Los agentes de tránsito laboran en grupos de 290

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Viviana Macías. Redactora

El día para Mariela Muñoz, de 25 años, empieza a las 04:00. A las 05:45 debe estar en la Cruz del Papa formada junto con sus 47 compañeros. Desde noviembre del 2013 es una de los 1 263 agentes civiles de tránsito con las que cuenta la ciudad. Ella forma parte del grupo X que es el encargado de apoyar en las intersecciones más congestionadas de Quito, desde la avenida Patria hasta la Tufiño y Galo Plaza Lasso.

El viaje de Muñoz, desde Solanda al parque La Carolina, dura cerca de 45 minutos. A esa hora hace mucho frío, pero asegura que está acostumbrada . Se forma junto a sus compañeros. Allí Gabriela Pastrana, la de mayor antigüedad, cumple las funciones de cabeza de grupo.

Ella toma lista y revisa que vistan el uniforme correctamente. También inspecciona que porten todos sus instrumentos de trabajo: libreta de citaciones, pito, radios y chalecos retrorreflectivos.

Faltan pocos minutos para las 06:00. A Muñoz le asignaron la intersección de las avenidas Amazonas y República. Un compañero la lleva al sitio a bordo de una de las 745 motos de la Agencia Metropolitana de Tránsito (AMT). Antes llegaron dos agentes al sitio. Ella es personal de apoyo.

Hasta las 10:30 estuvo parada en el borde de la acera de esa intersección. Desde allí pitaba y movía sus manos pidiendo a los conductores que avancen o, en su defecto, que se detengan.

En este tiempo lo que más hizo fue llamar la atención de los conductores que se paraban sobre el paso cebra con semáforo en rojo. No los sancionaba. Cuenta que su labor no estaba centrada en sancionar, su propósito es prevenir y educar al conductor. Pero cuando es una falta grave sí lo hace.

Después de las cuatro horas y media apoyando a sus compañeros asignados a esta intersección regresó a la Cruz del Papa. En el sitio, nuevamente, Pastrana se encarga de la formación. En ese momento, vuelve a pasar revista y les solicita el parte de novedades a los integrantes del grupo X. El reporte del jueves fue que no hubo incidentes de consideración en la zona que trabajaron.

A la jefa de grupo le entregaron 16 citaciones, las que se emitieron por infracciones como conducir con la licencia caducada, carros mal estacionados, motociclistas que transitaban sin cascos y buseros que recogieron pasajeros en paradas no permitidas.

Pastrana encarga a uno de sus compañeros motorizados los documentos para que los entregue en las oficinas de la AMT. Allí ocho compañeras se encargan de digitar e ingresar la información en el sistema.

Cuando termina la revisión del uniforme y se informa sobre las novedades de la mañana, Muñoz regresa a su casa en el sur de la ciudad. Son las 11:00 y se rompe la fila. A las 16:00, los 48 agentes deben regresar a este sitio, para encargarse del turno de la tarde. Lo harán hasta las 20:00.

Un sistema de tres turnos
No todos los agentes tienen el mismo horario que Mariela Muñoz ni el tipo de labor. Hay agentes que trabajan distribuidos en las ocho administraciones zonales. Sus horarios son distintos. Lo hacen bajo la modalidad 24 horas/7 días.

Ocho colaboran con la caravana presidencial, 80 trabajan de en el control del pico y placa, 9 en los juzgados, 16 en el ECU 911, 17 en Centro de la Movilidad, 13 administrativos, etc.

Fabián Rosas, director de sanciones de la AMT, explica que hay tres turnos: el primero empieza a las 06:00 y termina a las 14:00; el segundo hasta las 21:30; y el tercero hasta las 06:00. Éstos últimos realizan labores de patrullaje y en puntos específicos de la ciudad.

Con este sistema, los agentes trabajan tres días seguidos y tienen un cuarto libre. Cada grupo de trabajo está conformado de 290 agentes.

Si bien el sistema busca cubrir las necesidades de la ciudad, tras un recorrido (avs. América, Galo Plaza, Mariscal Sucre, Maldonado), se pudo constatar que hay momentos, especialmente al finalizar la tarde y la noche, que la presencia de los agentes disminuye.

no olvide Los agentes  tienen un director, quien es el jefe de los uniformados y se encarga de la organización y operación.

Después del director le siguen tres coordinadores, quienes se encargan de distribuir a los agentes. También los fiscalizan.

Los siguientes en jerarquía son los responsables de los grupos operativos. Son los agentes mejores puntuados.

Al final se encuentran los 1 263 agentes civiles. 23 más fueron integrados a la institución luego de una prueba de la ANT.

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