14 de diciembre de 2014 10:30

Blindados en Loja circulan sin resguardo policial

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Lilia Arias
Redactora

Han pasado dos años y cuatro meses del asalto frustrado al blindado en el centro de Loja, donde fallecieron dos persona y cuatro resultaron heridas. Sin embargo la seguridad para llevar el dinero sigue siendo la misma. En el caso céntrico de la ciudad es donde se ubican el mayor número de agencias bancarias y cooperativas de ahorro y crédito.

Desde las 16:00, aproximadamente, de lunes a viernes, los vehículos blindados de las dos empresas en la ciudad de traslado de valores, que se diferencian por el color y logotipos se estacionan frente a estas entidades crediticias.

Los cuatro guardias bajan y ocupan su lugar en puntos estratégicos con sus armas en mano, a veces se confunden entre la gente cuando hay un mayor movimiento de personas. Mientras que un guardia o dos llevan las bolsas con los valores. El proceso tarda entre cinco y 10 minutos y a veces los transeúntes se detienen a observar, mientras que otros evitan y toman otra ruta.

Carmen Larrea, tiene su puesto de venta de golosinas en la esquina de la 10 de Agosto y Bernardo Valdivieso, aún siente temor al observar los vehículos blindados estacionarse. Ella trabaja hace 15 años en este espacio que lo heredó de su madre. Sujeta fuertemente el coche de su bebé de un año y medio hasta esperar que se retiren. Su rostro empalidece y dice que vuelve a su mente el día del tiroteo.

“Ese día todo era normal la gente pasaba, unos apurados otros a paso lento. Estuve con mis dos hijos (15 y 7 años) de repente empezó un ruido como juegos pirotécnicos, regresé a mirar de dónde provenía el ruido y era una mujer que disparaba. Mi reacción fue abrazar a mis hijos y tirarnos al piso”, recuerda Larrea.

Mientras relata su historia un cliente se detiene a comprar un cigarrillo y participa de la conversación. Es Manuel Carrión, quien también vivió parte del susto. Comenta que él estuvo en el parque central, frente al lugar donde se dio el hecho, y observó un casquillo de una bala perdida. “Lo único que hice tomar la mano de mi hija y correr por la calle 10 Agosto”.

A Carrión le llama la atención que no exista un resguardo policial o por lo menos se imponga un horario donde no circule mucha gente y evitar un similar acontecimiento. Según este lojano se debe tomar precaución “y no confiar que la ciudad es tranquila”.

Para Galo Carrillo, comandante de la Policía Nacional en Loja, estas empresas deben cumplir con parámetros de vigilancia para el retiro y entrega de dinero u objetos de valor. El uniformado asegura que luego del hecho de junio del 2012 no se ha solicitado resguardo a la Policía Nacional. “Tengo entendido que quienes dirigen estas empresas son militares o policías de alto rango retirados y cumplen con parámetros de seguridad”, explica Carrillo.

Margot Pardo es indiferente al momento que se estacionan los blindados. Según ella no siente temor al mirar a los guardias con las armas. Dice que es normal y está acostumbrada a observar todo el tiempo esa situación. “Hasta en las grandes ciudades se hace este tipo de movimiento de vehículos blindados”. Ella se enteró del asalto frustrado por las noticias, pero que el hecho ya lo ha olvidado.

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