3 de octubre de 2014 11:38

La mayor bananera mundial nace por la fusión de Chiquita y Fyffes

La productora de banano Chiquita Brands se fusionará con Fyffes. Foto: EL COMERCIO

La productora de banano Chiquita Brands se fusionará con Fyffes. Foto: EL COMERCIO

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Agencia AFP
Bruselas

La Comisión Europea dio luz verde este viernes, 3 de octubre,  a la fusión de la estadounidense Chiquita Brands y la irlandesa Fyffes, que creará la mayor bananera mundial, a condición de que no sellen acuerdos de exclusividad con los transportistas.

Según la Comisión, la fusión de los dos principales proveedores de banano fresco en Europa no amenaza una "competencia sana" en el sector.

Ello porque la parte global de estas dos empresas en las importaciones es "relativamente baja y decreciente" y la competencia de otros actores así como la posición de fuerza de los supermercados que desarrollan sus propias marcas es "cada vez más importante".

Sin embargo, esta autorización está supeditada a que Fyffes rompa su cláusula de exclusividad con el transportista Maersk y que la corporación que nazca de la fusión no realice en el futuro contratos de exclusividad con empresas de transporte.

Asimismo, Bruselas considera que no existe riesgo de monopolio porque los "clientes mayoristas y minoristas todavía tendrán la posibilidad de aprovisionarse entre un gran número de proveedores".

Los dos grupos anunciaron en marzo el proyecto de fusión, por canje de títulos, lo que dará lugar a una empresa con un volumen de negocios de USD 4 600 millones.

La empresa fusionada, Chiquita Fyffes, se convertirá en la mayor bananera mundial con una presencia en 70 países, 24 000 hectáreas propias o arrendadas en América Central y unos 32.000 empleados a nivel mundial.

Chiquita reiteró la semana pasada que la fusión con Fyffes era su prioridad, aunque dos grupos brasileños, Cutrale Group y Safra Group, propusieron comprar la estadounidense por USD 611 millones.

En el proyecto inicial, Chiquita estaba valorada en 526 millones, pero el grupo podía aspirar a obtener una ventaja fiscal mudando su sede a Irlanda.

El viernes pasado, la empresa irlandesa aceptó condiciones menos favorables para salvar la fusión con la estadounidense, permitiendo a los accionistas de Chiquita conservar el 59,7% del capital de la nueva empresa, en vez del 50,7%.

El próximo 24 de octubre, los accionistas de Chiquita se pronunciarán sobre esta fusión, tras dos sucesivos aplazamientos a la espera de la decisión de la Comisión Europea.

Si los accionistas dan su aval definitivo, se fusionarán dos empresas legendarias que comenzaron en el siglo XIX como proveedores modestos y gradualmente se convirtieron en actores dominantes del mercado de las bananas.

La Unión Europea (UE) es el primer consumidor mundial de bananas. El 68,3% del mercado está dominado por la "banana dólar", es decir la producida en países latinoamericanos, seguida por la producción de los países de la región ACP (Africa, Caribe y Pacífico), que tiene el 19,1% del mercados, y las bananas producidas dentro de la comunidad (12,6%), según la Comisión.

La producción latinoamericana se vio favorecida por un acuerdo alcanzado en 2009 para poner fin a la "guerra del banano" que duró décadas.

Con dicho acuerdo se reducen gradualmente los aranceles que pagan las bananas provenientes de Latinoamérica hasta los 114 euros por tonelada en 2019. Como contrapartida, los países latinoamericanos suscriptores del acuerdo se comprometieron a retirar las demandas contra la UE interpuestas en la Organización Mundial del Comercio.

En paralelo, la UE ha concluido acuerdos bilaterales con Colombia y Perú que prevén la caída de los aranceles a 75 euros por tonelada. Ecuador alcanzó en julio un acuerdo con la UE en las mismas condiciones que sus vecinos Andinos.

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