14 de diciembre de 2014 19:38

13 obreros muertos y 12 heridos en construcción de Coca-Codo Sinclair

Obreros recorren el túnel de máquinas de la central hidroeléctrica donde fue el derrumbe. Foto: Eduardo Terán / EL COMERCIO

Obreros recorren el túnel de máquinas de la central hidroeléctrica donde fue el derrumbe. Foto: Eduardo Terán / EL COMERCIO

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Mónica Orozco

La iluminación y el aire son escasos al interior del túnel vertical de siete metros de diámetro de la central hidroeléctrica Coca-Codo Sinclair.

En esta parte, una de las principales del proyecto hidroeléctrico en construcción, Carlos S. vivió la noche del sábado pasado momentos angustiosos. Carlos ingresó al túnel a las 20:00 para realizar las tareas de limpieza acostumbradas.

No habían pasado 20 minutos cuando la luz se apagó. Luego escuchó un estruendo. “Pensé que era una explosión y me lancé al suelo”, dice mientras una enfermera del Hospital Corazón Inmaculado de María, en el Chaco, chequea la parte superior de la espalda, donde tiene un intenso dolor.

“De inmediato sentí un viento muy fuerte, un ventarrón que llegó a levantarme del piso”. Luego, agrega, el agua lo arrastró por el túnel.

Unos metros más abajo, Carlos quedó atrapado entre varillas y escombros. Pero cuando bajó el caudal logró, con dificultad, salir del túnel. La principal herida fue en la cabeza.

La empresa Coca-Codo Sinclair informó este domingo, 14 de diciembre, en un comunicado, que un derrumbe en el pozo de presión número uno de la Casa de Máquinas del Proyecto Coca-Codo Sinclair ocasionó el fallecimiento de 13 trabajadores que laboraban en el lugar: tres son de nacionalidad china y 10 son ecuatorianos. Además 12 trabajadores resultaron heridos.

Las tareas de rescate de los obreros, que como Carlos se encontraban a esa hora en el túnel, duraron hasta las 23:00, según uno de los trabajadores que ayudó en las tareas.
Hasta las 17:00 de ayer se realizaban tareas de limpieza. Las autoridades anunciaron ayer en la tarde que ya se investigan las causas del incidente.

Desde su cama en el hospital, Carlos cuenta, molesto, que desde hace una semana había escuchado que los trabajos dentro del túnel podían ser peligrosos por las intensas lluvias y se temía que colapsen las plataformas levantadas dentro del túnel. Pese a ello, dice, los trabajos no se suspendieron.

Martha Vargas, hermana de otro trabajador que colabora en la construcción de la hidroeléctrica, llegó ayer al proyecto para pedir información. A ella le preocupaba las condiciones de seguridad en las que laboraba estos días su hermano. Según Vargas, su hermano le había comentado que una parte del túnel tenía fuertes filtraciones de agua desde hace unos días.

Ocho horas después del accidente, las huellas que dejó el agua aún eran visibles en el túnel: lodo, fierros retorcidos y pedazos de tablas por doquier.

Mientras en El Chaco, una empleada de la empresa le repite a Carlos y a su madre, que llegó desde otra provincia para ver a su hijo, que él no perderá el trabajo, que podrá volver cuando se recupere. “No, yo quiero el trabajo, quiero a mi hijo a salvo”, le increpa ella.

La central es construida por la empresa Sinohydro de China y está financiada por ese mismo país. “Estamos evaluando qué es lo que ha sucedido. Es algún problema que estamos teniendo en una de las tuberías de presión”, manifestó el jefe técnico de control del proyecto, Dennis Salgado.

También, precisó que el accidente se produjo “en la zona del pozo vertical de la tubería de presión”, que da hacia la subterránea Casa de Máquinas de la hidroeléctrica. Salgado apuntó que obreros aún desalojaban encofrados y escombros en el sitio del percance.

En abril pasado, cuatro obreros chinos murieron a causa de una explosión en las obras de otra hidroeléctrica que se construye en Ecuador, también financiada por China. Las víctimas fueron cuatro técnicos en explosivos que perecieron durante la ampliación de un pozo subterráneo de la central Sopladora, construida por la china Gezhouba en Azuay y Morona Santiago.

Las obras forman parte de una red de ocho hidroeléctricas en construcción con la que Ecuador, un país petrolero, espera dejar de importar energía eléctrica y convertirse en un exportador de energía limpia.

El avance de la obra
El proyecto hidroeléctrico Coca-Codo Sinclair está ubicado en las provincias de Napo y Sucumbíos, en los cantones El Chaco y Gonzalo Pizarro. Ahí se levanta la mayor central hidroeléctrica del Ecuador, cuya potencia es de 1 500 megavatios, un 50% más que la central hidroeléctrica Paute.

Hasta octubre pasado, los trabajos en este proyecto registraron un avance del 75%, informaron los fiscalizadores. Los 1 500 MW de potencia que generará la hidroeléctrica equivalen al 36% de la oferta de energía eléctrica.

Con la operación de la central hidroeléctrica Coca-Codo Sinclair, además de otras siete centrales hidroeléctricas, el Gobierno prevé reducir el costo de la energía eléctrica, lo cual incentivará su consumo y permitirá que los habitantes del país cambien paulatinamente sus cocinas de gas por unas eléctricas de inducción. Lo anterior significará una reducción del subsidio al gas, aunque se mantendrá un subsidio al consumo eléctrico, que estará vigente hasta el 2018.

En septiembre pasado, el presidente de la República Rafael Correa indicó que la central generaría ya no desde enero sino en febrero del 2016.

No obstante, el ministro de Electricidad, Esteban Albornoz, señaló a este Diario semanas atrás que el proyecto comenzará a operar con sus ocho turbinas en marzo del 2016 y no en febrero, porque así lo contempla el contrato.

Fechas claves

2009
El ministro de Sectores Estratégicos, Galo Borja, firma con Sinohydro el contrato para la construcción de Coca-Codo Sinclair, por USD 1 979 millones.

2009-2010
El Gobierno entró en conflicto con Sinohydro y el Exim Bank de China que entregaría el crédito para la obra. El Gobierno cedió y el Exim Bank da el crédito.

2012
Sinohydro tomó correctivos en la alimentación y la infraestructura de los campamentos. Dos obreros mueren en un accidente de bus que los llevaba a la obra.

2014
El mayor proyecto hidroeléctrico del Ecuador registra en octubre un avance del 75%, lo cual hace prever que la central podrá entrar en operación en un par de años más.

2014
El presidente de la República indicó el 13 de septiembre en el enlace sabatino que la central generaría ya no desde enero sino en febrero del 2016, por demoras en la construcción.

En contexto
Coca-Codo Sinclair es una obra que costará alrededor de USD 2 200 millones; entrará a operar en el 2016 y generará unos 1 500 megavatios, un 36% de la energía que consume actualmente Ecuador. La construcción está a cargo de la empresa china Sinohydro.

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