4 de March de 2010 00:00

La alta contaminación del aire de Quito agrava cinco enfermedades

Compartir
valorar articulo
Descrición
Indignado 3
Triste 0
Indiferente 1
Sorprendido 0
Contento 1

Redacción Sociedad

Atrofia  en el crecimiento fetal, aumento del riesgo de neumonía en   niños, pérdida de memoria y mutaciones que   causan cáncer  de seno y de pulmón. Estos son   los principales problemas de salud que provocan  en  los residentes de  Quito las altas   emisiones de residuos de hidrocarburos.

Estos son los hallazgos de  médicos ecuatorianos y extranjeros, a través de la investigación Impacto de Contaminantes del Aire de Quito en la Salud: Recientes estudios científicos. Los resultados  fueron presentados por el médico Fernando Sempértegui Ontaneda, la noche del miércoles.  El estudio, realizado en la capital entre 2004 y 2007,  enfocó cuatro grandes temas.

Uno de ellos se refiere a las incidencias de  la carboxihemoglobina (COHb,   mezcla  de  hemoglobina y   monóxido de carbono) en el crecimiento del feto durante el embarazo. “El CO,  inhalado por la madre, pasa al feto. Al unirse  con la hemoglobina  afecta al abastecimiento de  oxígeno  e interfiere el paso de nutrientes”.   

Se hizo   un seguimiento a  101 madres y sus recién nacidos, en el Hospital Isidro Ayora.  La conclusión fue que el 11% de las madres   presentó concentraciones mayores al 2,5% de COHb, considerado  como porcentaje límite tolerable. Los niños, cuyas  madres tuvieron  índices mayores,  pesaron casi  300 gramos menos  frente a  aquellos cuyas madres  con porcentajes bajos de COHb. Además, alcanzaron  tallas  y perímetros de la cabeza menores.

    Otro campo  de estudio se relacionó con los riesgos de inflamación crónica y  mayor  susceptibilidad a las infecciones respiratorias agudas en los niños.  Esto causado por las altas cargas  de partículas pequeñas (2,5 micras) en el aire ambiental incrementa el riesgo de neumonía en los niños.     

     Se tomó como base de estudio a   821 niños,  de entre 18 y 42 meses de edad,  de   los barrios Lucha de los Pobres   y Jaime Roldós. En el primero  se registraron  25 microgramos de  partículas por metro cúbico por día y 18 en el segundo barrio, frente a los 10 como  límite máximo  establecido por la Organización Mundial de la Salud (OMS). 

 Y la conclusión fue que los  niños de la Lucha de los Pobres    resultaron con  mayor  desnutrición (menos peso y talla) y anémicos, además de  tener  menos oxígeno en su sangre.

Estos estudios fueron publicados en revistas científicas internacionales. Incluso el de la Lucha de los Pobres recibió el primer premio de la Sociedad Médica de Massachusset, en 2007.

Mañana lea más en la Sección Sociedad de la edición impresa de EL COMERCIO

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (1)
No (2)