13 de December de 2009 00:00

Bellos adornos para Navidad

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La emoción de la Navidad contagia a todos por igual. El comercio es uno de los sectores que presenta mayor movilidad en cuanto a ventas. Pero los compradores cada vez presentan distintas preferencias. Para personas como Paola Terán no hay nada mejor que regalar algo hecho en el país por ocasiones especiales. “Me encantan las artesanías. Tienen el poder de conmoverte y sorprenderte cada vez que ves  una. Todas tienen algo distinto”, expresa mientras mira cuidadosamente un nacimiento hecho en el caparazón de la nuez, en uno de los locales del mercado artesanal ubicado en La Mariscal.



Tenga en cuenta

La creatividad  Es el elemento primordial para el diseño de modelos, la asignación de colores a los objetos que se va a elaborar.
Valor  La dedicación y el amor que le ponga a cada creación lo harán más significativo. Tanto si es para usted o para un ser querido.

Actividades Existen varias revistas, cursos por Internet o presenciales donde aprender la elaboración de artesanías.Cada vez que se acercan las festividades los artesanos empiezan a diseñar e innovar para ofrecer nuevas alternativas a sus clientes que cada año asisten a ver qué novedades les tienen preparadas. En el caso de Miguel Maguán, parte de Artecuador, él trabaja en la creación de adornos navideños hechos en distintos materiales, tamaños y diseños. “Nosotros trabajamos todo lo que es madera. Entre los materiales más utilizados está el cedro, el ciprés, pino, nogal, laurel, entre otros. Especialmente en este mes de diciembre nos dedicamos a elaborar toda clase de nacimientos, desde 5 centímetros hasta a un metro”, manifiesta.

El grupo con el que trabaja es su familia. Ocho personas que no descansan e imprimen sus habilidades y creatividad en cada cosa que ven. Todos los días del año inician sus jornadas en el taller ubicado en el sector de las Cinco Esquinas, en el sur de Quito,  y se turnan para atender el local donde exhiben orgullosos el producto del gran esfuerzo.

Miguel asegura que en esta ocasión las ventas no han sufrido mayor cambio. “Últimamente hemos visto que la gente valora más el producto artesanal. Los nacionales y extranjeros. Nosotros exportamos a diversos países, entre ellos y como uno de los más importantes está Estados Unidos”.

No existe ningún obstáculo para quienes han desarrollado la imaginación y el gusto por el arte, pues están abiertos a las sugerencias que le hagan aquellos que les encargan la tarea de adornar su hogar o de mostrar lo que se puede hacer en el Ecuador.

Su empeño en hacer bien las cosas no solo está en el valor que le imponen a tal o cual pieza, sino en la admiración de quienes los visitan. Los precios son tan variados como las opciones a elegir. Los nacimientos pueden ir desde los 5 hasta los 500 dólares. Todo va a depender de qué tan elaborado sea, del material que se haya empleado, del tamaño, de los integrantes que lo conformen (ángeles, animalitos o reyes magos), entre muchos otros factores.

Entre las características más curiosas que se pueden descubrir a medida que se recorren los centros donde se concentran quienes elaboran ornamentos son los materiales. Una cajita de fósforos, hojas de choclo, pepas de tocte, eucalipto, y todo lo que para  otros sería objeto de desecho. Los tradicionales bombillos, guirnaldas, estrellas del arbolito de Navidad, pueden estar alternadas o en algunos casos verse sustituidas por elementos que reflejan parte de la identidad nacional. Angelitos de tela, con ricitos de cabello sintético, demuestran la diversidad del pueblo ecuatoriano. El mestizaje  que  caracteriza  a este rincón del mundo se ve enriquecido en las manos que se dedican a seducir los ojos de miles de personas que vienen de todas partes del universo. Para Silvana Torres, colombiana, cada una de las artesanías tiene algo especial. “No me canso de mirarlas. A  nuestros países los unen lazos de hermandad muy fuertes. Y a pesar de que tenemos muchas cosas en común, hay pequeñas expresiones que son propias de cada uno de ellos. Yo, por ejemplo, me llevo de aquí algunas muñecas con trajes típicos de las diferentes provincias para regalarlas a mis hermanos en Navidad. Es una forma de  aprovechar mi visita a este paraíso”.

El que un cuadro, una pulsera, un objeto no sea igual a otro, a pesar de ser similares, es que no son producidos en serie, a diferencia de  otros elementos de ornamentación. Esta propiedad hace que  sean más valorados por quienes los consumen, ya que el tiempo, el esfuerzo,  y hasta la inspiración son cosas que no tienen precio.

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