28 de septiembre de 2014 18:56

557 policías fueron separados por faltas y delitos

Compartir
valorar articulo
Descrición
Indignado 17
Triste 10
Indiferente 15
Sorprendido 109
Contento 6
Diego Bravo. Unidad de Investigación y Datos

En las investigaciones de Inteligencia se determinó que los dos policías en servicio activo daban seguridad a una organización delictiva a la que le decomisaron 250 kilogramos de cocaína. Este cargamento iba a ser trasladado a Europa desde Guayaquil.

Pruebas antidrogas a los policías en el laboratorio de asuntos internos de la Policía Nacional. Foto: Vicente Costales / EL COMERCIO

Pruebas antidrogas a los policías en el laboratorio de asuntos internos de la Policía Nacional. Foto: Vicente Costales / EL COMERCIO

El ministro del Interior, José Serrano, lamentó que dos uniformados fueron apresados en este caso. "Lastimosamente hay dos policías en servicio activo involucrados", escribió en su cuenta de Twitter. La droga fue decomisada durante un operativo policial desplegado en una bodega ubicada en el norte del Puerto Principal, desde donde se pretendía camuflarla dentro de pulpa de fruta.

La corrupción en la institución uniformada causa preocupación. Ante esa realidad, se emprendió un proceso de depuración interna para separar a los uniformados que cometieron faltas. Desde junio del 2013 hasta este 29 de septiembre, 557 gendarmes fueron separados mediante acuerdos ministeriales.

El último caso ocurrió el 23 de septiembre pasado. Tras la suscripción del Acuerdo Ministerial número 4 768, el Ministerio del Interior separó a otros 21 uniformados. “Separar de manera definitiva y con efecto inmediato de la Policía a los uniformados (…), calificándolos como no idóneos para el servicio, por haberse alejado de su misión constitucional, al incumplir en su accionar (…)”. En ese grupo hay dos capitanes, un teniente, tres sargentos, doce cabos y tres policías.

Los delitos por los que se los separó fueron narcotráfico, vínculos con la delincuencia, ocultación de objetos presuntamente robados”, precisa una fuente de Asuntos Internos (AI).

Pero el caso de los dos policías detenidos por presuntos vínculos con la banda de narcotraficantes no es el único registrado en septiembre del 2014. De hecho, otros cinco policías fueron apresados en otro operativo.

Según el general Juan Carlos Barragán, jefe de la Dirección Nacional de Antinarcórticos, la investigación se dio a partir de la detención, en meses anteriores, de tres personas que pretendían salir del país con droga por el aeropuerto Mariscal Sucre, en Tababela.

"En la investigación se han vinculado a policías, unos que trabajan y otros que estuvieron en el aeropuerto, malos policías que estaban dando soporte a la salida de la droga", dijo.

Detalló que la Fiscalía conoció el caso y logró la detención de cinco policías en servicio activo, quienes serán dados de baja. Además, indicó que la droga decomisada en meses anteriores iba a Europa. Los cinco fueron dados de baja, tras la suscripción del Acuerdo Ministerial 4 763; luego se realizó una ceremonia de degradación para separarlos.

El acto se realizó en la Escuela Superior, en Pusuquí (vía a la Mitad del Mundo), en donde 800 uniformados estuvieron presentes y les dieron la espalda como una forma de rechazo. Dos sargentos acudieron al acto con sus trajes policiales, no así el resto.

El encargado de cumplir con el acto fue el general Marcelo Rocha, Jefe de estado Mayor, quien les retiró las insignias y los procesados se retiraron esposados, escoltados por el Grupo Especial Antinarcóticos (GEA).

La ceremonia de degradación es un acto que se realiza –explica la fuente de Asuntos Internos- para concienciar a los policías. La intención es que lo agentes estén prevenidos y no cometan hechos ilícitos; “que se fijen en las experiencias de sus compañeros separados y lo piensen varias veces antes de caer”.

Video Data


Cinco casos de consumo de drogas

4 000 policías han sido evaluados por AI dentro del proceso de depuración que arrancó el año pasado. Los gendarmes tienen que someterse a evaluaciones integrales (pruebas del polígrafo, test de control de drogas, psicológicas y entregar una declaración juramentada de bienes).

Las evaluaciones se realizan en el edificio de Asuntos Internos, en el sector de La Mariscal (centro norte de Quito). Allí se hacen las pruebas diariamente y se ha determinado que hubo cinco casos de uniformados que consumen estupefacientes; uno en Manta (Manabí) y cuatro en Quito (Pichincha). Ellos no serán separados, sino que se los someterá a terapias de rehabilitación para que superen sus adicciones.

“Si no logran recuperarse de la adicción, serán separados”, se indica en Asuntos Internos. “Los equipos de toxicología salen a las unidades de Policía y les invitan al proceso de evaluación de narcóticos. Es decir, no saben que vamos a ir y se aplica el factor sorpresa”.

Ellos han sido puestos a disposición del sistema de salud de la Policía para que asistan a terapias. “También fueron puestos a órdenes de la Dirección General de Logística para que sus armas de dotación les sean retiradas. La Dirección de Recursos Humanos, en cambio, los reubicará en puestos en donde estos uniformados no tendrán contacto con la gente”.

Descrición
¿Te sirvió esta noticia?:
Si (1)
No (0)