3 de May de 2011 00:00

219 años libres frente al abuso

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Eugenio Espejo sembró, con Primicias de la Cultura de Quito en 1792, la libertad de pensamiento. Desde entonces, cerca de 2 400 periódicos aparecieron en Ecuador; la mayoría políticos.

La necesidad de expresión de los ecuatorianos es histórica. 2 381 periódicos, con distintos nombres, creados entre 1792 y 1990 lo evidencian. Ese estudio comparativo de impresos informativos se recoge en la Síntesis histórica de la comunicación y el periodismo en el Ecuador, de Wilson Hallo.

“Los periódicos del siglo pasado eran terribles, mucho más agresivos que los actuales”, refiere Enrique Ayala Mora, historiador. “Lo que le dice Juan Montalvo a Ignacio de Veintimilla no se atrevería nadie a decírselo a Rafael Correa, nadie. Le dice que su pescuezo es servidillo de toro padre, le dice bruto, le dice que decirle mudo es una alabanza porque se supondría que piensa. El padre Solano era peor. Le dice hijue p... al obispo con nombre y apellido. El cura Terán Centeno que había era terrible”, precisa.

La producción de rotativos fue alta desde mediados del siglo XIX hasta mediados del siglo XX. En dos siglos, según Hallo, en Guayas se produjeron 712 periódicos, en Pichincha 632, en Azuay 172, en Manabí 156, en Cotopaxi 118, en Tungurahua 117, etc.

“El periódico era barato de hacerse porque se publicaban 200 ejemplares más o menos en prensas muy elementales y se distribuían fácilmente por suscripción en las tiendas, en las cantinas y, claro, los periódicos servían para anunciar lo que el Gobierno estaba haciendo o para hacer la oposición”, señala Ayala. “El más famoso de todos fue el Quiteño Libre, que fue un periódico que le hizo mucha guerra a Juan José Flores, que logró desestabilizar al Gobierno, pero cuyos principales actores terminaron siendo asesinados en las calles de Quito”.

Para Plutarco Naranjo, el gestor de esa libertad de expresión visibilizada en la producción de impresos fue Eugenio Espejo, con Primicias de la Cultura de Quito (1792). Espejo puso sobre el tapete un principio fundamental: la libertad de pensamiento. “Él dijo, por ejemplo, que el Rey tiene potestad y los poderes porque el pueblo ha depositado en él parte de su libertad con el objeto de que el Rey los dedique solo al progreso de la gente y el bien común y la justicia social. En estas formas de circunloquios Espejo pone abono en lo que ya desde ese tiempo puede llamarse libertad de pensar”.

Ayala Mora precisa: “En el actual Ecuador hubo un solo periódico colonial, que tuvo siete números, que es Primicias de la Cultura de Quito. De allí hubo un lapso sin periodismo hasta cuando en la Independencia surgieron los periódicos republicanos. En Guayaquil primero y luego en Quito y se inauguró esta forma de influencia en la opinión pública que no era propiamente para dar noticias”.

Las noticias, entonces, se sabían por otras vías, por las iglesias, por los comentarios en los mercados, por lo datos que llevaban los harrieros o porque las ciudades eran tan pequeñas que las personas se enteraban por la tertulia.

Con la naciente República se fundó el diario oficial que funcionó hasta 1895 con diversos nombres: Gaceta Oficial, 8 de Septiembre, hasta que Eloy Alfaro lo suprimió y lo sustituyó por el Registro Oficial.

“Los periódicos del Gobierno siempre han tenido menos credibilidad. Lo que pasa es que eran necesarios porque ahí aparecían las leyes y las referencias de lo que discutía el Congreso y también artículos de opinión. Los periódicos de mayor impacto han sido los que atacaban al Gobierno o publicaban denuncias”, sostiene Ayala Mora.

“La actitud crítica de los medios se ha desplegado independientemente de las posturas ideológicas de los gobiernos de turno, lo cual quiere decir que es un trabajo que ha sido asumido por los medios como parte de su ejercicio de libertad de expresión”, enfatiza Felipe Burbano de Lara, académico de la Flacso y articulista de diario Hoy.

A inicios del siglo XX, una herramienta fue fundamental para la evolución de la prensa: el telégrafo. Las ciudades crecieron y había necesidad de información. La noticia que se producía en Guayaquil o en Cuenca esa misma tarde era difundida en Quito y se podía sacar en el diario.

En el siglo XX, la modernización de la prensa con el linotipo y las imprentas rotativas y los periódicos llegaron a altos tirajes. “Ecuador fue un país con altos índices de tiraje entre los años veinte y setenta”.

