24 de septiembre de 2017 00:00

Alberto Acosta Burneo: ‘La prioridad será la consulta, luego las medidas económicas’

Acosta Burneo actualmente es editor de la publicación Análisis Semanal. Foto: Archivo / EL COMERCIO

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César Augusto Sosa
Macroeditor (I)

Entrevista a Alberto Acosta Burneo, editor de Análisis Semanal.

La próxima semana se presentará al Presidente de la República los resultados del diálogo entre el Gobierno y los empresarios. ¿Qué medidas económicas se pueden esperar?

El objetivo de estos diálogos es reducir los costos de producción para las empresas, con el fin de mejorar su competitividad y productividad. Pero la pregunta es si un Gobierno débil, que hoy no tiene todo el respaldo de las instituciones del Estado y que tampoco ha consolidado un apoyo en la Asamblea, va a implementar medidas económicas.

¿De qué depende que sí las implemente?

La prioridad actual del Gobierno está en el campo político, con el llamado a una consulta popular que le permita nombrar a nuevas autoridades de control y bloquear la reelección indefinida para lograr que grupos que antes apoyaban al expresidente Rafael Correa ahora apoyen al presidente Lenín Moreno.

En ese escenario, ¿qué decisiones económicas se pueden esperar?

Como la batalla política recién está por empezar con la consulta popular, el Gobierno evitará gastar su capital político con la aplicación de medidas económicas impopulares, como recortar el gasto público. Por eso, las propuestas que reciba el Presidente de la República no se llevarán a la práctica inmediatamente, porque el Gobierno no tiene la fuerza política para implementarlas, a través de proyectos de ley que puedan ser aprobados en la Asamblea.

¿Las propuestas productivas quedarán en espera?

Muchas quedarán en ‘stand by’. La debilidad que tiene el Gobierno en el lado político le impedirá implementar todas las propuestas que se han generado en los diálogos. En este sentido, la economía quedará relegada por la política. Y eso explica que el Gobierno siga aplicando la misma estrategia de su antecesor, pese a haberla cuestionado.

¿En qué sentido?

Sigue empujando la economía a través del endeudamiento. Eso se evidenció en el Presupuesto del 2017. La Pro forma del 2018 será la prueba de fuego para ver si el Gobierno se compromete con una real austeridad fiscal y si implementa las propuestas diseñadas con los sectores productivos.

¿Qué problemas de la economía se pueden resolver a través del diálogo con los empresarios?

En la última década el gasto público infló la economía y los precios aumentaron agresivamente. En ese período, los precios en Ecuador subieron 25% más que en EE.UU. La salida a la crisis viene por un ajuste en los precios internos. Y los diálogos entre el Gobierno y los empresarios, en su gran mayoría, apuntan a reducir los costos de producción, para poder competir en el mercado internacional.

¿Qué costos se necesitan bajar en las empresas?

La carga de impuestos, los costos laborales, la tramitología, el costo de la energía eléctrica, etc. Ecuador vende a 6 centavos de dólar la energía a Colombia, pero a los industriales nacionales les cobra 9,5 centavos. Eso reduce nuestra competitividad. Además, los salarios en Ecuador están entre los más altos de la región, en dólares. Y como no se pueden bajar es necesario que se permita una flexibilización de los recargos en los contratos temporales, en despidos, etc.

¿Los diálogos resuelven problemas estructurales de la economía nacional?

Si se llegan a implementar, sí. Pero muchas propuestas que salen del diálogo tienen resistencia en la línea dura de Alianza País. Y, además, habrá que ver cuánto de las propuestas que presente el Consejo Consultivo Tributario quiera implementar el Presidente. No hay que olvidar que parte de su gabinete tiene la ideología del anterior Gobierno.

¿Cuál es el riesgo de no implementar las propuestas del diálogo?

Si esas propuestas no se transforman en acciones, el presidente Lenín Moreno desaprovecharía la oportunidad de construir una política pública en base a un diálogo nacional, el cual ha estado ausente en la última década.

En este proceso de diálogo, buena parte de los pedidos empresariales pasan por la eliminación o reducir impuestos, pero eso implica menos ingresos fiscales. ¿Cómo se puede resolver ese tema?

Hay que reconocer que el Fisco tiene un hueco enorme. En ese escenario no es factible reducir impuestos si no se enfrenta el problema del déficit fiscal. La reducción de impuestos debe tener una contraparte en la reducción del gasto público y del tamaño del Estado, lo cual debe ser un proceso gradual.

¿El decreto de austeridad no es suficiente?

Ese ahorro suma USD 500 millones, según Finanzas. Es importante pero insuficiente cuando se tiene necesidades de financiamiento que bordean USD 13 000 millones.

¿Para cuándo se esperarían las medidas que nacieron del diálogo?

El Gobierno querrá jugarse su capital político en la consulta popular. Y si logra descorreizar al Estado podrá empezar a tomar medidas. Y recién ahí se verá qué tan comprometido está el Presidente con un cambio del modelo económico, el cual requerirá de acciones que apunten, por ejemplo, a tener una justicia independiente y que logren reducir el gasto público en al menos USD 1 000 millones al año durante los cuatro años.

Mientras tanto, ¿hay espacio para más deuda?

Los mercados internacionales le seguirán prestando al país por un tiempo más. Y hay opciones de preventas petroleras, pero esto irá complicando la economía nacional.

¿La reunión del Ministro de Finanzas con el Fondo Monetario Internacional va en esa línea?

El acercamiento con organismos multilaterales es consistente con una estrategia de seguir accediendo a financiamiento. El Gobierno no quiere que se cierre la llave del crédito porque su plan es seguir gastando. Y la forma de hacerlo es conseguir un aval del FMI para que fluyan los créditos.

¿Qué acciones o medidas se debiera exigir a los empresarios en este proceso?


La tarea de todo empresarios es tener utilidades, no hay que pedirles que hagan malas inversiones por patriotismo.

Trayectoria 

Master en Economía, graduado de la Universidad de Nueva York (NYU) y MBA. Tiene experiencia en banca y negocios. Actualmente es editor de la publicación Análisis Semanal.

Punto de vista 

El Gobierno tiene una debilidad política, lo cual le obligará a priorizar este tema y postergar las decisiones económicas.

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