23 de December de 2009 00:00

Las brigadas de control de energía no aplicaron sanciones

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Redacción Negocios

Las amenazas del Gobierno de cortar el suministro a los locales que desperdician energía se quedaron en pedidos y recomendaciones.

En contraste, los dependientes y administradores de almacenes y centros comerciales sumaron  una preocupación más al horario agitado que viven las vísperas de Navidad cuando registran el mayor período de ventas del año.



Otras medidas
La Empresa Eléctrica Quito (EEQ) redujo a la mitad el alumbrado en las avenidas Simón Bolívar, Galo Plaza y  Panamericana Norte a partir de las 22:00.
La EEQ también dispuso que los condominios y urbanizaciones con seguridad privada apaguen el alumbrado al interior para ahorrar energía.
En los edificios de las entidades gubernamentales también se realizan inspecciones para identificar el ahorro de energía en las horas pico.Con gran expectativa, la noche del lunes pasado salieron 16 brigadas de funcionarios de la Empresa Eléctrica Quito (EEQ), el Ministerio de Electricidad, el Cenace y el Conelec para inspeccionar si se cumplía con las disposiciones de ahorro del Régimen.

En el norte de la capital, el operativo comenzó a las 19:30 en la avenida Naciones Unidas, con la presencia de más de 10 efectivos de la Policía Nacional y una grúa de la EEQ que se presentaba amenazadora en medio del asombro de clientes y transeúntes.

La primera parada fue el Quicentro Shopping. En temporada navideña el centro comercial extiende su atención hasta las 22:30 y en su interior, locales y almacenes iluminaban a plenitud sus vitrinas para hacer más atractiva la mercadería.

Pensando poco en el ahorro y más en atender la cantidad de clientes que llenaban  su local, Gabriela Manzur, gerenta de United Colors of Benetton, fue sorprendida por la brigada.
A su favor solo logró responder que mantenía apagados los equipos de aire acondicionado para restringir el consumo.

Roberto Aguirre, funcionario de la EEQ, rodeado de grabadoras y cámaras, y acompañado por el administrador del Centro Comercial, Pablo Donoso, conminó a la dependiente a que apagara todas las luces y desconectara los equipos al cierre del local.

La misma escena se repitió en cerca de 10 almacenes del Quicentro. Donoso advirtió que como medida de ahorro el centro comercial  no colocó iluminación ornamental en sus exteriores y que en el interior los adornos luminosos permanecían apagados.

Luego de esta vista, la brigada avanzó  por la avenida Naciones Unidas y logró que se apagaran los letreros  el almacén de línea blanca Jaher, el Banco Bolivariano y un local de venta de zapatos, que ya no estaban atendiendo.

Ya en el CCNU, los funcionarios lograron que se desconectara un árbol de Navidad e instaron al administrador del centro comercial, Rodrigo de la Cruz, para que contribuyera en el ahorro.

Hacia el final del recorrido, en el CCI, Esmeralda Tipán, funcionaria del área comercial de la EEQ, indicó que con este tipo de medidas y la reducción en el alumbrado público se logrará una reducción de 7 MW-h al mes en todo el Distrito Metropolitano. Es decir, 0,23 MW-h al día, un equivalente al 0,002% de la demanda total de Quito, que bordea los 10 000 MW-h diarios.

Testimonios

Jaqueline Vega, empleada

‘Los cortes no nos dejan trabajar como antes’

En la peluquería (Solanda, Quito) los cortes nos han afectado mucho. La mayor parte de la clientela  llega en la tarde y noche, y es en esa hora cuando nos quitan la luz eléctrica y ya no se puede trabajar con facilidad. 

En la mañana la presencia de los clientes es menor y sería más conveniente que nos quitaran la energía a esa hora. Desde que empezaron los cortes el trabajo ha disminuido un 50%.
Para evitar que con las suspensiones se dañen los artefactos de la peluquería estamos pendientes de los horarios y cuando sabemos que hay apagón  bajamos el ‘braker’ y de esa forma prevenimos que cuando vuelva la energía  los artefactos se dañen o les pase algo.

Jorge Paz, comerciante

‘Ahora ya no puedo congelar los productos’

Los cortes no solo me han afectado en el negocio sino también he tenido que invertir dinero en reguladores de voltaje especiales para controlar los frigoríficos y evitar que se me dañen. Reparar estos artefactos eléctricos resulta caro, entonces es mejor ser precavido e invertir un poco antes de que el arreglo me resulte más caro.

Pero también los cortes han hecho que tenga que trabajar de forma diferente. Las suspensiones en el sector de la Ajaví de Quito son en la noche, esto hace  que el producto se descongele más rápido, por eso ahora ya no compro muchos pollos para congelar, sino trato de pedir al proveedor los productos que sé que se pueden vender en el día.

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