Allí se hacen los injertos de las plantas que luego serán sembradas en el campo para su crecimiento.

También hay mucho interés, con preguntas incluidas, sobre el proceso de riego de las plantaciones donde se aprecian varios tipos de sistemas, así como la forma organizada en que están sembradas las plantas.

Allí cuentan con unas 2 000 hectáreas sembradas, que están repartidas entre cacao fino de aroma, banano orgánico, plantas ornamentales (viveros), entre otros productos. Además, tienen producción de camarón orgánico.

En esa hacienda se ha construido infraestructura para los turistas, como un comedor para más de 25 visitantes, baterías sanitarias y senderos para avistamiento de flora y fauna.

Uno de los visitantes que no perdió un solo detalle de la visita en la hacienda fue José Vásquez. Él es protagonista de la Ruta del Cacao como propietario del Parador Gran Inca, en la parroquia Puerto Inca. Ese sitio es el punto de inicio de esta travesía, paso obligado de los turistas para servirse un desayuno típico y en donde está por inaugurarse un alojamiento con 32 habitaciones.

Desde Guayaquil hasta el límite con El Oro, existen otros atractivos dentro de la Ruta del Cacao. Están la Reserva Manglares de Churute; el parador turístico El Samán, ubicado en el km 98 de la vía Guayaquil-Naranjal, es parte de la hacienda cacaotera San Jacinto que permite al viajero detenerse para hacer una pausa y, bajo un enorme árbol de samán, servirse productos a base de la ‘Pepa de Oro’: yogur, jugo, pulpa, mermelada, avena. También, queso criollo, empanadas, tortillas… O simplemente descansar en medio de la naturaleza.

Y dentro de esa zona es indispensable hacer una visita a la comunidad Shuar ‘Aguas Calientes’, una etnia que llegó desde la Amazonía y se instaló en el sector donde mantiene sus costumbres ancestrales.

Este mes, en el cantón Balao, se anuncia la Feria del Cacao. Los productores de la zona expondrán lo mejor de su producción como parte de la promoción permanente de la ‘Ruta de la Pepa de Oro’.

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