27 de mayo de 2015 23:09

La Biblioteca Municipal de Ibarra guarda tesoros bibliográficos

Biblioteca Municipal de Ibarra

La Biblioteca Municipal de Ibarra funciona en un nuevo local, desde hace dos meses. Fue la primera biblioteca pública de Imbabura. Foto: José Mafla/EL COMERCIO

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Redacción Sierra Norte

La Historia de los Egipcios, Asirios y Babilonios, cuyo autor es Xavier de Villanueva, de España, es uno de los 15 mil libros que posee la Biblioteca Municipal de la ciudad de Ibarra, provincia de Imbabura, en el norte de Ecuador.

De acuerdo a un inventario, en esta librería que lleva el nombre de Pedro Moncayo y Esparza, hay obras que datan del siglo XVIII. De esa época suman un total de 18.

Eso son los más antiguos.Varios de ellos son parte de los 1 000 volúmenes de su biblioteca personal, que Pedro Moncayo (1807-1887), benefactor de Ibarra, donó al Concejo Municipal, su tierra natal, en 1 866.

Con ese primero fondo bibliográfico, un año después, se fundó la primera biblioteca pública de Imbabura. Por esos años, Alejandro Pérez presidía el Cabildo y aceptó la propuesta de poner al alcance de la gente los textos, como lo había propuesto el político, abogado y escritor.

Ese acuerdo consta en una ordenanza y un reglamento de la entonces naciente Biblioteca Municipal.

En las últimas cuatro décadas, este fondo bibliográfico funcionó en la planta baja del antiguo Palacio Municipal, ubicado en el centro de Ibarra, que hoy es sometido a una rehabilitación arquitectónica.

Por eso, desde hace dos meses, la biblioteca fue reubicada a un local municipal, situado detrás del mercado Santo Domingo. Ahí, sobre ocho estanterías metálicas están ordenados 3 800 textos de literatura, historia, religión, matemáticas, biología, química, estadística, entre otros.

El resto de documentos están empacados en cajas de cartón, que están selladas con cintas adhesivas, y guardadas en un salón de la Casa de la Ibarreñidad.

Ahí, está gran parte del tesoro bibliográfico que pertenenció a Pedro Moncayo. La mayoría, escritos en español y francés, fueron traídos a la capital imbabureña en barco desde Valparaíso, Chile, en donde vivió desde 1862 hasta su muerte.

“Hay libros fantásticos, que pertenecieron a Pedro Moncayo, como Los Flamelones, que guarda información sobre erupciones volcánicas y sistema solar. Otros tratan sobre magia mental, esoterismo y masonería”. Así detalla Jorge Luis Narváez, amante de fondo bibliográfico y conductor del programa Ratones de Biblioteca, que se transmite por la radioemisora de la Asamblea Nacional.

También recuerda que muchos libros tienen el símbolo Ex Libris, Pedro Moncayo. Sin embargo, estos ejemplares no están a disposición del público.

Según Shoffre Vallejos, coordinador de Educación del Municipio de Ibarra, los tomos están empacados y serán trasladados a la actual sede del archivo, en el transcurso de esta semana.

Galo Benavides es uno de los custodios de esta biblioteca histórica. El funcionario lamenta que con los años los lectores, que llegaban a consultar, se han reducido. “Antes se atendía un promedio de 2 000 persona cada mes. Ahora llega solo la mitad. En el 2014 se contabilizaron la visita de unas 12 mil”.

Benavides recuerdaque entre los lectores asiduos están el historiador ibarreño Enrique Ayala Mora y los exalcaldes de Ibarra, Mauricio Larrea y Alfonso Pasquel, entre otros.

Con los años también han variado los horarios de atención al público. Ahora se abren las puertas de 08:00 a 12:30 y de 14:00 a 17:00. Sin embargo, antes la biblioteca operaba de 19:00 a 21:00, como constaba en el reglamento, publicado en 1918, rememora Ernesto Proaño, que creció asaombrado por las historias fantásticas que descubría cada noche en los libros.

Otra antigua disposición señala: “El bibliotecario no confiará a las personas menores de edad, libro alguno que contenga doctrinas peligrosas, e inmorales, ni novelas eróticas contrarias a las buenas costumbres”.

Según Rodolfo Pérez Pimentel, la Curia separó numerosos textos –que pertenecían a Pedro Moncayo- por sospechas de contener heregías contra el dogma católico. Incluso, asegura que después de algunos años fueron incinerados. Así consta en la página Web Diccionario Biográfico del Ecuador. 

Actualmente, la Biblioteca Municipal Pedro Moncayo, incluye una sala virtual con una veintena de computadoras, que ofrecen servicio de Internet gratuito. Además hay una hemeroteca que guarda los textos impresos, desde el 2006, de medios de comunicación, como: El Comercio, de Quito; El Universo, de Guayaquil; La Hora y El Norte, de Ibarra y los desaparecidos matutinos La Verdad, de Ibarra; y El Hoy​, de Quito.

También hay el servicio de un aula móvil. Este último funciona desde hace una década. Se trata de un vehículo, que en su interior alberga 10 computadoras portátiles, que visita los rincones del cantón donde no hay bibliotecas.

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