26 de enero de 2016 10:12

África occidental refuerza la seguridad ante amenaza yihadista

Vista de los carteles con los retraros de las víctimas del atentado de Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI) del pasado 15 de enero, durante un homenaje en la capital Uagadugú, Burkina Faso. Foto: EFE

Vista de los carteles con los retraros de las víctimas del atentado de Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI) del pasado 15 de enero, durante un homenaje en la capital Uagadugú, Burkina Faso. Foto: EFE

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Agencia AFP

La amenaza yihadista en África occidental, tangible desde el sangriento atentado contra un hotel en Burkina Faso, ha llevado a los países de la región a reforzar las medidas de seguridad y a recomendar máxima prudencia a los occidentales.

La policía senegalesa anunció el lunes 25 de enero del 2016 que durante el fin de semana realizó operaciones especiales “en un contexto de prevención y de respuesta a las amenazas terroristas” , en las cuales 900 personas fueron detenidas.

“Se tomó en serio el alerta” , dijo a la AFP una fuente de seguridad senegalesa, que dijo que incluso se estaban realizado simulacros de ataques, especialmente en torno a Dakar.

Desde el atentado del 15 de enero en la capital de Burkina Faso, Uagadugú, un doble ataque contra un hotel y un restaurante, que dejó 30 muertos, la mayoría de ellos extranjeros, la seguridad en los hoteles de Senegal fue reforzada.

En noviembre se registró el primer signo de alerta cuando una decena de personas, varios de ellos imanes islámicos, fueron detenidos acusados de tener afinidades con el grupo Al Qaida en el Magreb Islámico (AQMI) .

El funcionario dijo que fueron acusados de “apología del terrorismo” .

“Senegal sigue siendo un islote de estabilidad en un océano de inestabilidad” . destacó Bakary Sambe, investigador sobre radicalización religiosa de la Universidad Gaston Berger de Saint-Louis, en el norte del país, en referencia a Mali y al grupo Boko Haram, que actúa en la cuenca del lago Chad, en el centro del continente.

“Se está convirtiendo cada vez más en una zona de repliegue estratégico de las organizaciones occidentales”, como ocurrió después de que estallara la guerra civil en Costa de Marfil en la década de 2000.

Para Sambe, el país está expuesto, y “es un blanco simbólico, ya que, ya que al golpear Senegal, se golpea muchos intereses”.

Mohamed Fall Oumère, especialista en seguridad del Sahel y director del diario mauritano, La Tribune, dijo que espera que haya proyectos para atentar en países como Costa de Márfil, Senegal y Mauritania.

Para el experto, atacando este país los terroristas intentan enviar tres mensajes: uno a los franceses, para recordarles las consecuencias de su intervención en Mali desde 2013, otro a los países aliados de París y un tercer recado para los yihadistas de Estado Islámico (EI).

Aliados de los 'cruzados' 

En una entrevista publicada en enero por el sitio mauritano Al-Akhbar, unos días después de los atentados en Uagadugú, un dirigente de AQMI amenazó a los aliados de los "cruzados" , en alusión a Burkina Faso, Chad, Togo, Senegal y Níger, que conforman a las tropas de la ONU en Mali o que acogen contingentes franceses y estadounidenses.

El experto Yves Trotignon, que trabajó en los servicios franceses en el Sahel (zona de transición entre el Sahara y el Africa Subsahariana que cruza Africa de Este a Oeste), dijo a la AFP que pensaba que los yihadistas iban a golpear primero Níger que Burkina Faso.

” Yo no pensaba que iban a atacar a Uagadugú antes de Niamey. Níger me parece muy vulnerable, para ellos armar una operación en Niamey no debería ser muy difícil “ , indicó.

El ministerio nigeriano de Interior informó la semana pasada que arrestó hace menos de un mes a personas que querían perpetrar el mismo tipo de ataques en Niamey que los que golpearon Burkina Faso.

Después del ataque del 20 de noviembre contra un hotel en Bamako, en el que murieron 20 personas, incluyendo 14 extranjeros, las embajadas de Estados Unidos y de Francia en Dakar y Abiyán volvieron a emitir circulares en las que llaman a la "prudencia y piden a sus ciudadanos que eviten las grandes concentraciones".

Incluso en Sierra Leona, un país cuyo sector turístico se hundió tras la epidemia de Ébola y donde las autoridades no consideran como creíbles los rumores de amenazas contra los hoteles, según la Embajada estadounidense, los dispositivos fueron reforzados.

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