28 de enero de 2016 06:44

Nueve barrios de Quito tienen un nivel de riesgo sensible

En laderas de San Francisco, las casas están construidas de la vía principal hacia abajo. Foto: Diego Pallero/ EL COMERCIO

En laderas de San Francisco, las casas están construidas de la vía principal hacia abajo. Foto: Diego Pallero/ EL COMERCIO

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Mayra Pacheco
y Érika Guarachi

Las estructuras de concreto de ocho viviendas de Chilibulo, en el sur, perdieron rigidez. Poco a poco, las grietas que aparecieron a partir de noviembre deformaron las paredes, losas, pisos. Los vidrios de las ventanas se partieron y las puertas se trabaron.

Las casas en esta zona empezaron a ceder porque en una parte del suelo donde se asienta este barrio se descubrieron cavernas. Están a tres o cuatro metros de profundidad.

Esta situación obligó al Comité de Operaciones de Emergencias (COE) a declarar en emergencia a este sector. Se ha evacuado a 16 familias que vivían en ocho casas.

Durante una visita realizada ayer por el alcalde Mauricio Rodas y funcionarios municipales se informó que los afectados en Chilibulo recibirán, durante tres meses, una ayuda económica equivalente a USD 183. El trámite se espera que se concrete durante esta semana, sostuvo Alejandro Terán, director Metropolitano de Gestión de Riesgos.

Más adelante está previsto expropiar y derrocar las casas que presentan daños estructurales. Estas no están en condiciones de ser habitadas.

“Yo no quiero dinero, quiero mi casa”, comentó con lágrimas en los ojos Yolanda Benavides, moradora que abandonó su vivienda en noviembre pasado.

En el otro extremo del Distrito, en las laderas de San Francisco, en Calderón, la realidad es parecida. Ahí, alrededor de 200 familias están en riesgo. Por esto, la medida de emergencia decretada por el COE rige también para esta zona.

Durante un recorrido realizado ayer por este lugar se identificó que las viviendas están sobre un terreno inclinado. El piso es de tierra, hay algunos matorrales y las vías que conectan el sector no están pavimentadas.

La mayoría de las casas es de bloques, cemento y techos de asbesto. Las cubiertas, en algunos casos, están sostenidas con pedazos de piedras, llantas, maderas, jabas...

Laderas de San Francisco es un barrio en proceso de regularización. Cuenta con luz eléctrica, agua potable, teléfono, Internet, pero los moradores no tienen aún las escrituras. Uno de los motivos para no formalizar este asentamiento es que en la zona hay una falla tectónica, mencionó Nelly Córdova, moradora.

A pesar de esto, Paulina Romero, otra habitante, comentó que durante los 28 años que ha vivido en este barrio no se ha presentado ningún inconveniente. “No ha habido deslizamientos, inundaciones ni fisuras en las casas”.

Sin embargo, Juan Zapata, secretario de Seguridad y Gobernabilidad, expresó que en esta zona hay un riesgo inminente. Por esto una de las primeras acciones será suspender el trámite de legalización del barrio y relocalizar a los habitantes. Lo primero es la seguridad, por eso hemos tomado estas decisiones”.

Las opciones para reubicar a las familias que residen en sitios vulnerables son los proyectos de vivienda social, impulsados por el Municipio de Quito: Ciudad Bicentenario, Bellavista de Carretas y Victoria del Sur.

En el Distrito se registran 90 sitios susceptibles a deslaves, según el Atlas de Amenazas Naturales de Quito. Sin embargo, ayer se conoció que nueve sitios son los más sensibles. Aparte de Chilibulo y Laderas de San Francisco, las zonas propensas a estos riesgos son: Chillogallo, Turubamba, Guápulo, San José de Morán, la Loma de Puengasí, las faldas occidentales del Pichincha y Atucucho (ver infografía).

En estos lugares se están monitoreando las condiciones de los terrenos y se están haciendo estudios para determinar las acciones que se tomarán, mencionó Zapata.

Los asentamientos con riesgo crítico están en terrenos inestables, cerca de quebradas, en laderas. Son sitios susceptibles a deslizamientos por lluvias. Según pronósticos del Instituto Nacional de Meteorología e Hidrología (Inamhi) las precipitaciones se mantendrán hasta marzo.

Para atender las posibles emergencias se cuenta con un fondo de USD 2 millones, de los cuales al menos 1,4 millones se requerirán para expropiar las viviendas en Chilibulo.

Para mitigar los riesgos en las zonas vulnerables, el Municipio requiere desarrollar y ejecutar una política clara de relocalización para poner en marcha un plan continuo de reasentamientos, explicó Mauricio Moreno, decano de la Facultad de Arquitectura de la Universidad de las Américas (UDLA).

Esto, según el catedrático, permitirá que las personas no quieran retornar a vivir en esas zonas inseguras. “En Quito hay cerca de 400 barrios asentados cerca de quebradas o sobre suelos inestables”.

Otra opción, para el experto es replicar el método constructivo de las edificaciones próximas a las laderas del Pichincha, a la altura de El Bosque, en el norte. Ahí se ejecutaron varias acciones para reforzar el suelo y mitigar los riesgos. Una de las técnicas empleadas son los diques.

Distrito 

Son barrios con altas probabilidades de deslizamientos por la presencia de las lluvias

En contexto


Las lluvias registradas el lunes pasado formaron un hueco en una vía, en Chilibulo. En la zona se descubrieron cavernas. Esto obligó a decretar la emergencia en el sector y en las laderas de San Francisco, pero también hay otros barrios en

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