“El periodismo siempre ha sido una profesión de riesgo”, dice Ayala, académico de la U. Andina. A su juicio, el peor momento de la prensa fue la Revolución Liberal. “La pelea entre liberales y conservadores era terrible. En ese tiempo golpearon y murió gente”.

LAS FECHAS CLAVES

5 de enero de 1792

 Eugenio Espejo publicó el que sería el primer periódico: Primicias de la Cultura de Quito. Apenas tuvo siete números quincenales, hasta mayo de ese año. Promulgó el libre pensamiento e ideas en pro de los derechos, frente al abuso y criterio único de la Real Audiencia de Quito, que puso alto a su difusión.

3 de enero de 1866

Juan Montalvo publicó El Cosmopolita; crítica al despotismo del ex presidente Gabriel García Moreno. En el período garciano hubo en Ecuador 21 imprentas, pero solo ocho periódicos, por la centralización y mordaza al pensamiento de García Moreno. Surgieron El Iris, El Republicano (1865), etc.

De 1880 a 1895

El final del siglo XIX visibilizó la férrea disputa entre conservadores y liberales, a través de periódicos que nacían y desaparecían. José Peralta organizó, por ejemplo, el periódico El Constitucional, para defender las ideas liberales. En esa época surgieron los periódicos El Ají, El Telégrafo (1884), etc.

Con el siglo XX

En 1906 se fundó EL COMERCIO; en 1913 apareció El Día; en 1920, El Universo; en 1924, El Mercurio de Cuenca; y en 1938 Últimas Noticias. Surgen escritores como Pablo Palacio, Jorge Icaza, Enrique Gil Gilbert, Alfredo Pareja Diezcanseco, César Dávila Andrade, Demetrio Aguilera Malta y Jorge Carrera Andrade.

Periodismo técnico

Con Velasco Ibarra aflora el populismo. El periodismo se profesionaliza; se crea la Unión Nacional de Periodistas. Benjamín Carrión marca la época. Aparecen los periódicos La Tierra, La Nación, El Sol, El Tiempo de Cuenca (1955), El Heraldo (1958) y Expreso (1969), y las revistas Vistazo (1957) y La Calle.

La consolidación

En 1982 fue fundado el diario Hoy, con un novedoso enfoque editorial. La Hora surge en 1986. A mediados de los noventa, EL COMERCIO de Quito emprende una revolución editorial de enfoque periodístico y diseño. Desde entonces, los rotativos emprenden continuos cambios, acorde a la tecnología.

PUNTO DE VISTA

‘Instruyo con libertad’

Andrés Gómez. Ex tenista

La única vez que tuve un problema porque interpretaron mal mis declaraciones, deje de leer las entrevistas que me hacían. Eso fue hace muchos años, que ya ni recuerdo la fecha.

Sin embargo, eso no me impidió que siguiera pensado a mi manera y que expresara lo que sentía o deseaba.

Cuando era tenista profesional no tuve dificultades para ejercer mi profesión. Siempre trate de ser un hombre dedicado al deporte y reflejar esa imagen ante los demás.

En ningún país de los que visité para jugar torneos me pusieron impedimentos. En Ecuador tampoco. Es más, cuando estoy en la calle o tomo un taxi la gente me reconoce y me demuestra cariño.

Por eso, continúo viviendo mi libertad como siempre lo hice. Creo en los valores que me inculcaron mis padres, cuando era niño.

Ahora que me dedico a formar jóvenes trato de hacer lo mismo. Les habló sobre la honestidad, el respeto, el trabajo en equipo, la libertad.

Les inculco que uno siempre tiene que creer en lo que expresa, pero también debe respetar la opinión de los demás.

Uno tiene que saber que no es dueño de la verdad y que escuchar otras opiniones nos ayudará a ser mejores ciudadanos, padres o profesionales.

No me involucro en temas políticos, porque no siento que ese sea mi campo. Por ello, mis apariciones en público son deportivas únicamente.

A los niños y jóvenes, con quienes trabajo, los comprometo con el país. Una de las lecciones que les doy es que aprendan a defender a Ecuador en cualquier lugar que se encuentren o en la función que desempeñan.

Debemos vivir en un país que todos respetemos y en el que tengamos la libertad de sentir, de no temer a emprender retos o de pensar distinto a los demás.

Hasta el momento no he tenido problemas en mi trabajo, como profesor de tenis. Espero seguir así: aportando a los jóvenes, expresando mediante el deporte las virtudes que tenemos en Ecuador.

Me considero una persona libre y desde ahí parte mi base de trabajo y mi formación personal. Como figura pública estoy consciente que tengo que colaborar para que todos defendemos la libertad, todas las formas de libertad.

Quiero seguir levantándome y saber que tengo la oportunidad de mejorar.

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