28 de January de 2010 00:00

El Apuntador: cinco años de crítica

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Redacción Cultura
cultura@elcomercio.com

Aquella persona que  dirige a un actor cuando ha olvidado sus líneas o    se mueve incorrectamente sobre el escenario lleva el título  de apuntador. El término  es  también el que designa al único espacio para la  crítica especializada de artes escénicas en el país.

La revista  bimensual El Apuntador cumplió cinco años, en noviembre pasado, pero la celebración se guardó hasta la aparición de su número actual, el 42.

El primero  salió a la calle por iniciativa de  Genoveva Mora Toral, luego  se sumaron: el apoyo del Banco MM Jaramillo Arteaga (hoy, Promerica) y de algunos amigos y familiares.

En noviembre de 2004 era apenas un boletín con pocas páginas, ahora es una revista.
 
Efraín Villacís aportó en el proyecto. Santiago Rivadeneira también se comprometió. Se sumaron León Sierra, Ernesto Ortiz, Valeria Andrade, Cristian Cortez, Isidro Luna. El equipo se completa con alrededor de  20 colaboradores ocasionales y la  presencia en Quito y Guayaquil.
   
A veces tienen desencuentros con los aludidos en sus artículos, pero eso  se reproduce en reflexiones y nuevos planteamientos. Según Mora, el propósito de sus  lecturas va más allá de decir si es bueno o malo.   “Espero que sirvan para  buscar  otras salidas, para cuando no se está de acuerdo con los hechos en escena”.

El dinero es el enemigo de la publicación:  sentir el estrés de la deuda, quién da y quién no.  El costo de producción es de  USD
9 000, monto que se consigue golpeando puertas de instituciones públicas y privadas.

La última  revista salió con 1 000 ejemplares,  a USD 3 cada uno. El valor,  explica Mora, no es  para recuperar el costo de inversión, sino para darle un valor a quienes trabajan allí. Por cada artículo  se  paga USD 50.
 
Pero  hay quienes trabajan gratis, especialmente en los proyectos paralelos de El Apuntador. Son propuestas enfocadas en la formación de los públicos, como ‘La escuela del espectador’ o en el desarrollo de una teoría sobre las artes escénicas en el país (‘Diálogos en danza’).

Punto de vista
Valentina Pacheco/ Actriz ecuatoriana
Un aporte desde el diálogo

A partir de El Apuntador tenemos una opción con  lo que se da en las artes escénicas. Es  un rescate que no había, marca un precedente de un espacio literario donde hablan de todo lo que arma las artes escénicas. Como revista periódica  es un aporte valioso, con el que contamos no solo los artistas sino el público en general,  dentro y fuera del país. Por los encuentros y festivales es un gran registro.  

Al desarrollo del movimiento teatral en salas, en propuestas, en grupos, se ha sumado paralelamente  la crítica, iniciada entre  gente que por su cuenta o por su  trayectoria aporta desde el diálogo y la observación.

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