14 de November de 2014 22:40

6 meses para tener autos más seguros

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Alberto Araujo. Redactor (I)
albertoa@elcomercio.com

La reciente normativa de seguridad para los vehículos nuevos, tanto nacionales como extranjeros, inquieta a los fabricantes e importadores por dos razones: las certificaciones de los modelos deben realizarse en laboratorios de Europa y Estados Unidos y estas exigencias encarecerán el precio de los automóviles.

El nuevo Reglamento Técnico RTE INEN 034, sobre elementos mínimos de seguridad en vehículos automotores, fue expedido por la Subsecretaría de Calidad del Ministerio de Industrias y publicado en el Registro Oficial del 6 de octubre pasado. A partir de esa fecha, tanto importadores como fabricantes tienen 180 días para implementar esas normas en los automóviles nuevos que se comercialicen en el país.

Pero además tiene un año de plazo para que cada modelo sea probado y certificado en laboratorios internacionales de acuerdo con la normativa de seguridad de las Naciones Unidas.

Este tipo de laboratorios, sin embargo, no existen en la región sino en Estados Unidos y Europa, y la prueba para cada modelo sobrepasa los USD 100 000, de acuerdo con expertos consultados.

De toda la normativa de seguridad, cinco elementos son los más destacados. El primero es el mecanismo Isofix, compuesto por ganchos de seguridad para las sillas de bebés. Otros elementos son los frenos ABS y el control electrónico de estabilidad para evitar volcamientos.

Para el sistema de control de estabilidad, sin embargo, los ­fabricantes tienen plazo hasta el 2018 para implementarlo.
Un cuarto punto destacado es la exigencia de doble bolsa de aire o airbag, complementada por una alerta acústica (timbre) para el cinturón de seguridad. Un quinto elemento y uno de los más importantes es la protección frontal y lateral en el diseño del vehículo.

Esto se puede lograr con barras de protección frontales y laterales pero no exclusivamente con ellas sino que el fabricante debe hacer un diseño tal en el vehículo que con un impacto fuerte tanto lateral o frontal, los ocupantes sufran el menor daño posible.

La normativa para esta exigencia de impacto está establecida por la ONU y, entre otros elementos, exige que luego del impacto al menos las puertas del auto puedan abrirse sin la ayuda de una herramienta. Esto porque la primera persona que generalmente ayuda luego de un accidente es otro conductor, indica el experto en seguridad automotriz, Alexis Ortiz.

Aunque fabricantes e importadores tienen algunos meses para implementar estas normativas, todas deberán ser convalidadas por un laboratorio acreditado con las normas de la ONU. Estos laboratorios, explica Ortiz, están en EE.UU. Europa y Asia, donde los costos de certificación por cada modelo superan los USD 100 000.

El efecto en los precios

Ortiz cree que los costos de los nuevos no son muy importantes cuando la producción se realiza a gran escala. Y si se incluyen los costos de la certificación solicitada por la autoridad, los modelos no deberían subir más de USD 1 500.

Otros expertos que contribuyeron al diseño de la normativa señalaron que el costo de todos los elementos no debería pasar de los USD 800. “Son normas de seguridad que están presentes en otros países desde hace más de 10 años. Es más, las mismas fábricas de las marcas en Brasil, México y Argentina ya las cumplen pero solo para los modelos que se envían a Europa.

Ese estándar se busca que tenga el país”, indica Ortiz.
La Cámara de la Industria Automotriz (Cinae) y Asociación de Empresas Automotrices del Ecuador (Aeade) fueron consultadas sobre este tema, pero no se pronunciaron hasta el cierre de esta edición.

En una entrevista del mes pasado, el presidente de la Aeade, Diego Luna, comentó que apoyaba el reglamento para la seguridad de las personas pero no estaba de acuerdo con la forma “precipitada” en la que se quiere aplicar. “No entendemos por qué se tienen que poner solamente unas equiva­lencias que son las de las Naciones Unidas”, dijo.

El presidente de grupo Maresa, fabricante de Mazda en el país e importador de marcas como Fiat, José Barahona, destacó como positivo que el reglamento busque la seguridad de los pasajeros y añadió que la mayoría de sus modelos ya cumple con especificaciones, como los frenos ABS.

Sin embargo, indica que implementar estos cambios en un modelo puede tomar hasta cuatro años, ya que se requieren autorización y asesoría de las matrices de las marca.
Confirmó que las nuevas seguridades encarecerán el precio de los vehículos.

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