15 de November de 2009 00:00

Los apagones no alteran la calma en el centro de control

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 Redacción Quito
quito@elcomercio.com

En el centro de control de la Empresa Eléctrica Quito el ritmo de trabajo de los funcionarios está alterado. Esto por los cortes de energía eléctrica que desde hace una semana y media se ejecutan en la ciudad.
 


La emergencia
El centro de  control de la Empresa Eléctrica  presenta cada año una planificación preventiva de cortes de energía al Ministerio del sector.
El consumo de  energía eléctrica en la ciudad de Quito es de 10 000 megavatios por hora. Los cortes de esta semana se planificaron en función de la movilidad y la seguridad ciudadana.  
El déficit en el  suministro de energía eléctrica a escala nacional obligó, en la ciudad de Quito, a programar un ahorro del 15% del consumo de energía.
Las consultas,  reclamos y solicitudes de reparación pueden hacerse a través de la página web de la Empresa Eléctrica (www.eeq.com.ec) o al número 136.

El trabajo en este centro de mando cambia especialmente durante las horas en que tienen que coordinar el corte y la reconexión de las 34 subestaciones de Quito y sus poblaciones periféricas. Cuatro personas vigilan tres computadores desde los cuales se operan 17 de las 34 subestaciones. Para operar el  otro 50%  de las subestaciones, un operario se traslada al lugar y corta el fluido eléctrico  a mano.

Los operarios trabajan en silencio, nadie tiene un radio ni iPods. Las conversaciones son básicas, solo el sonido de los aparatos de comunicación irrumpe de vez en cuando la monotonía.

El cuarto de control tiene ventanales, por lo cual no es necesario prender lámparas y en un gran panel digital, ubicado en una pared, se ve titilar unas pequeñas luces. Las líneas, símbolos y códigos en diferentes colores constituyen un lenguaje que solo los técnicos del centro de control dominan.

La misma información desplegada en la gran pantalla se puede ver en los monitores personales de los operarios. Frente al cubículo que controla el fluido eléctrico de la zona urbana está
Daniel Ponce. Él se desempeñaba como ‘liniero’, reparando líneas de alta tensión, hasta que por una descarga eléctrica perdió parte de sus brazos. No obstante, ese no es un obstáculo para operar el teclado desde donde ahora controla la distribución de electricidad del Distrito.

Junto a él se encuentran Gustavo Panchi y Roberto Palacio, encargados de la distribución del sector rural, y Víctor Pérez en el monitoreo de las líneas de subtransmisión.  Luego de 12 años de trabajo en el Centro de Control de la EEQ, el pasado miércoles fue la primera vez que Iván Salazar, director del Centro de Control, tuvo que aplicar el plan programado de cortes de energía. “Todos los años, en época de estiaje, presentamos un programa de racionamiento pero esta es la primera vez que lo aplico desde que trabajo aquí”.
A pesar de que en la ciudad se desconectan 117 alimentadores de distribución (el 76% de usuarios) durante toda la semana, Salazar no lucía estresado el viernes pasado.
 
La última semana, las reuniones, las llamadas telefónicas y la coordinación del personal incrementaron su trabajo  y el del  equipo técnico y operativo de la empresa. El mapa de distribución eléctrico de Quito sobre su escritorio es ahora su principal fuente de consulta.

 Ni siquiera las miles de llamadas que recibe en los días de corte han alterado la cotidianidad de los operarios del centro de control. Con los apagones, el ‘call center’ de la Empresa Eléctrica recibe diariamente un promedio de 8 000 llamadas por fallas en el servicio eléctrico y consultas. Antes del racionamiento el promedio era de 2 000 llamadas y el número de reparaciones atendidas era de 200. “Seguimos atendiendo el mismo número de reparaciones, pero bajo un esquema de prioridades”.

Pero los reclamos no solo son por falta de electricidad. Algunos usuarios también reportan fallas en el alumbrado público que se mantiene encendido durante el día. En otros casos las quejas son porque en varios sectores no se aplicaba el racionamiento. “En algunos casos y por diferentes razones recibimos disposiciones del Ministerio de Energía para mantener el fluido eléctrico en algunos sectores”.
 
Para hacer este trabajo en el Centro Control se necesitan tres turnos de operarios. Ellos trabajan de 07:00 a 13:00, de 13:00 a 20:00 y de 20:00 a 07:00.

Luego de atender una llamada en su celular que informa sobre el nuevo cronograma de racionamiento para esta semana, que lee en el monitor de su computador, Salazar explica que en el primer plan de cortes se excluyó a  lo que la EEQ denomina “clientes especiales”. Entre estos se cuentan a la Presidencia, el Consejo Nacional de Telecomunicaciones, el Centro Histórico, los hospitales públicos, el aeropuerto Mariscal Sucre y los principales sectores industriales.
 
A partir de las 10:30, los teléfonos y las motorolas interrumpen la relativa calma de los empleados. Roberto Palacio verifica con su compañero, Víctor Pérez, el estado de una línea de transmisión para dar instrucciones a un operario. A las 11:00, en el tercer monitor, David Ponce, termina de desconectar las 10 subestaciones que serán reconectadas a las 15:00.

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